317 LOS TRES ESPACIALES

            Cuando mis mellizas eran pequeñas, pasaban en Canal 5 de televisión una serie fantástica que ellas la hicieron suyas: Los tres Espaciales.

            Buscando en el internet encontré la siguiente información:

“Argumento

Tres agentes del espacio llegan a la Tierra para observar el comportamiento humano. Para ello, adquieren el aspecto de tres animales, liebre, caballo y pato, a fin de pasar desapercibidos, a pesar de lo cual son descubiertos por un adolescente terrícola, quien promete guardar el secreto. A cambio, ellos le ayudan contra los villanos terrestres. Se desplazaban sobre una llanta con una burbuja de plástico.

Personajes

  • Bonnie: La líder del trío, adopta la forma de una liebre con un peculiar mechón de cabello humano. Es casi siempre la que propone las ideas.
  • Ronnie: tiene forma de caballo, y es rápido y fuerte. No desea destruir el planeta.
  • Zero: es el pato del equipo, un tanto altanero. Tiene un pelado estilo moptop (similar al de los integrantes de The Beatles). Es partidario de la destrucción humana y siempre anda deseando regresar a casa.
  • Kenny Carter: es el chico humano que conoce tanto el secreto de los extraterrestres, así como su verdadero propósito.
  • Randy Carter: es el hermano mayor de Kenny, trabaja como agente secreto.

Canción:

Tres seres del espacio,

vinieron a cumplir una misión,

tomaron la forma de un caballo,

de un patito y un conejito:

Ronny, Bonny y Zero; los tres espaciales,

los tres espaciales, los tres espaciales”.

            Fuente: Arkiv Perú.

            Es toda una historia de aventura, acción y mucho peligro, no me extraña, entonces, que haya entusiasmado a mis niñas Luisa Iliana y Claudia Inés.

            Ellas reproducían la aventura, creaban sus propios argumentos y recreaban la acción. Pero para completar el equipo requerían de un tercer personaje. Una almohada lo suplía, “Papaniquito” en lenguaje de Luisa y “Papanico” en el de Claudia, quien jamás usa diminutivos. Montados sobre una almohada larga los “tres espaciales” cumplían su misión. Al terminar cantaban a voz en cuello: los tres espaciales, los tres espaciales, los tres espaciales, llenas de satisfacción.

            En cierta oportunidad tomaron  un casete profesional mío con música de Beethoven y grabaron su aventura espacial. Se podía evitar que pudieran grabar en el casete, pero para ello se tenía que romper dos filamentos de plástico y jamás quise hacerlo, porque, al igual que jamás marco o escribo en los libros, es un delito de lesa cultura. Grabaron entonces su aventura en mi casete.

            Ellas “vivían” su aventura y se podía sentir su emoción en el casete. Tuve el placer de escucharlo, pero cometí el error de no guardarlo o esconderlo. Cuando lo pensé, la dichosa aventura había sido borrada y reemplazada por la grabación de una canción que les gustaba. Lo perdí para siempre, hubiera sido un testimonio de la infancia de quienes hoy son madres felices con sus hijas.

            La radio grabadora lo compré para ellas, toda vez que es portátil y podían llevarlo al colegio o al paseo. También les compré casetes en blanco para su uso, pero los tenían llenos de sus canciones favoritas. Por eso tomaron mi casete. Teníamos en nuestra casa un equipo cuadrafónico de alta potencia con 5 presintonías. Yo tomaba uno y el resto para ellas, pero mi canal estaba siempre tomado por ellas. Para llevar el portátil a Iquitos tenía siempre a la mano la factura (antes todo comprobante de pago era factura, no existía comprobante de pago). Al volver a Lima el primer resguardo de aduana que nos veía gritaba «esa radio no pasa». Tenía que mostrar la factura de “comprado en Lima” para que nos dejen pasar.

            En ese tiempo, la Amazonía era zona libre es decir, que podías comprar barato, sin impuestos, pero no traerlos a Lima. Pero lo comprado en Lima podía reingresar.

            Cuando nuestras hijas se divierten, nosotros los padres nos sentimos satisfechos.

Imágenes de Arkiv Perú

316 LA HUIDA

            Cuenta la tradición en nuestra maravillosa Selva amazónica que cuando el hombre que pretende a una chica no es del agrado de sus padres, se huyen, es decir se escapan y se van a vivir su vida en otro lugar.

            No es del agrado de los padres, posiblemente porque la chica es demasiado joven o, tal vez, porque el hombre es conocido por borracho y pendenciero o, quien sabe, no parece tener los recursos apropiados para el sostenimiento de una familia.

            Cualquiera que sea el caso, la noticia cunde por todos lados: LA ROSA SE HA HUIDO CON EL JUAN. Y es la “comidilla” del momento, con sus más y sus menos.

            Generalmente es el inicio de una nueva familia y después de algunos años la pareja regresa con sus vástagos a presentar sus respetos a la familia y a pedir su bendición. Es lo normal.

            Mi mamá me contó que en cierta ocasión una joven se huyó con su galán y esto parece que no fue del agrado de la mamá, pero lo que resultó el colmo fue que a los tres días el hombre se presentó en la casa de los padres para decir que se había huido con la niña para formar una nueva familia y venía para que le entreguen su ropa.

            Con toda frialdad la mamá le retrucó “¿Has venido a llevar la ropa de mi hija? Está bien, entonces  voy a traer su ropa”.

            Hizo cerrar la puerta con tranca y cogiendo un bastón le dio una soberana paliza al idiota, hasta cansarse, y finalmente lo echó de la casa no sin antes decirle:

  • Esta es la ropa de mi hija. No te atrevas a volver por aquí jamás.

            También era normal que una dama ya de edad tuviera una pareja joven que cambiaba cada cierto tiempo, supongo según su rendimiento, pero la dama lo mantenía. Una manera fácil de vivir a lo grande sin trabajar.

            Doña Antonia era una amiga de nuestra familia y vivía en la cuadra tres de la calle Napo. Con mi hermano Raúl nos gustaba ir a visitarla cada domingo después de Misa porque tenía una huerta grande llena de árboles frutales. Comentábamos entre nosotros que cada cierto tiempo había un joven diferente en la casa. Mi mamá nos dijo que eran sus maridos que los cambia cada cierto tiempo.

            Un día que fuimos a visitar a mi hermano Enrique, nos dijo, porque es muy dado a los chistes:

  • Les voy a presentar a mi suegro número cuarenta y uno, ahorita sale.
  • ¿Numeras siempre a tus suegros?
  • Cuarenta y uno solamente desde que me casé con Vivian. De antes no sé.

            Pero la dama de la tercera edad que se lleva las palmas es doña Apolonia. Vivía en una casa balsa en la ribera del Amazonas, en la bajada de nuestra casa, y la balsa era atracadero y guardianía de canoas y motores fuera de borda, con lo cual obtenía buenas ganancias. Tenía ya hijas adultas y casadas, pero vivía con ella su hija menor, Ana de 15 años de edad. La señora también cambiaba cada cierto tiempo de galán joven.

            Una tarde que había salido a la calle, al regresar encontró en la cama a su hija con su marido. De inmediato llamó a la policía y lo metió en la cárcel.

            Contaban en el barrio que Ana iba a visitarlo en la cárcel y lloraban juntos. Los días domingo el ingreso a la cárcel era libre porque era un gran bazar donde vendían los trabajos que hacían los presos en madera y con ello se sostenían.

            Apenas salió de la cárcel huyó con Ana y nunca más se supo de ellos. Decían que él era de otro pueblo pero que nunca le dijo a doña Apolonia de donde era, de modo que no los pudo buscar. Y colorín colorado este cuento se ha acabado.

            Realmente son cosas de nuestra Selva.

304 EL COMA

            “El coma es un estado profundo de inconsciencia. Una persona en coma está viva pero incapaz de moverse o responder a su entorno. El estado de coma se puede presentar como una complicación de una enfermedad subyacente o como resultado de lesiones, tales como traumatismo del cráneo”.

Fuente: MedlinePlus – Información de salud para usted.

            Ciertamente el coma puede también ocurrir por negligencia médica al aplicar medicación masiva.

            El caso más patético de coma producido por traumatismo del cráneo fue el de Alejandro Lavorante, boxeador argentino que peleó en Estados Unidos con Archie Moore y Cassius Clay, y que en el combate con Johnny Riggins se desplomó en estado de coma y nunca se recuperó. Falleció casi dos años después en 1964.

            Se dijo, entonces, que su mamá, intentando ayudarlo le bañó con un preparado hecho por un brujo. El cuerpo de Alejandro, con la piel muy debilitada por el largo tiempo postrado, no pudo resistir y sufrió una septicemia que lo llevó a la tumba.

            En su libro “Paula”, Isabel Allende nos cuenta en carta dirigida a su hija Paula para cuando llegara a despertar del coma ocurrido por un caso de Porfiria:

            “Entramos a la sala de Cuidados Intensivos y alcanzamos a verte consciente y un poco mejor que el día anterior, los médicos comenzaban a reponerte el sodio, que perdías a raudales, y la sangre fresca te había reanimado; sin embargo la ilusión duró sólo unas horas, poco después tuviste una crisis de ansiedad y te administraron una dosis masiva de sedantes, que te tumbó en un coma profundo del que no has despertado hasta ahora”.

            Paula falleció  en la madrugada del 06 de diciembre de 1992 sin recuperar nunca la conciencia.

            Poco después del fallecimiento de mi suegro don Noé Alva Vargas en 1969, mi suegra doña Natividad Rivera Pérez se sintió mal por lo cual la llevamos a la Clínica Adventista Stahl, en la carretera de la Marina en Iquitos.

            Vino un médico, la examinó y ordenó que le inyectaran un sedante; al rato vino otro médico, la examinó y ordenó que le inyectaran un sedante. Doble inyección de sedantes le provocó el coma.

            Así, inconsciente la llevamos a la casa, como no se recuperaba, a la media noche fui a llamar al doctor Héctor Bustamante Cornejo, viejo amigo de la familia y sabio para todos nosotros. Dijo que le diéramos a tomar café y cada hora la hacíamos caminar sosteniéndola entre los dos. A las seis de la mañana recuperó la conciencia. Una hazaña del Dr. Bistamante.

            Mi suegra cuidó a nuestras mellizas que nacieron un año después y vivió 14 años más después del coma. Doña Natividad había nacido el 08 de setiembre, Natividad de la Virgen María y se fue al Cielo el 08 de diciembre, la Purísima Concepción. Un derrame cerebral provocó el coma   durante tres semanas hasta que finalizó su existencia.

            La familia entera nos presentamos en Iquitos para darle el último adiós  a la abuelita amada de nuestras hijas, quienes la recordarán por siempre.

            Nunca olvidamos a quienes amamos.

Persona en estado de coma

303 BAJAN CLÁI

            El Centro Latinoamericano de Asesoramiento Empresarial (CLAE) estaba ubicado cerca a la embajada de Argentina y cuando íbamos en micro, sobre todo para no hacer notar que estamos llevando dinero en nuestros bolsillos y de esta manera, un tanto simplona, eludir a los ladrones, decíamos “Bajan en la Embajada Argentina.

            Pero el cobrador y voceador invariablemente gritaba a voz en cuello “Bajan clái”, con lo cual nos descubría y exponía a merced de los delincuentes, de manera que bajábamos del micro todo azorados.

            Mucho se ha hablado de CLAE, sobre todo en los medios de comunicación cuando de manera concertada lo satanizaban. Pero esta institución captaba ingentes cantidades de dinero fuera del sistema bancario en el cual nadie confiaba luego del descalabro de Alan García.

            Esta situación desesperó a todos los bancos y montaron una parodia para cerrarlo. El único lugar donde podías depositar tu dinero y cobrar en el plazo indicado con altos intereses fue cerrado y nos quedamos sin nuestra principal fuente de ingresos.

            Todo dinero que llegaba a nuestras manos corríamos a depositarlo con la seguridad que lo vamos a recuperar con creces.

            Lo clausuraron y dijeron que devolverían a la gente su dinero depositado pero esto jamás ocurrió, metieron al dueño a la cárcel, sin tomar en cuenta que un solo hombre no podía haber montado un sistema tan eficiente y hubo muchas personas responsables, pero solamente encerraron a Carlos Manrique. Los bancos felices y contentos, lo mismo que la sunat que te cobra impuestos hasta donde no hay servicios.

            Perdimos toda nuestra última inversión porque las autoridades se quedaron con todo. Nos queda solamente el consuelo de que “sacamos más de lo que metimos”. Es decir que fue bastante provechoso pero la envidia pudo más.

            Cuentan, a lo mejor son solo mitos urbanos, que Clae prestaba dinero con usura a los pequeños empresarios que siempre están necesitados de capital para poder trabajar y los bancos no los tomaban en cuenta porque no contaban con garantías formales. Y les cobraba sí o sí, que para ello tenía personal y por eso nos pagaba los intereses más altos del mercado.

            Nos dio mucha pena lo que pasó al señor Manrique y también nos dio mucha pena perder nuestro dinero porque había significado una verdadera ganancia en esos tiempos tan oscuros: una luz al final del túnel.

            Tengo entendido que no fue el único que captaba dinero para prestarlo a terceros, a quienes cobraba intereses con usura, para pagar a sus aportantes intereses elevados. El gordo Acosta, mi Asistente en la Cervecería, me dijo en aquel entonces que él le daba su dinero a un abogado, quien hacía lo mismo que Manrique pero en una escala muchísimo menor. Acosta me decía que su lema del abogado era: Nunca todo a uno solo. Lo que le entregaba el gordo lo distribuía en tres porciones y lo prestaba a tres personas, si alguno fallaba los otros dos le permitían cumplir.

            La verdad es que en tiempos difíciles la gente busca la manera de invertir lo poco que ha podido guardar para evitar la pérdida de su valor por la hiperinflación.

            Quienes han satanizado a Clae no supieron de problemas y la necesidad de la gente para sobrevivir. La supervivencia es deseo de muchos y tarea de todos.

            Qué pena haber perdido a CLAE.

196 HAN VISTO A MI MATERIALITO

                  «La resistencia de materiales clásica es una disciplina de la ingeniería mecánica, la ingeniería estructural, la ingeniería civil y la ingeniería de materiales que estudia la mecánica de sólidos deformables mediante modelos simplificados. La resistencia de un elemento se define como su capacidad para resistir esfuerzos y fuerzas aplicadas sin somperse, adquirir deformaciones permanentes o deteriorarse de algún modo».

Fuente: Wikipedia La enciclopedia libre.

            Los estudiantes de Ingeniería Química de la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana (UNAP) de Iquitos, comenzamos a llevar el curso de Resistencia de Materiales. Fue nuestro primer encuentro práctico junto con Operaciones Unitarias, de nuestra formación en Cálculo Diferencial y Cálculo Integral.

            Todo el tiempo fuera de clases nos lo pasábamos hablando de Resistencia de Materiales.

            Cuando estuvimos en Estudios Generales teníamos una compañera de nuestro primer grupo que habíamos ingresado dando el Examen de Ingreso. Era una joven muy delgada y de piernas totalmente flacas, pero de rostro bonito y sumamente simpática. Era una buena compañera.

            Tenía un novio, de apellido Rivadeneyra, que era familiar de algunos de nuestros compañeros y de inmediato se hizo amigo de nuestro grupo. Era maestro ebanista muy bueno a pesar de su Juventud y tenía su propio taller.

            Al terminar Estudios generales, dura un año, nos separamos en las cuatro Facultades que tenía entonces nuestra Universidad. Ella se fue para Educación y nosotros a Ingeniería Química, pero siempre nos veíamos y nos saludábamos.

            El novio venía a la universidad buscar a la chica y en cuanto nos veía a alguno de nosotros nos preguntaba invariablemente:

  • ¿Han visto a mi Materialito?

            Tanto escucharnos hablar de Resistencia de Materiales y habida cuenta de lo delgada de la joven, había dado en llamarla “Mi Materialito” a su novia.

            No era un simple enamoramiento, era todo un compromiso formal  el que motivaba a estos dos jóvenes, lo cual siempre me ha conmovido sobremanera. Es lindo ver cuando dos enamorados culminan su estado en el matrimonio.

            Todo el grupo recibimos nuestro Parte Matrimonial  y acudimos a la boda en la Iglesia Matriz. Me sorprendí al ver a la novia, vestida de blanco que acentuaba aún más su  palidez cadavérica y una incipiente barriguita que ya se notaba. Por ratos parecía que le faltaba el aire.

            Aún no vivía yo mi verdadero drama de tener a mi esposa con “Hiperémesis gravídica”. Ni siquiera conocía entonces la existencia de quien sería después mi esposa, ni mucho menos pensaba yo en lo difícil y terrible que puede llegar a ser para algunas mujeres la maternidad, pero cómo la buscan.

            Me dio pena verla sonreír al salir de la Iglesia a los acordes de la Marcha Nupcial  con su rostro bonito pero macilento.

            Es terrible lo que tienen que soportar algunas mujeres por amor, pero cuánto aman el fruto de su amor. Dios las bendiga.

«Mi materialito»

194 I AM INFORMATION ENGINEER

            Nuestra gran amiga de la familia, Antonieta Arévalo, vivía a la espalda de nuestra casa en Pueblo Libre. Antonieta era profesora y había trabajado en Iquitos con mi esposa en el Centro Educativo de Mujeres Nº 172. Nuestra amistad viene entonces desde aquella época.

            Ella estaba a cargo de los hijos de su hermana Jesús porque ella con su esposo Juan Yap residían y era comerciantes e industriales en Yurimaguas, capital de la Provincia de Alto Amazonas. Marco Antonio, José y Olga Marina estudiaban en Lima.

            Con el tiempo Marco Antonio se fue a vivir en México donde se casó y Joshé  en Estados Unidos.

            Joshé venía siempre a Lima  con su esposa e hijo a visitar a la familia. En una oportunidad celebraron su cumpleaños en mi casa, fue una fiesta bien concurrida, con mariachis y todo.

            Pero Joshé nos dijo que se había encontrado con dos amigos norteamericanos y los había invitado a mi casa. Ellos vivían en la residencia del Embajador norteamericano, solamente hablaban inglés y vendrían  nada más que por una hora.

            Llegaron en una limusina a las 9:00 pm y vinieron a recogerlos a las 10:00 pm. Mientras tanto tratamos de ser amigables conversándoles en Inglés. A uno de ellos le expliqué sobre mi hija Rocío:

  • My daughter studies at the University. She is studying Informatic Engineer.

            (Mi hija estudia en la universidad. Ella está estudiando Ingeniería Informática)

            Es una profesión tan reciente que no encontraba un término apropiado en Inglés, por ello dije Informatic Engineer, ahora posiblemente se refieran a esa carrera como Computer Engineer. Pero el “gringo” me corrigió al punto:

  • No. Information Engineer. I am Information Engineer.

            (No. Ingeniería de la Información. Yo soy Ingeniero de la Información)

            Me pareció que hablábamos de cosas diferentes pero lo dejé allí. Tomamos cervezas y nos despedimos. Su seguridad  era visible  e indicaba la naturaleza de sus funciones en su cuartel general.

            Una semana después, el 22 de abril de 1997, se produjo la Operación Chavín de Huántar en la residencia del embajador del Japón para el rescate de los 72 rehenes del MRTA.

            Entonces  comprendí la naturaleza reservada de nuestros visitantes, los Ingenieros de la Información sembraron cámaras y audio de fibra óptica en el lugar de la acción para ayudar al éxito de nuestros Comandos.

            Nos sentimos orgullosos de haberlos conocido y tenido en nuestra casa  y haberlos atendido como correctos anfitriones.

            Después de todo Charito, luego de aprobar el tercer año de Ingeniería Informática dejó de estudiarlo para pasarse a Psicología Organizacional, carrera que tuvo que empezar desde Estudios Generales Letras, con el agregado que son seis años de estudio, en vez de los cinco de Ingeniería, pero se encuentra feliz porque es la carrera que le ha dado satisfacciones mil. Bien por ella.

En verdad existe la carrera.