48 HISTORIAS CORTAS

ALBERTO LUIS CHEVARRIA KERSCHBAUMER

            Mi buen amigo publicó este post en Facebook

La queja y el agradecimiento no pueden vivir juntos, hay tanto que agradecer y muchas veces perdemos nuestro tiempo quejándonos.

A lo que yo comenté

Muchas veces vemos que algunas chicas pretendiendo saludar a su madre en su cuenta de Facebook, sobre todo en su día, se refieren a la grandeza de su alma, a la felicidad y a su apoyo, que agradecen, y de inmediato insertan “pero eres una renegona ¡Ah!”

Deberían ver este post tuyo que es muy acertado. Saludos.

CLAUDIA SUÁREZ

Cuando era joven mi hija Claudia dijo que en ese verano se iba a poner bikini, y se lo puso. Había comenzado a realizar los ejercicios de Jane Fonda “Workout” en VHS. Cuando se tiene temple y tenacidad sí se puede.

MI MADRE

Mi madre nos educó de una manera diferente: Ella nos preguntaba “¿Con qué hace la mujer?” Respuesta: “Con las manos” “¿Y el hombre no tiene manos?” En consecuencia, en casa todos hacíamos todo, sin ningún complejo. De manera que en mi casa también todos hacemos todo.

De hecho nuestra obligación, con mi hermano Raúl, era tostar y moler el café pues en la Proveeduría del Ejército nos daban el grano crudo. La sal se compraba en trozos y teníamos que moler para poder utilizar en la cocina.

He escuchado a mis hijas hacer la misma pregunta ¿Con qué hace la mujer? Cuando se dirige a su esposo o ¿Con qué hace el hombre? Si se dirige a su hija, porque las tradiciones se trasmiten de padres a hijos y así se perpetúa.

Me contaban mis hijas que en casa de sus compañeras del colegio los varones sacan la basura, nunca las niñas.

En mi casa, la basura la saco yo cada noche.

MI NIETA ANDREA

Andreíta me estaba ayudando a poner el Nacimiento y me di cuenta que mientras colocaba los animalitos en el Pesebre cantaba una canción infantil “Mery tenía un corderito, corderito, corderito, blanco su color”

Pasadas las fiestas caminábamos rumbo a la Panadería cuando le pregunté

¿Cómo era Andreíta?, Mary tenía un corderito…

  • ¡Abuelo! – me interrumpió Andrea – Mery, no, Mewrry
  • Ah, disculpa – es todo lo que atiné a decir.

ROCÍO SUÁREZ

  • Papá, ¿qué es inmersión? – Yo me preparaba para darle una docta explicación, pero mi hija me interrumpió
  • En dos palabras – Haciendo una señal de tajante con la mano
  • Buuf – Respondí, haciendo la típica seña con las dos manos juntas y los dedos apuntando hacia abajo mientras decía “Buuff”. Parece que no le gustó tan pocas palabras pues me dijo
  • Payaso

RAÚL SUÁREZ

Un día fuimos con mi hermano Raúl, su esposa Cristina y su pequeña María Luisa, a cenar en el Chifa y cuando hablé de pedir Chancho con Tamarindo (dulce) me dijo que no le gustaba la comida dulce.

  • Entonces ¿Qué harías si te invitan a un Banquete y sirven Chancho con Tamarindo?
  • No como – me respondió

En otra oportunidad su esposa me sirvió un plato de Olluco Guisado con Carne y yo le dije que no me gustaba el olluco. Su esposa, Cristina, es del Cusco y Raúl vivió 10 años allí y estaba más que acostumbrado. En realidad en el Cuartel nos daban olluco todos los días y tenía que comerlo. Pero Raúl aprovecho para devolverme la broma.

  • Entonces ¿Qué harías si te invitan a un banquete en la Sierra?

MI AMADA ESPOSA

Volviendo de sus negocios en Jesús María, zapatos para damas, me dijo

  • Me han invitado una Huevada

Como ella no es proclive a decir groserías, pero sí peca muchas veces de ingenua, le pregunté tratando de desentrañar este misterio

  • ¿Qué es una Huevada?

Ayudándose con las manos para significar un platito y un corte encima de ese platito imaginario, me dijo

  • Un huevo duro partido en dos bañado con salsa huancaína
  • Ah, claro – le dije – entiendo

Recordé haber visto a una vivandera venderlo por La 50 en Comas, pero no creo que lo ofrecía con ese nombre. Le hubiera resultado difícil llamarlo así puesto que todos sus clientes eran varones.

 

31 EL CAFÉ

El café, una bebida tan apreciada en el mundo entero y tan odiada por no pocas personas, es una característica del mundo desde hace siglos. Existen muchas leyendas sobre el origen de su uso.

Una que recuerdo dice que un pastor, allá en la lejana arabia vio que sus cabras, después de haber comido unas bayas rojas, se ponían a dar saltos y volteretas; y se le ocurrió comerlas y después tostar y moler sus granos y surgió el café tal y como lo conocemos.

            El café es la bebida que se obtiene a partir de los granos tostados y molidos de los frutos de la planta del café (cafeto). Es una bebida altamente estimulante por su contenido de cafeína. Suele tomarse durante el desayuno, después de éste o incluso como único desayuno, aunque también se acostumbra tomarlo después de las comidas o cenas, para entablar conversaciones o sólo por costumbre. Es una de las bebidas sin alcohol más socializadoras en muchos países. Las formas más populares de tomarlo son negro y con leche (con o sin azúcar); también se le suele añadir crema o nata, leche condensada, chocolate o algún licor, dependiendo de la receta hay diversas formas de prepararlo.

Fuente: Wikipedia La enciclopedia libre

Siempre le decía a mi esposa que a mí me criaron con té y mazamorras, en cambio en su casa desde pequeños toman café todo el día. Parecería que sin café no podrían vivir.

No es que no tomáramos café o se nos estaba prohibido, nada de eso, solamente que era una bebida especial para acompañar algunas meriendas fuera de las horas de comida. Por ejemplo, en temporada de choclo, mi mamá preparaba humitas y lo comíamos a las 4 de la tarde, entre comidas. Lo mismo ocurría en temporada de pijuayo, humarí y sachapapa.

La humita, el pijuayo, el humarí y la sachapapa nunca formaron parte de nuestra hora de comida, almuerzo o cena, sino del lonche.

El cafetal      El cafeto    Bayas de café

El café lo “sacábamos” de la Proveeduría del Ejército en grano crudo. Mi hermano Raúl y yo teníamos que tostar y molerlo en batán con una piedra.

El café que tomábamos, muy rico, era realmente un café común y apreciábamos en grado sumo el café que nos traían de San Martín. Café de granos grandes y muy aromáticos, que cuando lo preparábamos toda la casa olía a Café de San Martín. Este sí lo tomábamos solo y por el puro placer de tomar café de San Martín.

Café crudo  Café tostado  Café molido

Fue a mediados de los años 60 que un amigo, Venegas, me invitó a tomar un café en una Cafetería de la Plaza de Armas de propiedad de un italiano. Me decía Venegas que su médico le había recetado por cierto malestar estomacal y quería que lo acompañara.

Pidió dos Espressos y vi que lo degustaba con placer. Yo en cambio no podía pasarlo, él se dio cuenta y le dijo al mozo que le pusiera agua a mi espresso. Así sí pude tomarlo, lo cual quiere decir simple y llanamente que yo no soy de espressos.

Pero al casarme, el café ha pasado a formar parte de mi dieta diaria y el de mis hijas y nietas. Mis hijas cuando estaban embarazadas sufrían mucho al no poder tomar libremente su delicioso café porque la ciencia actual no lo permite.

Me dice mi hija Claudia que en Estados Unidos cada gringo tiene su propio blend de café, es decir su propia mezcla, porque cada uno tiene su propio gusto y aprecio por determinada marca o tipo de café.

En mi casa, mi yerno Pedro, español, es el Cafetero Mayor del Reino. Tiene su propio blend, mezcla 200 gramos de Café Cocla con 200 gramos de Café Superior que compra en el mercado, y obtiene una bebida negra de aroma y sabor intensos que no lo consigue con una sola de ninguna marca de café.

En el Mercado de Pueblo Libre tienen un mostrador donde muestran tres variedades de café tostado en grano: Superior, De Exportación y Caracolillo. Cuando lo pides, ese rato lo muelen, de manera que mantiene su aroma intenso.

El Blend de Pedro

¿Y ahora? NO hay como tomar café

            En nuestros tiempos el café se hacía en olla, y cuando no había azúcar, por la guerra, lo preparaban con chancaca, que le da un sabor “amazing”

En Lima, en todas las casas tenían una cafetera de metal para pasar café, consistía de dos piezas una sobre otra. En la parte superior estaba el filtro, se ponía el café molido y el agua hirviendo. En la parte inferior se recogía el café “tinta”, esta parte tenía un pico de jarra y servía para echar el café pasado a las tazas donde se completaba con leche o agua caliente.

Fue a fines de los 70 que llegó al Perú la Cafetera Eléctrica y fue un boom. Fuimos de los primeros en adquirirlo en Yompián “Donde ganan los que van”  de la cuadra 9 de la Av. Abancay en Lima, tan sólo por darle gusto a mi amada esposa, y, por supuesto, a mis hijas que nacieron tomando café.

Fue en esa época que también hizo noticia un café filtrante  con un eslogan que era muy festejado en la televisión “Filkafé mató a la cafetera”.

Pero para nosotros no significaba nada, es decir, nada con cafecitos filtrantes o instantáneos.

Cafetera          Filkaf   Cafetera eléctrica

En casa se decía “café de café”, habría que agregar “o nada”.

Pero estamos tan acostumbrados a tomar café pasado en cafetera eléctrica que muchos desconocen que también en olla se hace café y del bueno, mejor en muchos aspectos.

La noche de Año nuevo 2018 – 2019 hubo un apagón terrible en nuestra cuadra, se fundieron los cables de la Estación por sobrecarga de tensión, y todo el barrio estábamos sin luz. No hay microondas, no hay arrocera eléctrica, no hay encendido de la cocina con un clic, y, sobre todo, no hay cafetera eléctrica.

Mi hija Charito y su esposo Pedro se miraban las caras a la hora del desayuno: no hay café.

  • Cómo no va a haber café ¿Nunca han hecho café en olla?
  • No
  • Pues, ahora lo hacemos

Ponemos a hervir 6 tazas de agua en la olla y cuando rompe el hervor apagamos el fuego y echamos en la olla las 6 cucharadas de café. Tapamos un rato y luego soplamos para alejar la espuma de la superficie y servimos con un cucharón et voilà. Así es como hacíamos café en nuestra casa de la infancia en Iquitos.

Taza de café

Estuvieron de acuerdo que el café en olla es de un sabor y textura muy especial y lo están adoptando.

21 EL CHECHO CHALLENGE

Nos cuenta El Bocón del 15 de setiembre de 2018 que aquí en el Perú, hay un personaje muy popular que ha decidido lanzar su propio desafío.

Se refiere al exfutbolista Sergio Ibarra, quien ha retado a sus compañeros del área de deportes de Latina a enfrentarse en una competencia.

Este reto, que ha sido bautizado como “El Checho” Challenge, consiste en que el ahora presentador de noticias en el canal 2 juegue un partido de ping pong de cabecitas con los periodistas, personajes de la política o del mundo de la televisión y la música

La  disciplina que jugarán es muy similar al tenis de mesa. La gran diferencia es que no tendrán una raqueta en sus manos, sino que tendrán que utilizar sus cabezas para enviar la pelota a campo contrario.

Se dice también que El Checho Challenge arrasa con la sintonía, bien por él por haber “inventado” un nuevo deporte.

El Checho Challenge

Hace muchos años, fue en 1956, un Profesor de Educación Física de la Gran Unidad Escolar “Mariscal Oscar R. Benavides” de Iquitos, nos enseñó un “nuevo deporte”, el “Perú Fútbol”.

El Profesor, venido de Lima, viendo que los varones no éramos muy dados a jugar Vóley porque pensábamos que eso era para las mujeres, de hecho las chicas de la Comercial jugaban intensos partidos de Vóley, nos hizo jugar el Vóley de una nueva manera, más varonil.

Poníamos la net invertida, con la malla a ras del suelo y participábamos el mismo número de jugadores que en el Vóley, pero nada de manos, solamente con los pies y la cabeza. Tenía las mismas reglas del Vóley, las reglas antiguas: rotación y puntos.

Todos los varones lo jugábamos y yo pensé que habiendo venido el Profesor de Lima, en Lima era ampliamente conocido, pero no.

Cuando vine a Lima en 1962 me di con la sorpresa de que nadie había escuchado hablar de Perú Fútbol, ni escolares ni adultos, es decir ni chicos ni grandes. Llegué a la conclusión de que el Profesor Márquez fue un auténtico inventor de este deporte de mi juventud. Ignoro si lo siguen jugando en Iquitos.

 

19 EL MANGO

El mango es una fruta tropical de gran desarrollo en nuestra región y muy apreciada en nuestra casa sobre todo la variedad Edward por su dulzura y suavidad de su pulpa abundante y firme que permite cortarla en tajadas y cubitos.

El árbol de mango (mangifera índica) de la familia anacardiácea llega fácilmente a los 15 metros de altura y es de copa frondosa que se llena de frutos cuando llega la estación.

Cuando vivía en Iquitos todos los días jugábamos a la sombra de una fila de árboles de mango que había en el Malecón Tarapacá y uno de los gustos de mi época era comer mango verde con sal que de inmediato cambia su sabor ácido a dulce. El mango verde es comparable en su sabor con la taperiba, también llamado mango ciruelo (spondias dulcis Parkinson) e igualmente de la familia anacardiácea, cuando está verde, e igualmente lo comemos con sal. Un fruto que también comemos con sal aun cuando esté maduro porque es muy ácido es el limón chino (averrhoa bilimbi).

Un día de “Vientos de Santa Rosa” tuvimos vientos huracanados que derribaron algunos árboles de mango que por la estación estaban llenos de frutos verdes. Nosotros, los muchachos, cogiéndonos entre varios para resistir el embate del viento pudimos llegar con nuestros costales hasta los árboles caídos y cogimos abundantes frutos verdes, ya luego con el peso de las bolsas no fue problema el regreso con el vientecito ese. Siempre para el 30 de agosto se produce en Iquitos vientos fuertes que por la fecha, Día de Santa Rosa, le llamamos los vientos de Santa Rosa. Nos dimos un hartazgo de mangos durante muchos días.

El mango natural de Loreto es de tamaño mediano de color más bien verde aun cuando está maduro, es muy dulce y tiene muchas fibras que se meten en los dientes. De Pucallpa traían lo que dieron en llamar mango Injerto, más grande, más dulce y de pulpa más suave y con menos fibras que lo hacían preferir, se decía que la Zona Agraria de Pucallpa lo había desarrollado.

En Lima, en la época del verano abunda el mango y es cuando aprovechamos para comerlas pues son muy deliciosas y nos gusta a todos en la familia. Tenemos las variedades Edward, Haden, Kafro y el mango papaya que solamente un año lo disfrutamos en abundancia, después lo destinaron solamente para exportación.

En casa también preparamos refresco de mango en temporada de mango que es cuando se consigue frutos abundantes y maduros.

El Mango

En mi casa hay una regla que hemos aplicado siempre: yo pelo y parto el mango y lo reparto equitativamente entre mis tres hijas y mi esposa, la semilla la como yo. Nunca una mujer en mi casa peló la fruta ni comió la semilla.

Bueno, nunca, es mucho decir. Cuando creció Andrea, mi nieta, ella exigía la semilla, de manera que la regla impajaritable cambió. Entonces, cuando Andrea estaba, separaba una parte de la pulpa para mí y a ella le tocaba la semilla.

Cuando mi esposa iba después de almuerzo a la casa de Andrea para atenderla hasta que llegaran sus padres, para luego ir a sus negocios, le enviaba siempre un mango para Andrea.

Una noche le pregunté si Andreíta había comido su mango y si le gustaba como siempre.

  • Sí lo comió – me dijo – y sí le gusta bastante.

Luego de una pausa me dijo

  • No me deja comer la semilla.

Sentí mucha pena, pues me di cuenta que ya la enfermedad de Alzheimer se estaba apoderando de mi amada esposa, que ya nunca sería el alma pura, fuerte y segura que había sido siempre. Una mujer que era capaz de dejar de comer para que sus hijas pudieran comer más, ahora se quejaba de que no la dejaban comer la semilla del mango.

Desde entonces compraba el mango y en la casa le daba la semilla y la veía comer con deleite. Siempre me ha gustado mirarla comer, es un encanto.

Ahora que el mal se apoderó de mi amada esposa, ya no le damos la semilla porque la mayoría de sus dientes son postizos, el mango le corto en cubitos y ella los come con la mano. Ya no sabe que existe la semilla. Una pena.

Andreíta ya es una señorita y no desea comer la semilla del mango y como mi esposa tampoco puede comer la semilla del mango, la semilla ha vuelto a mí. Aún es temprano para saber cuál ha de ser la reacción de Ainhoíta con respecto a la semilla porque el mango le entusiasma en grado extremo.