195 POLICÍA BUENO Y POLICÍA MALO

            El otro día mi sobrina Leydi Suárez subió un video donde un caballero, en la cantina, se lamentaba que en su casa su esposa amenazaba a sus hijos:

  • Ya verán cuando venga su papá.

            Y esto también había ocurrido en su casa cuando su mamá les decía lo mismo a ellos, de manera que cuando el hombre llegaba esperando encontrar a sus hijos afectuosos solamente veía rostros asustados y temerosos, más bien desconfiados.

            Me trajo a la memoria un episodio en nuestra vida en la que mi amada esposa, María Judith, quizás estuvo viendo algo en la televisión, me dijo, me imagino refiriéndose a la crianza de nuestras hijas:

  • Tenemos que ser policía bueno y policía malo.

            Sorprendido y preocupado, sobre todo porque ella se bastaba sola para hacer ambos roles sin que yo tuviera que mover un solo músculo, solamente atiné a decir, apuntándome a mí mismo con el dedo índice:

  • ¿Entonces yo…?
  • ¡Tú no vales para policía malo! Eres demasiado bueno con tus hijas.

            Respiré aliviado, no servía para policía malo, estaba descartado desde un principio. Nunca más se volvió a hablar acerca de este tema. Me imagino que en adelante sería más juiciosa sobre lo que veía en la televisión, antes de hacer planes para llevarlas a cabo.

Policía

193 SEMBLANZAS

            El diccionario de la Real Academia Española (RAE) define la semblanza como un esbozo biográfico. Suele decirse que una semblanza es una biografía de poca extensión, que no abunda en los datos históricos sino que presenta información sobre el carácter y la personalidad del individuo en cuestión.

                        En realidad este artículo trata solamente de aquellas historias cortas que nos han sorprendido y muchas veces divertido que nos ha ocurrido a todos en nuestra familia que sigue creciendo.

NANCY

            El primer día que mi hermano Pedro  consiguió trabajo de peón en una construcción: cargar arena, cemento ladrillos, etc., al llegar a su casa su esposa lo sorprendió con que le había conseguido un trabajo para poner mayólicas en el baño de una casa nueva y había cobrado “adelanto” para asegurar el trabajo. Pedro se asustó, había llegado todo molido, y después se molestó. En la obra se había enterado de la clasificación de los obreros según su competencia: Ayudante, Oficial y Maestro. Él estaba en el nivel de aprendiz de ayudante y poner mayólicas es trabajo de Maestro. A esto se llega después de años de trabajar y aprender en una construcción. Le mandó a su esposa a devolver el adelanto y que nunca más le consiga “trabajos” que él no sabe hacer.

ANDREA

            Estábamos armando el Nacimiento en mi casa y luego de montar todo el escenario: los niveles, la casita (el Pesebre) y las luces navideñas, la pequeña Andreíta se dispuso a acomodar las imágenes: el Niño, la Virgen, San José, los animales, ovejas, cabras, camellos, etc., mientras lo hacía estaba cantando Mary tenía un corderito: “Mary tenía un corderito, corderito, corderito, blanco su color”. Es la canción que les enseñan en el Nido, pero, al parecer, las profesoras del Nido tomaban muy en serio la enseñanza del idioma Inglés.

            Yo no me había dado cuenta hasta que semanas después de Navidad, mientras íbamos a comprar el pan, le pregunté: “¿Cómo era Andreíta, Mery tenía un corderito…? Me interrumpió para corregirme: “Abuelo, Mewry”.Ah, disculpa” alcancé a decir por no saber pronunciar Mary.

AINHOA

            Estaba amasando pan y Charito trajo en brazos a su pequeña Ainhoa para mostrarle lo que yo estaba haciendo: “Mira bebé, el abuelito está haciendo pan”. Ainhoa que todo contradice, corrigió a su mamá: “¡Capqueik!”(Cupcake).

AINHOA

            El cabello de mi nieta Ainhoa es crespo, parecería que la hubieran rizado. Es así desde que nació.

            Sus padres, mi hija Charito y su esposo Pedro, me preguntaron cómo era el cabello de Charito cuando era pequeña.

            Charito, les dije, cuando era pequeña tenía el cabello largo y ondulado, mientras que con mis manos hacía la forma de las ondas de su cabello. Sus ondas eran características de mi mamá.

            “¿Y Ainhoa? – preguntaron ellos – “Ainhoa es un ‘carnerito’” – les dije y rompieron a reír.

HELADERÍA “LA FAVORITA” DE IQUITOS

            Quedaba en el jirón Lima (Hoy Próspero) cuadra 4, a mitad de cuadra, de propiedad del señor Jarama. Su  producto de bandera, por la que se hizo famosa, era el Helado Imperial (helado de vainilla). Pero su característica más sobresaliente que no he encontrado en ninguna otra ciudad del Perú era que junto con tu copa de helado te servían un vaso de agua tibia, para quitar el sabor muy dulce del helado. Los domingos de fiesta toda la familia nos dábamos un banquete de helado  en esta tienda que siempre estaba atestada de gente.

EL POLLO A LA BRASA

            Desde que se “inventó” el Pollo a la brasa en Iquitos, en los años sesenta, se convirtió   en  el favorito de los loretanos, y en especial de mi enamorada Judith Alva Rivera (hoy mi esposa por más de 50 años). Como era un plato campestre se comía con la mano: en el restaurante lo servían en una cesta de mimbre, sin cubiertos. Al final te traían un tazón con agua tibia y rajas de limón para lavarse las manos eliminando la grasa del pollo. Esta es una costumbre que no se ha visto en ninguna otra ciudad del Perú. Era una característica solamente de Iquitos que siempre estuvo en la vanguardia de la atención comensal. Cuando se produjo escasez de papas  en todo el Perú, en Iquitos se reemplazó las papas fritas por plátano frito. Gustó tanto a los loretanos que ha quedado como una costumbre nuestra. Si pides pollo a la brasa lo pides con plátano frito, nada de papas fritas.

NO VAMOS A VIAJAR

            En nuestro tradicional Almuerzo de los sábados, mi yerno Jorge Canaval me informó que en el trabajo les ordenaron que viajen a una ciudad de Argentina. “Con los compañeros  hemos acordado decirle al jefe que no vamos a viajar” –  Me manifestó.

            Jorge – le dije – te voy a contar una historia: Cuando mi primo “Petete” me pidió conseguirle una beca de práctica en la Cervecería Backus, lo conseguí. El primer día de práctica, me habían asignado su entrenamiento, le dije: “René, la empresa espera que tú cumplas todas las indicaciones y lo realices de la mejor manera. Nunca digas no a nada y haz lo que te digan, quien sea que esté a cargo de tu entrenamiento. La Empresa tiene que saber que puede contar contigo en todo momento”. Así lo hizo.

            Recuerda esto Jorge, tu empresa tiene que saber que puede contar contigo en todo momento y bajo todas las circunstancias: que tú eres parte de esa empresa. Si no confía en ti, ¿para qué te tiene allí?

            La semana siguiente mi yerno me dijo: “Don Jorge, atendiendo a sus sabias palabras hice saber a mi jefe que iría a la Argentina y a donde quieran que vaya, que estoy al servicio de la empresa. Mis compañeros también reaccionaron igual”.

ANDREA

            Como era usual, cada vez que iba al Mercado Central, una vez al mes para cobrar el alquiler de la tienda de mi esposa, siempre ocurría que en el bus subieran vendedores que con una charla te convencían de las bondades de sus productos. Principalmente compraba juguetitos baratos para Andrea. Lo que sea que le dabas la llenaba de alegría y por eso daba gusto  traerla, lo que fuera. En una oportunidad adquirí una caja de lápices de colores de estuche llamativo. Lo tenía sobre mi escritorio. El sábado, visita semanal establecida, vino Andrea, vio la caja de colores y lo tomó. Su tía Charito, fastidia como ella sola, le indagó:

  • ¿Cómo sabes que es para ti?
  • Porque yo soy la única niña en esta casa.

            Charito no supo qué responder y prefirió hacer mutis. Tratándose de Rocío esto no es frecuente.

En este lugar, jr. Lima cuadra 4, existióLa Favorita

184 MANOSANTA

            “Persona a quien se le atribuyen poderes de curación por medio de sus manos”.

Fuente: nómbrame, disponible en https://www.nombra.me/significado-acentuacion-rimas/manosanta.html

           

            Estaba participando en el Programa de Cooperación Popular Universitaria en San Antonio de Cumbaza, provincia de San Martín, departamento de San Martín, Perú, cuando tuve que ir a Tarapoto.

            Mientras almorzábamos con el chofer de la Central Básica de Cooperación Popular y el boticario, les contaba sobre mis actividades en el distrito de San Antonio. Cómo desde el Primer año de Secundaria estuve llevando cursos de Primeros Auxilios, me pusieron a cargo del Botiquín del Programa. Básicamente realizaba curaciones de heridas y las más de las veces con una sola curación se sanaban.

            Fue el boticario quien me dijo “entonces eres manosanta”. Me agradó el apelativo y siempre en las muchas ocasiones en que hice curaciones les decía a mis “pacientes”:

  • A mí me han dicho que soy manosanta y con una sola curación te vas a sanar.

            El tratamiento es diferente según se trate de heridas producidas recientemente o abscesos. En el primer caso primero conviene lavar la herida con agua y jabón con la finalidad de eliminar cuerpos extraños que vayan a causar daño posterior, luego viene la desinfección con alcohol y la aplicación de aseptil rojo para cicatrizar la herida, polvo secante y un apósito con gasa y esparadrapo.

            En el caso de abscesos es necesario reventarlo con una aguja esterilizada por medio del fuego y alcohol para hacer salir el pus y luego apretarlo hasta que salga “su casa”. En mi tierra, Iquitos se le llama “chupo” a los abscesos y siempre había muchos casos de chupos por las condiciones sanitarias insalubres de aquellos tiempos. Entonces se decía que si no sale “su casa” el chupo no se va a sanar y siempre va a estar drenando pus. La casa es una bolsa en el interior del chupo que contiene toda la materia infectada.

            Aquí, en Pueblo libre he atendido varios casos de heridas recientes y un caso de absceso. Todos mis pacientes han quedado satisfechos.

            Como en nuestra casa he sido siempre yo quien daba a todos sus medicinas, a su hora, mis hijas me llamaban “doña Paquita”, como el personaje del libro (guion de la película) “Los jueves Milagro. Doña Paquita andaba persiguiendo a todos los enfermos para hacerles tomar el “Agua milagrosa de San Dimas” para sanarlos. En casa todos leemos.

            El caso más dramático fue cuando mi nieta Ainhoa era bebita, jugando con su papá, se lastimó con el reloj de pulsera metálica, en la muñeca, en la parte que da a la palma de la mano con profusión de sangre. Me llamó Charito para curarla. Le dije que debía aplicarle alcohol para que pare la sangre, que se lo pasaría rápidamente soplando para que no le arda mucho, pero es necesario ponerle alcohol. Luego del alcohol le puse una gasa y lo cubrí con esparadrapo circundando la muñeca para que no se lo saque. Si lo saca la herida se volvería a abrir.

            Quedó muy bien, no quedó ninguna cicatriz a tal punto que nadie recuerda en cual mano fue. Pero a ambos padres les consta que soy manosanta porque todas las veces que voy a realizar curaciones se los manifiesto.

            Siempre ha sido así, no sé exactamente si por la curación en sí o por las palabras que les digo para infundirles confianza. Pero siempre ha surtido efecto y la gran mayoría de las veces que he realizado curaciones se han sanado como por ensalmo. Pero yo me sigo creyendo manosanta.

            Y no solamente yo, también mi nieta Andrea tiene ese efecto. Ella siempre hace todo lo que nos ve hacer.

            La abuelita iba todas las tardes a cuidarla en su casa hasta que regresen sus padres del trabajo, más una vez perdió pie y se tropezó en la pista cayendo sobre su rodilla que quedó lastimada. Tan pronto llegó a la casa, Andrea corrió a traer su botiquín y le curó la rodilla. Cuando volvió a nuestra casa observé su rodilla y vi que estaba bien atendida y no fue necesario hacerle nada más. Fue también la única curación pues la herida se sanó. Nuestra nieta es también manosanta y quienes se pongan en sus manos saldrán aliviados.

Todos sabemos que el único que en verdad cura es Jesucristo y siempre nos encomendamos a Él.

Una curación

          

183 LOS PREJUICIOS

Un prejuicio es el proceso de formación de un concepto o juicio sobre alguna persona, objeto o idea de manera anticipada. En términos psicológicos, es una actividad mental inconsciente que distorsiona la percepción.

            Fuente: Wikipedia La enciclopedia independiente.

En realidad, el prejuicio es una generalización de un estereotipo que se tiene sobre algunos grupos de personas simplemente porque todo el mundo lo dice y uno aprende desde niño que esto es así.

Cuando era pequeño se decía que:

“Los españoles o son curas o mataores o bailaores”.

“Los negros son futbolistas o boxeadores”.

“Los chinos comen gato”.

“Los gitanos son ladrones”.

            Los prejuicios son muchas veces una forma de discriminación porque es peyorativa. Muchas veces prejuzgamos de manera inconsciente pues  nuestra maquinaria emocional está en constante funcionamiento y no tenemos tiempo para hacer un análisis lógico.

Me di cuenta que soy racista cuando, haciendo zapping, vi algunas escenas de “Grey’s Anatomy” donde había una negra. Asumí de hecho que la negra era una enfermera. ¿Qué otra cosa podía ser una negra en una serie de doctores? Pero en una oportunidad vi que a ella la llamaban Doctor Bailey. Era la doctora Miranda Bailey.

Se los he mencionado a mis hijos en nuestro almuerzo familiar de los sábados antes de la cuarentena. Les dije:

  • Me he dado cuenta que soy racista porque cuando vi la serie Grey’s Anatomy asumí que la negra era enfermera, hasta que una vez vi que la llamaban Doctor Bailey. ¡Qué tal metida de pata!

Mi hija Luisa dijo:

  • La Doctor Bailey también le grita al Doctor Weber (Richard Weber) Jefe de Cirugía.

Es decir que no solamente era doctora sino una doctora de polendas, es decir una persona de carácter capaz de enfrentarse a su jefe y no una simple doctora.

Vaya este post para hacer un Mea Culpa y como desagravio a las personas de ese grupo a quienes he tratado muy mal por un tonto prejuicio.

Doctor Miranda Bailey

 

181 HUICSAPUNGUI SEÑOR

Mi mamá solía contarme muchas historias que había escuchado a lo largo de su vida y eso constituye un legado muy importante en mi vida porque me animó a contar historias a mis hermanos, a mi enamorada, quien luego se convirtió en mi esposa, a mis hijas, yernos, nietas, en general a todo el que estaba dispuesto a escucharme.

Doña Maria Luisa Sandoval Chávez me manifestó una extraordinaria importancia hacia la educación y la enseñanza en general.

En tiempos antiguos el Examen Final se daba en forma oral en público, con los padres observando el desarrollo del examen de sus retoños y más de una vez se vio al papá corriendo con su cinturón a su hijo por toda la calle cuando se “cuchipelaba”, literalmente se pelaba como el chancho, es decir que no había sabido responder las preguntas del examen.

En esta historia me contaba mi mamá que en el Examen Final el Dómine preguntaba a uno y otro alumno que es indigestión y nadie sabía responder, hasta que le preguntó a una huambrilla pongueta y buchisapa (signo de parasitosis intestinal, mal endémico de la Selva en aquellos tiempos de calles de tierra con acequias abiertas y caminares descalzos). Pues la niña, puesta de pie, respondió con coraje y voz clara y sonora

  • Huicsapungui, señor

Dicen que le puso 20 de nota, porque efectivamente  indigestión es huicsapungui, es decir dolor de barriga.

Este es uno de los muchos ejemplos que nos dicen a las claras la influencia incaica en nuestra Amazonía. Muchos lugares de la selva tienen nombres propios del quechua y muchas expresiones denotan su uso inveterado. Se solía denominar “viejitas quechueras” a las señoras que en su hablar cotidiano se expresaban en ese idioma. Y aun ahora es posible encontrar estas palabras mezcladas con  el castellano, o dialectos indígenas, portugués o inglés. Todo ello adaptado a la lengua del loretano. Muchas palabras quechuas son pronunciados un tanto apartados del idioma original que aún se conserva intacto en la zona de Apurímac. El quechua del Cusco está muy contaminado con el español y ha adaptado su lengua a los modos españoles. Como muestra basta un botón: En Cusco dicen puñunas (forma española de pluralizar el vocablo puñuna que significa cama). En Apurímac dicen puñunakuna. La desinencia kuna es la forma quechua perfecta de expresar el vocablo puñuna en plural. Así, tenemos, por ejemplo, runakuna: los hombres. Se pronuncia la palabra runa con el sonido de la r simple, no de la r compuesta como se dice en español al comenzar una palabra con letra r.

El mismo quechua en quechua se dice en Apurímac runasimi, el lenguaje de los hombres. Y una pregunta  básica cuando quieres hablar con un quechua hablante es ¿Runa simita yachay? Si hablas quechua debes responder “Ari taitay”, de lo contrario “Manan yachasuy”.

En nuestra tierra es de uso generalizado que al pescuezo del pollo se le llama cunga (del quechua cunka). Una referencia formal sería: al ave que vuela señorial en las alturas de nuestra serranía le dicen “Kuntur Calakunka” que literalmente es Cóndor cuello pelado. En Iquitos el referente más cercano sería “Pelacunga”, que es como le llamábamos a un chico del barrio porque se cortó el pelo muy corto.

Al chico que mete la mano a la olla para servirse un poco más se le dice “manguero”. Este vocablo deriva del quechua “manka = olla”. De allí la Pachamanka serrana, literalmente olla en la madre tierra. Y cuando tiene “mal de susto” por algún trauma ocasionado  principalmente por una experiencia con los fantasmas se dice que tiene “manchari”, palabra quechua que quiere decir que tiene miedo. A esto hace referencia el Pongo de Manseriche, la entrada en la selva, ubicada en Santa María de Nieva, Provincia de Condorcanqui, Departamento de Amazonas, por donde se abre paso el río Marañón. El nombre se le considera derivado del quechua (punku = entrada y manchariche = que da manchari) pues al cruzarlo se escucha un ruido aterrador y la corriente es tan fuerte que da miedo.

La parte de la pierna entre la rodilla y el pie se dice en Loreto “pingullo”, en la Sierra es “pinkullo”.

El chuchuhuasha (Maytenus laevis) es un árbol que alcanza los 25 metros de altura y 60 cm de diámetro, es erecto y bien ramificado. La corteza es rojiza con la madera dura.

El chuchuhuasha es utilizado refinado (es decir hervido) para curar los males de la mujer y macerado en aguardiente para combatir el frío. Es el componente fundamental de la bebida amazónica “7 Raíces”, para los anglófilos sería “Seven Roots”.

Esta es la forma correcta de escribirla. Muchas personas, aparentemente “cultas” pero desconocedoras de lo que es la filología que explica el verdadero significado de las palabras, lo escriben equivocadamente “chuchuhuasi”. Esto es absurdo porque “chuchu” significa seno o teta de la mujer y “huasi” significa casa: es absurdo porque no puede haber «casa de las tetas”, pero sí “tetas a uno y otro lado” que es cómo crecen las ramas de este árbol. Por ello la forma correcta de escribir y decir es CHUCHUHUASHA. Según cuentan los antiguos, para ser curados por esta planta se debe sacar una parte del árbol por donde sale el sol (chuchu) y otra por donde se oculta el sol (huasha), del quechua wasa = espalda.

Al respecto, recordemos que existe un poblado denominado Huashalado que está ubicado “al otro lado” de Padre Isla, que está frente a la ciudad de Iquitos, para llegar a este poblado debemos dar la vuelta a la isla del frente.

En nuestra habla diaria utilizamos, pues, vocablos sin interesarnos de donde proceden, solamente lo decimos porque así se ha dicho siempre.

Pero además muchos lugares de la selva tienen nombres derivados del quechua, tales como Pucallpa (puka = rojo, allpa = tierra), Pucayacu (yaku = agua), Rumococha (rumo = yuca, cocha = laguna),

Y los demonios de la selva: Yacuruna (hombre del agua) es el gigante que sale de las aguas para intentar llevarse a las doncellas a su mundo. El Chullachaqui (chulla = desigual o diferente y chaki = pie) que dicen que tiene un pie de gente y un pie que parece pata de motelo (tortuga de tierra).

La madre del agua o Yacumama es el nombre con que se conoce a la boa gigante, la más grande del mundo.

Un completo desarrollo etimológico del lenguaje amazónico daría lugar a un libro entero y no solamente  unas pocas líneas como este post. Pero tenemos mucho quechua en nuestro mundo Amazónico.

El Imperio de los Incas (Tawantinsuyo)

 

178 LAS MELLIZAS

Maria Judith Alva Rivera es mi amada esposa. Su mamá, Natividad Rivera Pérez es melliza con su hermano Francisco Rivera Pérez. Todos ellos nacieron en la ciudad de Requena, Provincia de Requena, Departamento de Loreto, Perú.

Mi mamá, María Luisa Sandoval Chávez, me contó que su mamá Luisa Chávez se resbaló en el brocal de madera del pozo de agua y abortó dos fetos. Es decir, mi abuelita iba a tener hijos mellizos, pero el accidente lo perdió. Mi mamá nació en Yurimaguas, provincia de Alto Amazonas, Departamento de Loreto; y su mamá era de Rioja, Provincia de Rioja, departamento de San Martín.

Mi tía Ángela Pino Chávez, hermana de mi mamá, natural de Iquitos, Provincia de Maynas, departamento de Loreto, residente en El Callao, Provincia del Callao, departamento de Lima, tuvo hijos mellizos, pero el varón falleció al año y medio y la mujercita vive hoy en Estados Unidos.

Según mi suegra, doña Natividad, las mellizas saltan una generación: ella era melliza y no tuvo hijos mellizos, pero su hija si tuvo mellizas. Mi esposa Judith.

El doctor Ángel Achával Silva la atendió durante todo su embarazo y chequeaba el desarrollo fetal con su clásica cornetilla: pone la bocina sobre el vientre y escucha por el otro extremo, sintiendo los latidos del bebé. Todo fue normal hasta una semana antes del parto. Dijo el Dr. Achával que aquí está ocurriendo algo raro: “pongo arriba del vientre la cornetilla y escucho latidos, lo pongo abajo y también escucho latidos, muy raro, mejor que le tomen una radiografía”. En la radiografía el médico radiólogo nos dijo y nos mostró la placa donde se ven dos cabezas, “son mellizos”. El Dr. Traverso sonreía al decirnos esto, quizás ya sabía los belenes en los que nos estábamos metiendo.

Un temor me recorrió todo el cuerpo: si nunca he criado un hijo ¿cómo será criar dos al mismo tiempo?

Comenzamos a buscar nombres de varón, ¿qué otra cosa podrían ser? Nuestra vida comenzó a cambiar en ese mismo instante: preparar la cuna para dos bebés, pañales de tela, pupuhuatanas (ombligueros), ropita para dos bebés. En aquel entonces no existían los pañales desechables.

El doctor Achával nos explicó que algunos médicos prefieren decir gemelos univitelinos cuando son gemelos y gemelos bivitelinos cuando son mellizos. Pero nosotros decimos simplemente gemelos cuando tienen una sola placenta, es decir que el óvulo fecundado se dividió en dos, y mellizos cuando cada bebé tiene su propia placenta. Esto ocurre en los casos en que la mamá ovula dos veces, lo cual es raro.

No es enteramente raro si la mamá no tuvo paperas de niña y a Maria Judith le dio de adulta, ya casada, y esto puede ocasionar trastornos en su interior, como en el caso de ella que tuvo una menstruación de quince días.

En realidad los hermanos mellizos pueden ser tan iguales o tan diferentes como cualquier otros dos hermanos que no nacieron juntos. Esto quiere decir que corresponden a dos actos íntimos realizados en momentos diferentes.

Me acuerdo de un caso en los Estados unidos donde un Juez debía asignar la paternidad de dos bebés diferentes que nacieron juntos: uno negro y otro blanco. Los padres reclamantes uno era negro y el otro blanco. El Juez asignó la paternidad del bebé negro al papá negro y la del blanco al papá blanco. Ni Salomón con toda su sabiduría podía haberlo hecho mejor. Bien por el Juez. Pero esto refuerza lo manifestado en el párrafo anterior.

Los nombres de varón que preparamos se perdieron en algún rincón de nuestra vida porque nacieron dos mellicitas. Tan preciosas que a donde iban llamaban la atención de propios y extraños.

Mi esposa me dijo “Justamente al más creído de los hombres tenía que tocarle tener hijas mellizas. En verdad que mi esposa me conocía muy bien.

Las mellizas son muy competitivas entre sí aún en el vientre materno: Durante el trabajo de parto el doctor Achával me decía que ya uno se colocó en posición, en el canal de parto, pero al cabo de un rato dijo que el otro lo ha desplazado y tomado su lugar, y así todo el tiempo, se colocaba uno y luego el otro lo desbancaba.

Tener hijas mellizas puede ser extenuante y complicado pero es hermosa la vida con ellas y todo lo doy por bien justificado. Valen la pena. Valen un Perú.

Tenían 7 años cuando Claudia nos dijo que en el colegio todos las llaman mellizas y no querían que nosotros las llamáramos así sino a cada una por su nombre.

Además, a los 8 años nos dijeron que ya no querían que las vistiéramos igual, que les compráramos ropa diferente para cada una.

Como a cada una les dábamos su asignación semanal: 5 soles. Este dinero es para que cada una decida qué hacer, gastarlo en lo que quisieran. Todos sus compañeros consumían en el quiosco del colegio. Ellas preferían ahorrarlo y cada dos semanas se compraban un par de zapatos. Primero se los ponía una de ellas y la semana siguiente la otra. Es decir, que cada una podía vestirse y calzarse diferente todo el tiempo y de ese modo cada una tenía su propia identidad. En otras palabras, ellas nos enseñaron a criar hijas mellizas.

Fueron competitivas hasta que tuvieron uso de razón, entonces les expliqué las reglas:

            «En mi familia se pelean entre hermanos todos contra todos, en lo único que están unidos es en odiarme a mí. Pero en la familia del gordo Acosta, mi Asistente en la Cervecería Backus, toda su familia es muy unida y hacen las cosas a una sola voz. Esto quiere decir que es posible tener una familia unida no solamente por lazos de sangre sino, y sobre todo, por el amor. De manera que ustedes tienen que aprender a resolver sus problemas entre ustedes, sin pelear. Si yo intervengo, no voy a entrar como padre justiciero para dar la razón a una y castigar a la otra; si yo intervengo voy a entrar como padre castigador y voy a castigar a todo el mundo».

Lo cierto es que jamás las he tenido que castigar y ellas, las hermanas, aprendieron desde pequeñas a ser muy unidas y lo son aún, incluyendo a sus esposos e hijas.

Nuestras mellicitas Lisa y Cisa