196 HAN VISTO A MI MATERIALITO

                  «La resistencia de materiales clásica es una disciplina de la ingeniería mecánica, la ingeniería estructural, la ingeniería civil y la ingeniería de materiales que estudia la mecánica de sólidos deformables mediante modelos simplificados. La resistencia de un elemento se define como su capacidad para resistir esfuerzos y fuerzas aplicadas sin somperse, adquirir deformaciones permanentes o deteriorarse de algún modo».

Fuente: Wikipedia La enciclopedia libre.

            Los estudiantes de Ingeniería Química de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana (UNAP) de Iquitos, comenzamos a llevar el curso de Resistencia de Materiales. Fue nuestro primer encuentro práctico junto con Operaciones Unitarias, de nuestra formación en Cálculo Diferencial y Cálculo Integral.

            Todo el tiempo fuera de clases nos lo pasábamos hablando de Resistencia de Materiales.

            Cuando estuvimos en Estudios Generales teníamos una compañera de nuestro primer grupo que habíamos ingresado dando el Examen de Ingreso. Era una joven muy delgada y de piernas totalmente flacas, pero de rostro bonito y sumamente simpática. Era una buena compañera.

            Tenía un novio, de apellido Rivadeneyra, que era familiar de algunos de nuestros compañeros y de inmediato se hizo amigo de nuestro grupo. Era maestro ebanista muy bueno a pesar de su Juventud y tenía su propio taller.

            Al terminar Estudios generales, dura un año, nos separamos en las cuatro Facultades que tenía entonces nuestra Universidad. Ella se fue para Educación y nosotros a Ingeniería Química, pero siempre nos veíamos y nos saludábamos.

            El novio venía a la universidad buscar a la chica y en cuanto nos veía a alguno de nosotros nos preguntaba invariablemente:

  • ¿Han visto a mi Materialito?

            Tanto escucharnos hablar de Resistencia de Materiales y habida cuenta de lo delgada de la joven, había dado en llamarla “Mi Materialito” a su novia.

            No era un simple enamoramiento, era todo un compromiso formal  el que motivaba a estos dos jóvenes, lo cual siempre me ha conmovido sobremanera. Es lindo ver cuando dos enamorados culminan su estado en el matrimonio.

            Todo el grupo recibimos nuestro Parte Matrimonial  y acudimos a la boda en la Iglesia Matriz. Me sorprendí al ver a la novia, vestida de blanco que acentuaba aún más su  palidez cadavérica y una incipiente barriguita que ya se notaba. Por ratos parecía que le faltaba el aire.

            Aún no vivía yo mi verdadero drama de tener a mi esposa con “Hiperémesis gravídica”. Ni siquiera conocía entonces la existencia de quien sería después mi esposa, ni mucho menos pensaba yo en lo difícil y terrible que puede llegar a ser para algunas mujeres la maternidad, pero cómo la buscan.

            Me dio pena verla sonreír al salir de la Iglesia a los acordes de la Marcha Nupcial  con su rostro bonito pero macilento.

            Es terrible lo que tienen que soportar algunas mujeres por amor, pero cuánto aman el fruto de su amor. Dios las bendiga.

«Mi materialito»

194 I AM INFORMATION ENGINEER

            Nuestra gran amiga de la familia, Antonieta Arévalo, vivía a la espalda de nuestra casa en Pueblo Libre. Antonieta era profesora y había trabajado en Iquitos con mi esposa en el Centro Educativo de Mujeres Nº 172. Nuestra amistad viene entonces desde aquella época.

            Ella estaba a cargo de los hijos de su hermana Jesús porque ella con su esposo Juan Yap residían y era comerciantes e industriales en Yurimaguas, capital de la Provincia de Alto Amazonas. Marco Antonio, José y Olga Marina estudiaban en Lima.

            Con el tiempo Marco Antonio se fue a vivir en México donde se casó y Joshé  en Estados Unidos.

            Joshé venía siempre a Lima  con su esposa e hijo a visitar a la familia. En una oportunidad celebraron su cumpleaños en mi casa, fue una fiesta bien concurrida, con mariachis y todo.

            Pero Joshé nos dijo que se había encontrado con dos amigos norteamericanos y los había invitado a mi casa. Ellos vivían en la residencia del Embajador norteamericano, solamente hablaban inglés y vendrían  nada más que por una hora.

            Llegaron en una limusina a las 9:00 pm y vinieron a recogerlos a las 10:00 pm. Mientras tanto tratamos de ser amigables conversándoles en Inglés. A uno de ellos le expliqué sobre mi hija Rocío:

  • My daughter studies at the University. She is studying Informatic Engineer.

            (Mi hija estudia en la universidad. Ella está estudiando Ingeniería Informática)

            Es una profesión tan reciente que no encontraba un término apropiado en Inglés, por ello dije Informatic Engineer, ahora posiblemente se refieran a esa carrera como Computer Engineer. Pero el “gringo” me corrigió al punto:

  • No. Information Engineer. I am Information Engineer.

            (No. Ingeniería de la Información. Yo soy Ingeniero de la Información)

            Me pareció que hablábamos de cosas diferentes pero lo dejé allí. Tomamos cervezas y nos despedimos. Su seguridad  era visible  e indicaba la naturaleza de sus funciones en su cuartel general.

            Una semana después, el 22 de abril de 1997, se produjo la Operación Chavín de Huántar en la residencia del embajador del Japón para el rescate de los 72 rehenes del MRTA.

            Entonces  comprendí la naturaleza reservada de nuestros visitantes, los Ingenieros de la Información sembraron cámaras y audio de fibra óptica en el lugar de la acción para ayudar al éxito de nuestros Comandos.

            Nos sentimos orgullosos de haberlos conocido y tenido en nuestra casa  y haberlos atendido como correctos anfitriones.

            Después de todo Charito, luego de aprobar el tercer año de Ingeniería Informática dejó de estudiarlo para pasarse a Psicología Organizacional, carrera que tuvo que empezar desde Estudios Generales Letras, con el agregado que son seis años de estudio, en vez de los cinco de Ingeniería, pero se encuentra feliz porque es la carrera que le ha dado satisfacciones mil. Bien por ella.

En verdad existe la carrera.

191 FELIZMENTE QUE ESTABA CON SU PAPÁ

            Hace algunos años, cuando residíamos en Balconcillo, sucedió un hecho inesperado que enlutó a una familia de la casa donde vivíamos.

            Balconcillo es una Urbanización moderna del Distrito de La Victoria, Provincia de Lima, Perú. En la calle Las Turquesas había un chalet de dos plantas con terraza. La dueña alquilaba los 4 dormitorios, la cochera y el cuarto de servicio que estaba en la terraza. En cada habitación vivía una familia. Las áreas comunes eran la sala, el comedor, la cocina y la terraza para tender la ropa. En una habitación vivía mi comadre Lily Linares, en otra una familia arequipeña, en otra la familia Humud. Para la llegada de mi suegra tomé una habitación más.

            La familia Humud, esposo, esposa y su hija de 9 años de edad. Vino de su tierra la hermana de la esposa a vivir con ellos. Carmen era costurera y además era la nana de la niña.

            La calle Las Turquesas es una calle interior de vida tranquila, cercana al Mercado Palermo y a la Avenida Las Américas. Los carros pasaban muy de vez en cuando y a baja velocidad. Los niños jugaban en la calle con sus bicicletas y triciclos. En verdad parecía una calle de pueblo.

            La niña salía todas las tardes a jugar en la calle con su tía en un jardín vecino que tenía grass, como dije era una calle tranquila.

            Pero un día, el papá estaba de día libre y salió a acompañar a la niña con su tía. Lleno de cariño y bastante energía, que era joven, cogió a su hija por las manos y se pusieron a jugar al “avión”: el papá gira sobre sus pies mientras la niña parece que vuela.

            Wikipedia nos dice: “El destino (también llamado fatum, hado o sino) es el poder sobrenatural inevitable e ineludible que, según se cree, guía la vida humana y la de cualquier ser a un fin no escogido, de forma necesaria y fatal, en forma opuesta a la del libre albedrío o libertad”.

            Es triste, pero es el destino. Casi nunca pasaban carros y cuando pasaban lo hacían a baja velocidad, pero este día entró un carro a toda carrera y arrebató a la niña de las manos de su padre: muerte instantánea.

            Es increíble cómo crecen los niños cuando mueren. El ataúd de la niña era enorme, parecía el de un adulto, pero era blanco. Fue velada en la misma casa, la sala se convirtió en Capilla Ardiente.

            Todos estábamos muy tristes y apesadumbrados, mis melliza tenían casi 5 años, y sintieron mucho esta tragedia.

            En todo velatorio la gente suele hablar, cuentan cosas que se suponen increíbles, como lo que acababa de suceder. Pero en medio de ello, la tía dijo algo que me dio que pensar y aún ahora lo recuerdo y se me escarapela el cuerpo: “¡Felizmente que estaba con su papá!”… “Que si llega a estar conmigo, su papá me hubiera matado”.

            Esto si era increíble, la tía pensaba que fue una suerte para ella que su papá hubiera salido a jugar con su hija. Pero tal parece que no se daba cuenta que ella jamás hubiera jugado al avión con la niña en la vía pública y, por lo tanto, jamás se hubiera producido la tragedia. Es el destino que les jugó una mala pasada. Cosas de la vida.

Papá jugando con su hijita

190 PARADERO TRONQUITO

            Nuestra buena amiga Teodora Regalado nos invitó a participar en la celebración de la Fiesta de Santa Rosa de Lima, Patrona de su pueblo en Ancash,  que se realiza el 30 de agosto.

            Teodora era una “Madre de Familia” del Centro Educativo Nº 1119, ubicada en la calle Abtao, a la vuelta del Estadio del Alianza Lima, en La Victoria. Madre de familia es la denominación que reciben las mamás de los alumnos.

            Teníamos una gran estima a Teodora, a su esposo Fortunato Regalado y a la hija de ambos, Doris, alumna del plantel. Ya antes, en 1985 Teodora nos había invitado a la Primera Misa de su sobrino, el padre Julián Regalado, quien fue ordenado sacerdote por el papa santo Juan Pablo II, en el Hipódromo de Monterrico, en el Distrito de Surco, Lima. La primera Misa se realizaría en la Parroquia Señor de la Soledad, la iglesia más emblemática de la ciudad de Huaraz, capital del Departamento de Ancash. Asistimos toda la familia  y estuvimos alojados en casa de su hermano Jorge Luis Regalado.

            Las indicaciones para llegar a la Fiesta de Santa Rosa fue que tomáramos un ómnibus que va por la Carretera Panamericana Norte y nos bajáramos en el “Paradero Tronquito”. Curioso nombre para un paradero de la ruta. Pero le dijimos al “cobrador” que debíamos bajarnos en el Paradero Tronquito. Al llegar nos avisó con voz fuerte, que era para avisar a todos los que tenemos que bajar en ese lugar, “Paradero Tronquito”.

            El paradero se llamaba así, Paradero Tronquito, porque hubo antes allí un tronco y lo habían talado a casi un metro del suelo y quedaba solamente el tocón, como un recuerdo del árbol que fue.

            En Lima es muy común dar un nombre característico al lugar donde queremos bajar del bus: Bajan grifo, bajan farmacia, bajan La Bolichera, etc. La Bolichera fue un centro recreacional donde montaron una lancha de pesca ya descartada y con el paso de los años quedó como un símbolo del distrito de Surco.

            De manera que bajamos en el Paradero tronquito y llegamos al local toda la familia.  Era la primera vez que estábamos asistiendo a una fiesta costumbrista de esta índole e íbamos a descubrir cómo se realiza. Antes habíamos participado en fiestas costumbristas del Distrito de Mamara, Provincia de Grau Departamento de Apurímac que celebran los paisanos de mi padre residentes en Lima. Son diferentes.

            Antes del feriado había comentado sobre este evento a mi Asistente en el Laboratorio de Embotellamiento de la Cervecería Backus, Alejandro Acosta Moreno. Le dije que va a estar la famosa Banda Orquesta San Pedro de Corongo. Me dijo que les diga a los músicos, de parte del Ingº Lucio Acosta Moreno, su hermano, que toquen “Antahuara”, tema de moda en ritmo de “chicha” en esa época. Ellos lo tocan igualito al disco recalcó. Me dijo que su hermano es padrino de la Banda y le tienen aprecio. Él sabía que la melodía de Antahuara me agradaba mucho. San Pedro de Corongo es un Distrito de la Provincia de San Pedro de Corongo, Departamento de Ancash.

            Entre los descubrimientos nos dimos cuenta que las bebidas teníamos que pagarlas. Curiosa fiesta pensamos. Pero, en fin.

            Me acerqué a los señores músicos y les dije el encargo. Muy entusiastas se pusieron a tocar de inmediato. Al finalizar, el “dueño de la fiesta”, sería el “Mayordomo” que se elige cada año para organizar la celebración, se acercó furioso a los músicos y les gritó: “Esta es una fiesta de Huaynos, no de Chichas. No vuelvan a tocar una Chicha más”.

            Consternado les miré para decirles que lo sentía, pero ellos me dijeron “No se preocupe Ingeniero, a veces pasan cosas así, ya estamos acostumbrados”.

            Pero ocurre que la Chicha es una música que proviene de la fusión del Huayno, la Cumbia Peruana y el Rock Psicodélico. En suma, es solamente una variante del Huayno y no había necesidad de alterarse tanto.

            Fue una experiencia, no agradable, pero experiencia al fin y al cabo. Luego nos alegramos cuando salieron a danzar las Anacas de Caniasbamba conformada por seis bailarinas con atuendos sumamente especiales con largas mangas que agitan al bailar y curiosos tocados de flores naturales. Caniasbamba es un distrito de la Provincia de Sihuas, Departamento de Ancash.

            Aparte del exabrupto, la fiesta fue muy amena y la disfrutamos, es decir la disfruté yo porque mis hijas son poco afectas al Huayno y lo bailan solamente porque las exijo en todas las fiestas en nuestra casa: Por lo menos un huayno. Y las exijo porque toda la familia Suárez, Soto, Quintanilla, Moina, Moreano, Rayme, Paz, Del Carpio, Huillca, mis familiares, provienen de Apurímac, lo que quiere decir la mitad de  mi sangre. La otra mitad es Loretana. Mi amada esposa es también loretana.

189 PAPÁ LO VA A HACER

            Habían comprado su casa nueva nuestra hija Claudia y su esposo Jorge Canaval. Era un bonito y espacioso departamento en el primer piso.

            Muchos dispositivos ya estaban instalados y funcionando. Pero la Arquitecta que lo construyó no había incluido lo concerniente a los botiquines de baño.

            Un botiquín de baño es un útil indispensable en todo hogar, viene con espejo y luz incorporados y puedes usarlo para afeitarte o acicalarte o simplemente para ver lo bien que estás. En la casa había dos baños.

            Compraron los dos botiquines pero en los baños no había instalación eléctrica para conectarlos, de manera que se tenía que jalar la conexión eléctrica desde el foco de luz que está en el techo del baño, tarea de electricista, y anclar los botiquines en la pared, tarea de albañil.

            Jorge fue a la avenida República de Panamá cuadra 48, crucero con avenida Angamos. Allí están todos los talleres de artesanos y contrató a un electricista quien dijo que tenía que ver primero el lugar para decirles el precio. Llegaron, vio y cobró 300 soles por la instalación de cada botiquín, total 600 soles.

            Jorge estaba cerrando el trato cuando llegamos los suegros y cuando mi esposa Judith se enteró lo dijo tajantemente:

  • ¡No, no, no! Acá el papá lo va a hacer (Yo).

            Siempre ando con mis herramientas y, la verdad es que estaba demasiado caro lo que pedía el electricista, por lo que les dije que yo lo haría. El electricista carero se tuvo que retirar pues ya no tenía nada que hacer allí.

            Al parecer, corren rumores sobre mi manera de realizar las cosas: todo lo mido, pero no sabía que era un tema de conversación de mis hijas. Todo lo mido porque soy Ingeniero, o quizás soy Ingeniero porque todo lo mido.

            Mientras hacíamos la instalación escuché a Jorge decir, bajito, “es verdad, todo lo mide”. Por eso dicen “Genio y figura, hasta la sepultura”. Solamente sonreí. ¿Qué otras cosas dirán mis hijas de mí?

            El trabajo fue realizado de manera cabal y mis hijos se ahorraron 600 soles, cosa que siempre ha llenado de orgullo a mi amada esposa. Pero en mi casa siempre he realizado todo lo que se necesita hacer, desde la instalación eléctrica en nuestra casa en Pueblo libre, el pintado de las paredes y cualquier dispositivo que se requería: terma eléctrica, cables de televisión, computadoras, etc. Y mi esposa me comprometía todo el tiempo para hacer cosas porque sabía que yo hago de todo. Tengo en mi casa todas las herramientas que se puedan necesitar y siempre estoy dispuesto a contestar todas las consultas técnicas que quieran hacer: más rápido que consultar en Internet.

Botiquín de baño

188 PRIMO JORGE EL SÁBADO SE CASA MI HERMANO

            Mi primo Carlos Castillo me dijo para ir al matrimonio de su hermano. Acepté de inmediato.

            El sábado estuve puntual y no dejó de extrañarme que nadie más de la familia del Callao fuera con nosotros.

            La fiesta era en el salón El Grumete Medina, el salón más conocido del Callao. En el interior nos mezclamos con los invitados y de repente “encontramos” al novio, el hermano de mi primo Carlos, quien al verlo le increpó:

  • Tú ¿Qué haces aquí?
  • Hermano ¿No te alegras de verme?
  • No.
  • Hermano él es mi primo Jorge.
  • No me importa ¿Por qué has venido?
  • Hermano, no te pongas así.
  • Me pongo como quiero.
  • Hermano ¿Quieres que me vaya?
  • Sí. Quiero que te vayas.

            Salimos y nos fuimos al barrio a tomar cerveza y allí si aparecieron los familiares chalacos. Pero nadie comentó lo ocurrido, ni tenían por qué saberlo.

            Pero fue una lección, para no ir nunca a ningún lugar sin ser invitado expresamente por el dueño de la reunión.

            Pancho Rivera Rengifo, primo hermano de mi esposa, había sido Suboficial de la FAP (Fuerza Aérea del Perú), pero al jubilarse formó una empresa de calibración de balanzas electrónicas junto con su futuro yerno, Ingeniero Electrónico. Nos encontrábamos siempre en las Tiendas Monterrey y Todos de Pueblo Libre, empresas a las que prestaban servicio.

            Un día el “Gringo” me dijo en Monterrey:

  • Nos vamos a casar. Le vamos a traer el Parte Matrimonial.
  • Muy bien – le dije – Felicitaciones. ¿Y dónde va a ser la fiesta?
  • No vamos a hacer fiesta.

            La boda era en Barranco, en la tradicional Iglesia de la Santísima Cruz, en el Parque Municipal, fuimos toda la familia y fue una linda boda. Al salir el primo Pancho vino a decirnos:

  • Primo, la fiesta va a ser en casa de los suegros. Los esperamos allí.

            Lo pensé un poco y recordé la lección aprendida en El Callao, de manera que dije a mi familia:

  • El gringo me dijo personalmente que no harían fiesta; y ustedes saben de la experiencia mala que tuve en el Callao y que por lo tanto me prometí no ir jamás a ningún sitio que no me haya invitado el dueño. La verdad es que no conocemos a los suegros ni sabemos dónde viven, así que mejor nos regresamos a la casa.

            Todos estuvieron de acuerdo y volvimos a nuestra casa, donde nunca ha faltado una buena cerveza y algunos complementos.

            ¡Salud!

La Boda