147 TODOS SOMOS IGNORANTES

El día 14 de marzo de 2020, mi buen amigo Alberto Luis Chevarría Kerschbaumer, gran “cazador de frases célebres” y no tan célebres, puso un post, una imagen de “Educación Emocional”:

“Todos somos ignorantes; sólo  que ignoramos cosas diferentes”

            Me hizo recordar a una matrona de nuestra Parroquia cuya frase redundante era, precisamente, “todos somos ignorantes”. Y, al parecer es una frase que todo el mundo lo usa, sobre todo cuando “mete la pata”.

Pero no es cierto. En realidad el término ignorante engloba algo más que una simple metida de pata o desconocer algunas cosas acerca de un tema en discusión. Un médico famoso no sabe freír un huevo. El no saber freír un huevo no le hace ignorante, solamente nos dice que es un médico famoso que no sabe freír huevos.

En realidad nadie sabe todo, pero conque un especialista sepa todo lo relacionado a su especialidad nos satisface, y no es tampoco necesario andar repitiendo lo que dijo Sócrates “Sólo sé que nada sé”.

Pero se le llama ignorante a una persona que no tiene educación ni instrucción y no se preocupa de aprender nada, ni modales ni conocimiento. Es un término peyorativo.

Es peor el ignorante que se siente iluminado y comienza a “querer enseñarnos” que tal o cual candidato es el mejor porque simplemente él lo sabe y nadie sabe más que él. Nos topamos a cada rato con gente así.

Nunca se preocuparon de conocer el historial de ese candidato ni el de su partido, que quien sabe está incurso en  cuestiones criminales o de corrupción. La historia de ese candidato ha pasado por su vida y nunca se interesó por conocerlo. Pero él “sabe” que es el mejor candidato y háganle caso porque lo dice él, el gurú, el que verdaderamente sabe. Aunque su personaje se haya fugado vergonzosamente de una situación incómoda. No importa. Vota por él.

Un Capitán del Ejército sorprende a unos jóvenes durante el toque de queda y agarra a bofetones a uno de ellos. Quienes defienden al joven castigado muestran ignorancia por desconocer la responsabilidad de las personas frente a disposiciones que pueden salvarnos la vida. También quienes apoyan al Capitán nos hacen ver su total ignorancia acerca de la responsabilidad que le da su alto cargo durante el desempeño de sus funciones. Existen procedimientos para someter a los infractores que no incluyen el castigo físico. La ignorancia de su Comando al no sancionarlo indica, más bien, cobardía por temor a la protesta de la gente: El infractor debe ser detenido y sometido a las leyes vigentes y el funcionario debe ser el primero en cumplirlas en vez de convertirse a su vez en infractor.

Quienes claman por el honor del Capitán, sepan de una vez por todas que el tal funcionario no tiene la más mínima idea de lo que es el honor. El grado no te da honor es uno quien da honor al grado.

Por ello dicen que “La ignorancia es atrevida y muy osada”.

145 LA MUERTE MÁS TRISTE

Siempre he pensado que la muerte más triste sería en tiempos de “toque de queda” de la dictadura militar: 12 años de humillación, 7 de Velazco y 5 de Morales Bermúdez, en la que muchos fueron muertos y nunca se supo que levantaran su voz de protesta ningún Human Right porque los comunistas estaban con el gobierno, muchos de ellos detentando jugosos cargos.

Si morías en ese entonces quienes venían a tu velorio debían llegar temprano y quedarse hasta el día siguiente. No querrás saber lo que te podría haber pasado si te hubieras atrevido a salir durante el toque de queda a cargo de las Fuerzas Armadas.

Pero la muerte más triste es en estos tiempos de corona virus porque nadie puede venir a velarte. Tus familiares más cercanos radicados en Canadá tienen que llevar su duelo encerrados  en ese lugar, recordando los versos de Jorge Manrique (Coplas por la muerte de su padre):

cómo se pasa la vida,
cómo se viene la muerte
tan callando;”.

            O, peor aún, los versos de Gustavo Adolfo Bécquer (Rima LXXIII):

“¡Dios mío, qué solos
se quedan los muertos!”.

            Es muy triste que tu hijo mayor haya fallecido hace algunos años y tu esposo no te puede llorar porque hace ya varios años que cayó  en las garras de esa terrible efermedad que destruye voluntades llamado Mal de Alzheimer.

Qué triste es morir, pero es más triste que te mueras sólo, porque nadie, ni familiares ni amigos te pueden acompañar en el único momento que en verdad los necesitas y quisieras tenerlos junto a ti.

Estás sola, querida amiga, sola sin familiares ni amigos, solamente podemos decir una oración:

“Padre santo, Todopoderoso,

te pedimos hoy por nuestra querida amiga que has decidido llamar de este mundo.

Te pedimos señor, para que le des la paz,

la felicidad, la luz y la tranquilidad junto a Ti,

recíbela como tu hija.

Perdona todos sus pecados,

hazla merecedora de tu gigantesco amor

para que pueda tener una vida inmortal junto a Ti;

Permite que sea feliz, a tu lado;

Por Jesucristo, nuestro señor,

Amén.”

            Descansa en paz querida amiga. Hasta siempre.

El Padre Eterno

 

144 BITS Y BYTES

En 1994 adquirimos la más moderna computadora de MacIntosh para mi hija Claudia, habida cuenta que las clases de Diseño Gráfico en la Pontificia Universidad Católica (PUCP) se llevaban a efecto en computadoras Macintosh 128 K. Fue un completo Centro de Cómputo: computadora Power Macintosh de 500 MB de memoria, entonces un monstruo, un escáner y una impresora de inyección de tinta a colores. Pero Apple, con su entorno fácil de usar y sumamente amigable, tenía sus propias aplicaciones para trabajar, incluyendo su propio procesador de texto.

Para el resto de la familia necesitábamos una computadora de uso generalizado. Una computadora IBM estaba fuera de nuestro ideal por su mezquina arquitectura que solamente admitía componentes IBM, por lo cual perdió mucho terreno en el uso diario. Las máquinas más útiles resultaron las computadoras compatibles, diferentes fabricantes construyen los periféricos a la medida de nuestras necesidades y puedes utilizar el que te parece más conveniente. Todo encaja y es aceptado por la máquina.

Es por esta razón que en 1997  me matriculé en la Sociedad Nacional de Informática en el curso de “Ensamblaje, Diagnóstico, Mantenimiento y Reparación de Computadoras IBM y Compatibles”. No había aun terminado el curso y ya había ensamblado nuestra primera Computadora PC. El curso me permitió entender y decidir lo que en verdad necesitábamos. No presté mucha atención a la clase de impresoras de matriz de puntos porque ya estaban de salida y únicamente lo usaban en oficinas. Para la casa lo más práctico eran las impresoras de inyección de tinta y para oficinas de gran volumen de impresión necesitan una impresora Láser.

En las clases se daba muchísima importancia a la comprensión del bit y el byte porque es lo que define el funcionamiento de una computadora. De hecho, toda la informática funciona con bits y bytes.

El bit es el acrónimo de Binary Digit (Dígito binario) cuyo significado en términos técnicos es la menor unidad de información de una computadora. Puede tener solamente uno de dos valores: 0 y 1. Es como decir: encendido o apagado. Varios bits combinados entre sí dan origen a otras unidades tales como bytes, Kilobytes o Megabytes.

Toda la información procesada por una computadora es medida y codificada en bits. El tamaño de los archivos son medidos en bits, las tasas de transferencia son medidos en bits, toda la información en el lenguaje del usuario es convertida a bits para que la computadora la “entienda”.

El byte es un múltiplo del bit. Un byte es un conjunto de 8 bits que están agrupados de cuatro en cuatro o en cuatro “crumbs” de 2 bits cada uno. En realidad un byte puede representar a un carácter.

Los bits también son utilizados para la clasificación de colores de una imagen. Por ejemplo, una imagen monocromática tiene un bit en cada punto (dot), blanco o negro, mientras que una imagen de 8 bits (1 byte) soporta hasta 256 colores.

El byte deriva del inglés bite, literalmente mordisco, como la unidad más pequeña de datos que la computadora podía “morder” a la vez.

Los múltiplos en el sistema binario difieren del SI (Sistema Internacional) en que estos aumentan y disminuyen de 1,000 en 1,000. En el sistema binario un Kilobyte o Kbyte o Kb, equivale a 1,024 bytes.

Un Megabyte equivale a 1,024 Kb o 11048,576 bytes o caracteres. Un Gigabyte equivale a 1,024 Mb, 1 Terabyte corresponde a 1,024 Gb, etc.

La memoria de todos los sistemas informáticos y todas las unidades de almacenamiento, disco duro, disco duro externo, memoria USB, etc., emplean estos sistemas de medidas.

Los bits se usan como unidad oficial para la velocidad de transmisión de datos mientras que el byte se usa como unidad oficial de almacenamiento de datos o memoria.

Ha quedado en la historia lo que era fundamental en 1,997, las tarjetas controladoras para cada dispositivo y sus respectivos cables de conexión. Las disqueteras para disquetes o floppy disk de 5 ¼ y de 3 ½ pulgadas que apenas contenían 80 Kb de datos.  Su poca capacidad y su fragilidad las ha dejado obsoletas. La tecnología ha avanzado a pasos agigantados en estos últimos años y se espera un desarrollo aún más sorprendente. Por lo pronto ya se está hablando de almacenamiento en Petabytes, es decir mil billones de bytes en el SI.

 

143 LA LA LAND

Había mucha expectativa, mi nieta Andrea Canaval es desde el comienzo seguidora de Ryan Gosling. Naturalmente su película favorita era “Diario de una pasión” donde trabaja con Rachel McAdams y que también me encantó. Ella la vio 7 veces.

Esperaba entonces con afán el estreno de La La Land, el 19 de enero de 2017. Todos los sábados vienen a mi casa para almorzar juntos y aproveché para preguntarle si la película que vio era como ella lo esperaba. Su respuesta fue muy clara “Mucho más”.

La vi en televisión (hace mucho que no voy al cine) y resultó una película encantadora con muchas canciones, bailes y romance, pero su final no me agradó.

En Wikipedia nos dice: “La La Land es una película dramática y musical estadounidense de 2016, escrita y dirigida por Damien Chazelle. La película es una versión moderna de los musicales hollywoodienses”.

En Google encontramos: “La La Land: una historia de amor. Sebastian, un pianista de jazz, y Mia, una aspirante a actriz, se enamoran locamente; pero la ambición desmedida que tienen por triunfar en sus respectivas carreras, en una ciudad como Los Ángeles, repleta de competencia y carente de piedad, pone en peligro su amor”.

Comenté con mi nieta que yo había pensado que era una película romántica pero que no tiene el consabido ‘Happy End’ porque justo cuando se separan es cuando llegan a triunfar: Ella es una famosa actriz de cine con su nombre en las marquesinas y él es el dueño de su propio Café donde puede tocar todo el tiempo el Jazz que lo apasiona. Andrea me dijo que la película es mucho más que una película romántica y que a ella la encantó.

Hasta que encontré en Internet un curioso artículo titulado:

     EXPLICACIÓN DEL FINAL DE LA PELÍCULA LA LA LAND

Publicado por LA 4ª LÍNEA el 07 de febrero de 2017

https://la4linea.wordpress.com/2017/02/07/explicacion-final-pelicula-la-la-land/

Lo leí y releí hasta compenetrarme con el tema, y se lo envié en un e-mail a mi nieta:

Cuando tengas tiempo puedes leerlo. Me ayudó mucho a entender el por qué de la película. Celebro mucho que te haya gustado la obra, aunque yo quedé inconforme: para mí, si al final no se quedan juntos, no es precisamente una película romántica. Pero ahora sí comprendo lo que ha ocurrido. Espero que te guste el artículo.

Andrea me contestó:

El artículo expresa la belleza de la película y la particularidad que la hace diferente al resto de películas “románticas”, porque va más allá del romance. Estoy totalmente de acuerdo con lo que dice. Gracias por enviármelo.

En resumen lo que el artículo dice de la película es:

            “La la land es una película atemporal intencionadamente. La película tiene dos ideas muy claras en todo el argumento. Una principal y una secundaria. La mayoría de las personas no han entendido esto y la han catalogado de película romántica cuando no es su principal objetivo.

            La idea secundaria de la película es el romance.

            El tema principal de La la land es la pasión por tu sueño, por ese trabajo deseado, la realización del yo que quieres ser. El amor y la profesión se mezclan en un cóctel tan difuminado que apenas somos capaces de ver qué pasa realmente.

            No es casualidad que ambos protagonistas sean capaces de alcanzar su sueño cuando se separan. Es una imposición de su amor a su profesión por encima del amor a otra persona. El director quiere decirte que algunas veces, en la vida no se puede tener todo.

            Por cierto, me he dado cuenta de que Mia no es la verdadera protagonista de la película. Su papel es secundario. Sebastián lleva todo el peso. Es quien marca el ritmo y decide los acontecimientos”.

Entonces, ya sabemos cuál fue la intención de la película y por qué le gustó a mi nieta Andrea y, ahora, a mí. Después de todo, es una película extraordinaria y vale la pena verla más de una vez.

La la land

 

135 MI RECETA PROPIA

No es que haya inventado las recetas, aunque muchas de ellas son creaciones propias o de mi esposa o de mis hijas. O también de la casa de mis padres.

El tema es que las recetas dan la vuelta al mundo y muchas de ellas son características de un país, región o pueblo, y lo consideran una cuestión emblemática.

Como ejemplo podemos mencionar que la pizza es italiana, el pan de queso usualmente lo preparan los ecuatorianos y los brasileros, el pan de jamón viene a ser símbolo de la navidad venezolana. Aunque en muchas partes del mundo existe el plátano  y lo comen cuando está verde, nosotros consideramos el inguiri y el tacacho propios de nuestra Selva Amazónica.

Por ahí ofrecen “Aeropuerto” con cecina cuando todo el mundo sabe que la técnica ancestral de conservación de la carne con la técnica del “ahumado” es naturalmente de la Amazonía.

¿Por qué, entonces el tema de la receta propia? Porque todos los cocineros tienen su “propia” receta para los muchos potajes que circulan por el mundo y cada uno tiene sus propios ingredientes, sus propias cantidades de ingredientes, sus propios métodos de preparación, sus propias recomendaciones y hasta sus propias alertas: ¡Ojo! No hacer esto.

No hay una sola receta que consiga ponerlos de acuerdo y nosotros tenemos que lidiar con ello.

Si han comprado mi libro “La cocina de la Abue” habrán comprendido que, justamente, evita esto: Una sola temperatura de horno para todas las preparaciones = 170ºC, sea panes, tortas, pescado, res, cerdo, etc. Ya depende del horno que tenga en casa cada quien para controlar exactamente sus tiempos sobre la base recomendada. Quienes me han leído han comprendido ya que el libro es a propósito para aquellas personas que no quieren cocinar pero deben hacerlo y así se evitan tener que estar revisando docenas de recetas tan disímiles para hacer algo tan sencillo como un buen plato de comida, el postre y la bebida.

Mi comadre Clara Alván subió al Facebook una foto con pan jalá. Hacía días que estaba deseando probar mi receta y con esa ocasión lo preparé y subí la imagen al Facebook. La tía Clarita preguntó a mi hija Charito si lo había hecho con la receta que ella había colgado. Dije a mi hija que lo hice con mi receta propia. Charito respondió a la tía Clarita “Dice que lo hizo con otra receta”.

La verdad es que todas las recetas de pan jalá indican 1 kilo de harina y yo jamás he manejado tal cantidad. En casa somos solamente 5 personas de poco comer  y lo más que uso son 4 tazas de harina (500 gramos).

Por eso son mis “recetas propias”, tomadas de aquí y de allá, adaptadas a los ingredientes que tenemos acá y con las cantidades que necesitamos. Es trabajo de Ingeniería adecuar las cantidades de levadura, sal, azúcar, leche, aceite o mantequilla a la cantidad de masa que deseo obtener.

Acabamos de pasar el invierno más frío de los últimos 20 años y mi masa no leudaba. Charito me informó: Dice Sandra Plevisani en su programa de televisión que si la receta dice leudar 2 horas, hazlo en 4 horas, es decir el doble de lo que dice tu receta. Fue el “santo remedio” y mis panes siguieron estando buenos como el que más.

Mi hija Luisa me dijo que Sandra Plevisani recomienda que cuando hagas una torta ponle papel en el fondo del molde y enmantequíllalo debajo del papel y encima del papel y los costados. Fue una observación oportuna. Así todos nos pasamos la voz cuando nos enteramos de algo para que de esta manera todos lo realicemos del mismo modo, para esto son los almuerzos de los sábados que los venimos realizando desde que nuestra hija Claudia se casó y se fue a vivir a su casa.

En mi libro puse énfasis en el uso de 3 tazas de harina para mis panes pita y campesino. Charito y su esposo son fanáticos de estos panes, pero me dijeron que resultaba “fallo”. Es decir que les faltaban los panes, sobre todo que ahora también Ainhoa los come, de manera que ahora trabajo con 4 tazas de harina, con los ingredientes calculados convenientemente.

En el Segundo Tomo de «La Cocina de la Abue» mis recetas estarán basadas en estas cantidades y daré mayor énfasis a la cocina loretana que es, desde siempre, especial.

El autor preparando Torta de higos para mi nieta Ainhoa

Nuestra pizza y hamburguesas de garbanzos

 

131 EL MIEDO

Muchas veces ocurre que estás desprevenido y alguien viene por detrás de ti, un amigo, y te golpea la corva de tu pierna. Te hace trastabillar pero también te asusta. Piensas que puede ser un ataque o un asalto. Y cuando el amigo se ríe porque lo cree gracioso solamente piensas que es un “retrasado”.

El miedo es eso, pensar que puede estar ocurriendo algo muy peligroso. Puedes simplemente sonreír o puedes contra atacar con un golpe, pero su risa te detiene. O, si estás entrenado, primero golpeas y después averiguas. Entonces el “amigo” pensará que tú no aceptas una broma.

Tener miedo dicen los especialistas te prepara para cosas verdaderamente difíciles. Esto es cierto cuando estás en el frente de batalla. En nuestra ciudad el frente de batalla es toda la ciudad porque en cualquier momento te asaltan con armas. Poco puedes hacer porque si te defiendes te matan y luego los fiscales y jueces los dejan libres. Libres para volver a atacar. ¿Por qué será que no atacan a policías, fiscales ni jueces?

Es mayor el miedo cuando tiene que ver con seres de otro mundo. El personaje que representa el pequeño gran actor Haley Joel Osment en “Sexto Sentido”, podía ver y hablar con fantasmas pero le daba mucho miedo. Esto es natural. Los he visto siempre pero tengo miedo al encontrarme con ellos.

El sexto sentido

Desde pequeño dormí solo. En una habitación interior mi papá construyó una cama de dos pisos. A partir de allí, fue mi cama. Tomé el segundo piso, nadie dormía en el primero y nadie más dormía en esa habitación. Me resultaba muy conveniente. Cómo era músico profesional desde los 12 años, los domingos dormía hasta tarde y nadie me podía bajar de mi cama. No alcanzaban.

Comencé a tener unas pesadillas terribles. Mi mamá conversó con la abuelita de los Schultz, vecinos, y ella le contó que en esa casa vivió una familia muy pobre, tan pobre que cuando murió su hijo de 12 años no lo llevaron al Cementerio General sino lo enterraron en el interior de su casa. Le mostró a mi mamá donde lo habían enterrado. Precisamente donde estaba ubicada mi cama. Entonces cuando tenía las pesadillas mi mamá venía a poner la tijera de acero debajo de mi almohada y así podía dormir tranquilo.

Mi mamá me decía que cuando nací tenía un “velo veneciano”, una membrana, cubriendo toda mi cabeza. Que esto me permitiría ver siempre a los fantasmas. Así ha ocurrido desde entonces. Pero siempre me asusta y por esa razón ando todo el tiempo con una navaja de acero, la contra para hacer correr a los espíritus. El miedo a los espíritus es moneda corriente en Iquitos.

Pero no los evito puesto que llevo en todo momento mi navaja.

Un compañero de colegio, Carlos Quevedo, que fue a estudiar al Colegio Militar Leoncio Prado en Lima, nos contaba que nadie quería pasar la noche en la Enfermería del cuartel porque allí penaban las almas. Pero si te enfermabas tenías que internarte en la Enfermería, entonces debías lidiar con tu enfermedad y los fantasmas. Era de terror. El CMLP fue hospital, campamento de refugiados, cuartel y finalmente colegio militar; y mucha gente murió allí y muchas almas aún penan.

Cuando murió don Emilio Salinas junto con su esposa en un accidente de tránsito a la salida del Pasamayo, su alma fue vista a la hora de su muerte en un rincón de la Bodega de Gobierno, en el subsuelo de la Cervecería Backus en El Rímac. Se había pasado 35 años de su vida en ese lugar.

Dicen los expertos que cuando una persona muere su alma empieza a recorrer sus pasos por donde anduvo en vida. Algunos los pueden ver.

Mi hermano César vio a su amigo “Globito” al día siguiente de su muerte, en el cielo raso de nuestra casa en la calle Tacna en Iquitos.

Yo vi a mi mamá a los tres días de fallecida cuando vino a mi cama, abrió mi mosquitero y se quedó mirándome, en nuestra casa de la calle Pablo Rosell en Iquitos.

Mi yerno Jorge Canaval vio a mi hermana Mónica en su casa de Miraflores a los dos días de fallecida. Su bebita, Andrea, no podía dormir, lloraba intensamente. Su mamá, mi hija Claudia,  la llevaba a su cama y con ellos podía dormir. Mónica falleció un jueves y el domingo se hizo la misa que ofrece el Cementerio Campo Fe Norte en su Capilla. Allí le dije a mi hermano Raúl QEPD, hombre pegado a la Parroquia de su barrio y entendido en esos asuntos. Él me dijo “No hay problema, que el padre le imponga las manos”. Me acerqué al sacerdote y le dije “Padre, impóngale las manos a mi nieta. Mi hermana la está visitando por las noches”. Le impuso las manos con unas frases rituales y se acabó el problema. Nunca más se alteró la niña y mi hermana pudo cruzar la luz definitivamente.

El shapshico es el fantasma juguetón de un niño muerto. En la casa de Jorge Barreyro, toda su familia lo veía todo el tiempo. Hicieron de todo para expulsarlo. Hasta un sacerdote bendijo la casa para hacer que se vaya. Hasta que trajeron a un brujo del Putumayo y, luego de hacer sus rituales,  él les dijo que allí vivió un niño de ocho años que murió hace mucho tiempo, que considera ese lugar su casa y que no se va a ir jamás. De manera que la familia Barreyro Amaya aprendió a convivir con el shapshico. Pero mis hijas cuando tenían que pasar del comedor a la calle, la sala siempre estaba a oscuras, solían correr a todo vapor sin mirar ni a la izquierda ni a la derecha. Se aparecía todas las noches desde el atardecer en el Taller de Motos de Jorge, a un lado de su casa. Aparecía sonriendo, con una sonrisa pícara, como diciendo “Ya estoy aquí”. Jorge le increpaba “Ya has venido ¿di? ¡Vete de aquí!”. Pero el shapshico le ignoraba y se movía de uno a otro lado.

El shapshiico

Pero algunos fantasmas nunca estuvieron vivos, como “El diablillo”. Vean mi libro “En nuestra Selva”. Ese nombre le pusieron los niños. Eran 20, de 8 a 12 años, varones y mujeres, y lo vimos todos. Se propusieron hacerle  correr. Todos en la Selva saben que el ruido y las luces hacen correr a los fantasmas. Excepto tal vez la mujer de Dueñas, ver el mismo libro, quien a plena luz del día “huicapeaba” a su marido cuando ya estaba muerta. Huicapear es golpear con un objeto arrojadizo, preferiblemente con un trozo de rama.

Cuando fuimos a ver la película de estreno en el cine Excelsior en Iquitos en función de noche, “Drácula” con Christopher Lee y Peter Cushing, era una película sumamente impresionante y muy aterrorizante, que ninguno de mis amigos quiso regresar sólo a su casa. Tuve que acompañar a todos hasta sus domicilios.

Años después compré el libro de Bram Stoker “Drácula”. Ya lo había leído varias veces y lo tenía sobre mi cómoda en La Oroya, donde fui a trabajar cuando me gradué de Ingeniero Químico. Vino a visitarme Elba. Elba es el apócope de “El bagre”, como le decían a mi amigo Raúl, Ingeniero mecánico, natural de San Jerónimo de Tunán, a pocos kilómetros de La Oroya. Lo tomó y me dijo “me lo prestas”. Se fue antes de poder decir nada. Al día siguiente lo trajo de vuelta. Sorprendido pregunté “¿Ya lo terminaste?”No –dijo – estaba comenzando a leerlo cuando sentí que alguien estaba a mi espalda. Lo cerré y me eché a dormir, asustado. Nunca más”.

Drácula