LA COMPOSICIÓN

La expresión escrita de una excursión debería ser la culminación de una grata experiencia donde conocimos lugares y personas nuevas en un contexto especial, pero en vez de ello, era, más bien, la parte que malograba toda la diversión.

Jamás un profesor, sea de Primaria o Secundaria o, incluso, la universidad, se ha tomado el trabajo, o por lo menos el interés, de enseñar o siquiera explicar qué es una Composición, cómo se escribe una Composición y las partes que pudiera tener; pero invariablemente el profesor exige que tu composición sea un trabajo meritorio y se da el lujo de calificar lo que no supo, no quiso o no pudo enseñar. El peor era el profesor Visigodo, quien no sólo te ponía mala nota si no que se burlaba de tu trabajo.

Todos los años lo mismo, ya sabíamos la rutina: Día de la Madre, composición; Paseo a Santa Clotilde en Cañonera, composición, Excursión a la Playa de Nanay, composición; Visita al Museo de la Piscicultura, composición. Menos mal que no existía entonces el Día del Padre ni el de los abuelitos o de los niños. Y hasta el Viaje de Promoción a Nauta fue motivo para una composición.

Legos en la materia e ignorantes de lo que el profesor quería, no éramos adivinos, durante el recorrido buscábamos afanosamente al único alumno que tenía reloj para averiguar a qué hora estábamos pasando frente a algún lugar que nos pareciera interesante y digno de figurar en nuestra composición. En consecuencia todas las composiciones tenían la misma historia y el profesor Visigodo se burlaba de nuestro trabajo diciendo que era “un cronograma del recorrido”, y en el caso de la madre, todos los trabajos incluyen los temas trillados acerca de lo que significa una madre.

También el padre Arroyo en la universidad, en la cátedra de Composición y Elocución Castellana nos encargaba el dichoso trabajo: Composición sobre un tema libre, para también descalificar nuestra labor donde poníamos nuestro mayor esfuerzo.

Como nunca se van a librar los estudiantes de hacer composiciones, quiera Dios que el Ministerio de Educación prepare a los maestros de todos los niveles en hacer composiciones para que puedan ser capaces de enseñar a sus alumnos. Tales autoridades se podrían ganar su entrada al Cielo sin pasar por aduanas.

Un paseo en cañonera por el río Amazonas

LA ABUELITA LUISA

Se llama Luisa Chávez de Sandoval, mamá de mi madre, María Luisa Sandoval Chávez, y era una persona muy directa en su decir y muy refranera.

Conocía todos los refranes existentes y cada dos por tres, en su conversación, brotaba un refrán alusivo a lo que estaban tratando.

Mi mamá me hablaba mucho de ella porque era yo muy pequeño cuando la abuelita emigró a Lima con mis tías Hilda y Ángela en una lancha que partiendo de Iquitos se adentró en el Océano Atlántico, dio la vuelta al Estrecho de Magallanes y recorrió el Océano Pacífico hasta llegar al Puerto del Callao donde se afincó hasta su muerte muchos años después.

Entre los más celebrados se encuentran los refranes:

La  miel no se ha hecho para la jeta del burro

Dícese de la falta de capacidad o calidad para apreciar las cosas buenas

Para un pie podrido nunca falta un zapato roto

Significa que todos tienen la posibilidad de conseguir pareja

Más vale pájaro en mano que ciento volando

Es mejor asegurar lo que has conseguido y no te ilusiones por lo demás

En gustos y en colores no discuten los autores ni los mari…

Las opiniones son propias y no se discuten

A caballo regalado no se le miran los dientes

Los regalos se agradecen sin fijarse en el estado en que están

Haz bien sin mirar a quien

Cuando ayudas no pienses en que te van a retribuir

Confianza en Dios no en el Diablo

Confiar solamente en personas respetables y no en cualquiera que puede parecer bueno

Su hija Hilda viajó con un hijo, Pepe Mattos, y en el Callao vivió con un tipo con quien tuvo dos hijos. Hilda se separó porque no podía seguir con una vida insoportable. Trabajaba de Taquillera en un cine del Callao y una noche al salir de la función el tal tipo la asesinó de 14 puñaladas. Dolor que la abuelita Luisa tuvo que soportar y seguir criando a los tres nietos. Los vecinos de la calle Venezuela la ayudaron bastante así como su hija Ángela que también había formado un hogar con Carlos Alberto Príncipe Medina, Patrón Práctico de Pesca.

La conocí cuando viajamos a Lima con mi papá y siempre iba a visitarla en su casa de la calle Venezuela.

Había un Oficial de Mar que la visitaba con frecuencia y le llevaba una bolsa de pan de la Marina. Pan guardado al que la abuelita le ponía manteca de chancho y sal y lo tostaba al canto de la candela. Delicioso.

Cuando me casé fui con mi esposa a verla y también llegó a conocer a mis hijas mellizas Luisa y Claudia. Vivió bastante la abuelita, la causa de su resistencia era su nieto Pepe a quien había decidido proteger. Dios la tenga en su Gloria.

Blanca Hilda Morales Colón, nieta.

INGRESÉ A LA UNIVERSIDAD

En 1964 se cumplió, al fin, mi sueño de estudiar Ingeniería Química en la UNAP, me preparé a conciencia en la Academia Radián del estudiante universitario Luis Miyake.

Fueron 3 días de exámenes:

Las materias, Matemáticas, Física y Química, Botánica, Zoología y Anatomía, Geografía y Cultura General.

Estaba listo en todo, solamente un tema me preocupaba: bacterias y la eterna dualidad de ese entonces, ¿Son animales o vegetales?

Luego del primer examen le conté a Enrique Paredes Zumba que mi amigo y colega músico Eugenio Alvarado había sufrido un accidente en su moto recién adquirida, se había roto la pierna y estaba internado en el Hospital Militar Santa Rosa. Fuimos a visitarle ese rato. Luego de la visita Enrique me dijo que en ese hospital trabaja su primo, que es laboratorista y me invitó a visitarlo.

Fue grandioso, esa persona era muy amable y conversador y justo estaba analizando con el microscopio muestras de bacterias. Le pregunté sobre el tema y nos dio una cátedra sobre organismos unicelulares. Bien haya por el primo.

Y ocurrió el milagro, justo en el examen, sacaron la Balota de Bacterias y di un examen brillante, con conocimiento de causa.

Luego de los exámenes vino el Examen de Presencia para los aprobados, El Dr. Julio C. Bances Mori nos dijo para presentarnos con terno. Mi amigo César Sánchez Grau me puso su botón de corbata, su prendedor de corbata, sus gemelos y su reloj de oro porque, decía, los señores del Jurado se fijan en todos esos detalles, él ya había pasado antes, y debía saberlo, pues su mamá era la Directora Regional de Educación de Loreto y él mismo había estudiado en el Colegio Militar Leoncio Prado, en Lima.

De entrada me agarró el Dr. Emilio Gordillo:

  • ¿Por qué quiere usted estudiar Ingeniería Química?

De nada valió mi explicación porque él a ella oponía obstáculo tras obstáculo y era una historia de nunca acabar:

  • ¿A qué industrias se refiere? ¿Y por qué la Industria de papel? Pero a Brasil le llega papel por tren diario de Argentina. ¿Piensa que a los brasileros les va a interesar comprar papel al Perú a precios tan elevados?

El Dr. Bances me sacó de la situación:

  • Bueno, bueno, bueno, dejemos eso. Veamos ahora el aspecto de su cultura ¿Ha leído usted? Sí doctor.
  • ¿Qué libros ha leído usted?
  • Comenzando con el inicio de la literatura y luego todos los clásicos, La Ilíada, La Odisea, La Eneida…
  • Veamos la Ilíada, mencione usted algunos personajes de La Ilíada.

Acababa de leer por tercera vez este libro que es mi favorito, lo he leído también en verso traducido directamente del griego y era, pues, para mí como dicen ahora, pan comido:

  • Paris, Helena, Príamo, Agamenón, Menelao, Ulises, Aquiles, Patroclo, Briseida, Héctor, Eneas…
  • ¿Cuál de estos personajes le parece el más importante?
  • Paris, porque su acción insensata, aunque muy romántica, dio origen a la Guerra de Troya que se produjo durante 10 años hasta la destrucción total de Troya. Una acción que a él le habrá parecido muy bonita pero que realmente tuvo muy graves consecuencias.
  • Suficiente. Puede retirarse.

Después nos enteraríamos que habíamos aprobado solamente 10 postulantes. La Feunap cuyo Presidente era Javier Alva Rivera, quien sería después mi cuñado, inició las gestiones para que ingresen alumnos con puntaje menor de Once porque era un número muy reducido para ingresantes para las cuatro Escuelas Profesionales. El Consejo Universitario aprobó el ingreso con 10.5 de nota y con ello llegamos a 26.

Las gestiones continuaban hasta que finalmente se aprobó el ingreso con 10.1 de nota. Uno quedó con 10 clavado. Éramos entonces 60 postulantes que habíamos ingresado dando examen.

Después de iniciado el Año Académico se produjo la decisión de aprobar el ingreso libre, sin dar examen. Entraron 200, entre ellos Rony Valera e Íbico Rojas, conspìcuos dirigentes políticos así como también elementos del servicio de inteligencia del ejército.

Universidad Nacional de la Amazonía Peruana (UNAP), Edificio central en Iquitos