139 EL RELOJ

 

            «Se denomina reloj al instrumento capaz de medir, mantener e indicar el tiempo en unidades convencionales (horas, minutos o segundos). Fundamentalmente permite conocer la hora actual, aunque puede tener otras funciones, como medir la duración de un suceso o activar una señal en cierta hora específica».

Fuente: Wikipedia, la enciclopedia inteligente

Cuando era niño era la hora algo muy importante porque mi papá debía ir al trabajo y nosotros al colegio y nunca llegamos tarde. Pero en casa no teníamos reloj.

Sabíamos la hora por el tiempo que pasaba desde que nos despertábamos, al despuntar el alba, hasta que salíamos a nuestro destino, Siempre al cálculo. Ayudaba mucho las campanadas de la torre de la Iglesia Matriz que se escuchaba en toda la ciudad.

O preguntábamos la hora en las casas que sabíamos que tenían reloj de pared, que eran muy pocas en mi barrio en Iquitos.

Estando en la Universidad mi compañero Guillermo Ruck me preguntó la hora. En vez de decir que no tenía reloj le dije una necedad: “No soy un potentado para tener reloj”. Lejos de molestarse mi compañero de estudios me dijo “El concepto actual es que el reloj ha dejado de ser un objeto de lujo para convertirse en un útil necesario para desarrollar nuestras labores cotidianas”. Punto para él. Encajé el golpe y hablé con mi enamorada. Ella tenía un pequeño reloj de pulsera de oro. Me dijo que es muy cierto y ella lo usaba todo el tiempo desde que se levantaba. Era Profesora y trabajaba en dos turnos, como todos en esa época: mañana y tarde. Me acompañó a la joyería de su confianza y compramos un reloj con pulsera de cuero que se mojaba con la lluvia. La vida se me hizo más fácil.

Poco tiempo después se puso de moda que las damas llevaran un reloj grande con pulsera ancha, más grande que los relojes de hombre. Judith nunca cambió su relojito. Aún lo tengo en la casa.

En los años setenta el reloj se convirtió en objeto de lujo. Cartier tenía relojes de oro, lapiceros de oro y maletines de cuero para ejecutivos tipo “James Bond”. Comenzó también a producirse el robo de relojes.

Cuando compré mi carro, en la Fábrica Backus, los compañeros me quitaron el reloj de la muñeca izquierda y me lo pusieron en la derecha. Me dijeron que “cuando manejas y sacas la mano para voltear, te roban el reloj”. Por eso debía siempre llevarlo en la mano derecha.

Lo usé en la mano derecha aun cuando ya no tenía carro. Es la costumbre, que no molesta pero se te pega para siempre.

El robo de relojes era una plaga en Lima. Te robaban “al vuelo”. El Ingeniero Enrique Jiménez, compañero de trabajo, estaba paseando por el jirón de La Unión, lugar obligado en ese entonces, se había doblado la manga larga de su camisa para lucir mejor su flamante reloj comprado a plazos: un pisotón y un empujón hacia atrás, y mientras se caía sintió que le arrancaban el reloj nuevo. Tuvo que seguir pagando las mensualidades.

Un sobrino, José Yap, me trajo de Estados Unidos, donde residía, un reloj digital “analógico” de acero, brillante y muy lindo, con cronógrafo, cronómetro y música. Aún lo tengo aunque ya no lo uso. En realidad, la gente dejó de usar reloj desde que todo el mundo tiene celular que apenas lo enciendes te da la hora, y la hora de cualquier parte del mundo.

En este último año el reloj volvió a ser un objeto de lujo de mucho valor y también volvió a aparecer el robo de relojes. La historia de nunca acabar, mientras todo el mundo que aspira a un cargo electivo te asegura que te dará seguridad, va a combatir el crimen y tendrás una vida tranquila. Nada de esto ocurre porque simplemente nadie sabe nada acerca de seguridad ciudadana, y quienes menos saben son los policías que ni siquiera pueden someter a un delincuente cuando lo atrapan. Las municipalidades cobran por Serenazgo supuestamente para darte seguridad pero todos los días hay asaltos, crímenes y muertes accidentales porque la Municipalidad no revisó los centros de trabajo ni patrulló las calles. La Municipalidad no ayuda a los ancianos y discapacitados y mucho menos a los niños.

Es triste, pero estos mismos señores volverán a postular y a ofrecerte “seguridad” y ¿volveremos a votar por ellos?

Reloj Cartier

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.