112 LA TERCERA EDAD

Mi amiga Salvith Karen Meléndez Ruiz publicó el día 20 de octubre de 2019 una imagen referida a la tercera edad.

Dice allí:

“Cuando veas a un Adulto Mayor vendiendo algo que puedas pagar sin problema ¡Ayúdalo! Sólo hacen lo posible por sobrevivir”

Luego de compartirlo me puse a reflexionar.

Recordé cuando mi nieta Andrea tenía 5 años acudí a su casa para cuidarla hasta que llegaran sus padres. Fuimos a la bodega de la esquina para tomar una gaseosa y unas galletas. Nos ubicamos en una mesita pequeña y cerca de nosotros estaba un señor solo.

Andreíta me preguntó

  • Abuelo, ¿ese señor es viejo?
  • Sh, no hables fuerte y no lo señales

Pero ella se acercó al caballero y le preguntó directamente

  • Señor ¿Es usted viejo?
  • Je, je, y bueno… a alguno nos toca ser viejo

Regresó muy oronda a nuestra mesa

  • ¿Ya ves, abuelo? Ese señor es viejo

Hice una venia y una sonrisa al señor por su gentileza y paciencia con mi bebe.

Cuando Andrea tenía 8 años estábamos en mi casa y salimos para ir a Metro. En la vereda estaba sentado en una silla portátil destartalada un anciano. Me detuve, saqué un sol y se lo di. Al reanudar la marcha le expliqué a mi nieta

  • A los niños que piden limosna nunca les doy nada. A ellos deben mantenerlos sus padres y es una vergüenza que esos padres envíen a sus hijos a pedir limosna en vez de irse a trabajar en lo que sea. A los ancianos sí porque ellos ya no tienen oportunidad.

Desde entonces, cada que veíamos al señor sentado en la vereda la bebe cogía mi monedero de mi bolsillo, sacaba un sol y se lo daba.

Es cierto que las personas mayores ya no tienen oportunidad. Sobre todo en un país como el Perú donde a los 40 años de edad ya eres viejo y nadie te da trabajo. Inclusive empresas grandes y consideradas pilares de la sociedad como la Cervecería Backus que a los 54 años de edad me dio de baja, sabiendo que ninguna otra empresa me iba a dar una oportunidad. Es una vergüenza que tuvo consecuencias porque al no poder seguir pagando mi AFP tuve que solicitar mi “jubilación anticipada” con una pensión miserable.

En 1998 participé y gané el Concurso Público para el Nombramiento de Docentes y Directores (Ley Nº 26974) para enseñar Computación en un Instituto Superior en la USE 03 de San Borja (Ahora es la UGEL 07), pero el Director de la USE de San Borja se negó a entregarme el puesto, por razones que solamente este miserable puede saber.

Acudí al Ministerio de Educación pero nadie me atendió y al bajar la larga escalera del segundo piso sufrí un terrible accidente y la doctora del Ministerio solamente atinó a “despacharme” en una ambulancia al “infierno, léase Hospital Casimiro Ulloa. Vean el post Nº 76 “La Asistencia Pública”.

Por estas razones es que recibo mi “jubilación anticipada” desde el 01 de abril de 2003, puesto que ya no podía seguir cotizando mi AFP hasta julio del 2009 cuando cumplía 65 años de edad.

La Defensoría del Pueblo dice en su página oficial:

“Por ello, la Defensoría del Pueblo considera a las personas adultas mayores como uno de los grupos de atención prioritaria y sus intervenciones se encaminan a la protección de sus derechos a través de las siguientes acciones: supervisión de la administración estatal, promoción de derechos, fortalecimiento de capacidades y coordinación interinstitucional. Nuestras acciones se desarrollan principalmente en los siguientes temas: derecho a una vida digna y libre de violencia, derecho a la pensión, salud, derecho a la participación, acceso a programas sociales y servicios de cuidados”.

Pero no es cierto, no me ayudaron cuando Sedapal nos cobró de manera abusiva y nos obligó a pagar porque ni a la Defensoría ni a la Municipalidad de Pueblo Libre les importó mi edad, que soy Adulto Mayor, soy de la Tercera Edad o simple y llanamente soy Viejo. A nadie le importó la injusticia. A nadie les importa, pero el alcalde organiza y desfila marchando en el Pasacalle por el Día Mundial Toma de Conciencia del Abuso y Maltrato en la Vejez. Solo para lucirse pero nada de ayudar, y eso que soy vecino VPP. Para presentar una queja o un reclamo en Indecopi primero debes pagar la tasa de S/ 36.00.

Miente, miente, miente.

 

110 ¿Y QUÉ CARRERA VAS A ESTUDIAR?

Esta es la pregunta que los mayores hacemos siempre a los jóvenes cuando sabemos que están finalizando la educación Secundaria.

Muchas veces nos responden con una fuerte convicción que demuestra que lo han estado pensando, averiguando los pormenores al respecto y tomado una decisión. Que ya lo han conversado con sus padres y establecido sus posibilidades académicas y económicas.

Otras veces la respuesta es solamente una muestra de un buen deseo pero no tienen la más mínima idea de lo que están diciendo.

Asistí a una fiesta del salón de mi primo Orlando Suárez, fiesta pro fondos para su Promoción del Colegio Alfonso Ugarte. Como yo era ya Ingeniero asistí obligado para ayudar a mi primo. En esa oportunidad conversamos con un joven compañero de Orlando que me contestó como una lección bien aprendida:

  • Voy a ingresar a la FAP y cuando me reciba dejaré la Fuerza Aérea para estudiar la carrera que me interesa, Medicina en San Marcos.
  • ¿Por qué entonces la FAP?
  • Porque para estudiar Medicina se necesita dinero y eso lo tendré cuando sea Piloto.

No sé si realmente se cumplieron sus planes pero estaban bien calculados y, al parecer, decididos.

Mi sobrina María Luisa Suárez me respondió con una facilidad pasmosa

  • Medicina, en Cayetano.

No había aun ingresado al mundo de la Cayetano por lo que su respuesta me pareció muy meritoria. Pero cuando tuve que adentrarme en los fueros de la Cayetano tal respuesta me supo por demás ilusoria y no pasaba más allá de unos buenos deseos.

Para ingresar a la Universidad Peruana Cayetano Heredia no solamente debes ser bueno en el Colegio, ni siquiera muy bueno: tienes que ser un alumno excelente; de lo contrario te debes olvidar si es que alguna vez lo pensaste. Ese es el punto número Uno, el número Dos es mucho más riguroso: tienes que tener suficiente dinero para pagar las mensualidades porque no hay Categorización. Una sola pensión, bastante alta, para todo el mundo. Mi hija Luisa es graduada Cirujano Dentista en la UPCH. La mejor preparación para ingresar a esta Universidad la da la Pre Cayetano que pertenece a la misma Universidad y puedes ingresar de manera directa, sino siempre te queda la oportunidad de dar el Examen de Ingreso. El ciclo de preparación es en dólares.

Es mucho más fácil estudiar en la Pontificia Universidad Católica pues hay Categorías, el asunto es convencerlos de que no puedes pagar la pensión más alta, mediante documentos, y saber tragarte tu orgullo cuando la Asistenta Social te visita para determinar tu estatus y te dice “venda su carro para poder pagar la pensión”.

Un compañero de trabajo, graduado en la PUCP, me dijo que estaban viviendo en una casita de su abuelita, la casa toda destartalada, y estaban a puertas de mudarse a su Departamento nuevo y propio. Cuando llegó la Asistenta, tocó la puerta y se vino abajo. No quiso pasar y le puso una de las pensiones más bajas toda su carrera.

Mi hija Claudia tiene un compañero que estudió con ella en la PUCP. Era un chico lindo y todas las Asistentas se enamoraban de él. Les contó una historia triste; su papá es Comandante Médico del Ejército y quería que estudiara Arquitectura en la Ricardo Palma pero como él quería estudiar Arte en la Católica, se pelearon. Su papá lo botó de su casa y estaba viviendo en casa de su abuelita, una casa muy modesta y nadie le ayuda. Las Asistentas le dieron Pensión Cero y un trabajo de medio tiempo en la Biblioteca de la Universidad. Así es la vida.

La ventaja de la PUCP es que la siguiente hija hereda la categoría de su hermana, bastante cómoda.

Lalo Espejo, 1.87 m. delgado atleta y muy bien parecido, las Asistentas suspiraban por él cuando acudía a sus oficinas en la PUCP. Su padre, Roque, trabajaba en una empresa textil y todo el mundo sabe que en ese tiempo las empresas textiles en el Perú estaban en bancarrota y le pagaban su sueldo “tarde, mal y nunca”, la mamá ama de casa, de manera que le dieron una categoría bien baja. Esta  misma categoría les cupo a Vicky y a Beto, sus hermanos menores. Muy buena.

La mejor preparación la da la Academia Trener quienes tienen un programa riguroso de repaso obligatorio en casa y te evalúan cada día. Son capaces de decirte, sin más, que no estás capacitado para la Universidad que pretendes y devolverte tu dinero. Si no cumples con el repaso programado, igualmente te devuelven tu dinero y te dicen “alas y buen viento”. La honestidad por delante. La Universidad Católica tiene un sistema muy especial de evaluación. Muchos que no alcanzan a ingresar a la Católica consiguen los primeros puestos en la UNI, que aún es la reputada como de Examen de Ingreso más difícil  en el País.

Cuando mi nieta Andrea Canaval era pequeñita su papá decía “Andrea va a estudiar en La Católica y va a venir a almorzar en la casa de la abuelita”. El domingo 15 de setiembre Andrea ingresó a la PUCP por el examen del Tercio Superior. Quiere decir que si durante toda la Secundaria estás ubicada en el Tercio Superior puedes escoger a qué Universidad quieres ingresar, sin dar Examen de Ingreso, aun sin terminar la Secundaria. Cuando son muchos los que escogieron la Católica entonces les someten a una prueba especial. Ella aprobó y ya es “cachimbo” de la Católica.

Más barato sale estudiar en las Universidades Nacionales, lo único malo es que en tiempos del terrorismo nadie los quería contratar.

Gracias a un Presidente de carácter se arreglaron las cosas en las Universidades del Estado y ahora sí es posible tener una carrera sin gastar casi nada.

Pero aún en los tiempos más difíciles que nos tocó vivir, la Universidad Nacional Agraria “La Molina” mantuvo su estatus de buena Universidad, con buena formación académica y buena alimentación que la producen ellos mismos, siempre pensando en la mejor forma de ayudar al estudiante, te prestaban calculadoras, implementos de dibujo, vivienda para los migrantes, etc., y que jamás permitió que el terrorismo se apoderara de ella. Una Universidad de lo mejor: tenía buses gratuitos para los alumnos. Honor al mérito. El Rector y Presidente de la Asamblea Nacional de Rectores (ANR) era el Ingº Alberto Fujimori Fujimori.

NUESTRAS UNIVERSIDADES

 

109 LA EDUCACIÓN SUPERIOR EN EL PERÚ

Una de las mayores aspiraciones de nuestros padres era que nosotros, sus hijos, pudiéramos seguir estudios superiores que nos abran las puertas para entrar en el camino del éxito, bajo la premisa de siempre, “que ustedes puedan lograr lo que nosotros no llegamos a alcanzar”.

Lamentablemente, la mayor y única oferta de educación superior estaba solamente en Lima, tanto las Escuelas Militares como las Universidades o, incluso, Institutos de Nivel Superior como el Instituto Pedagógico Nacional y la Escuela Normal Superior “La Cantuta”. Si bien es cierto había también universidades en Trujillo, Arequipa y Cusco, pero si llegar desde Iquitos a Lima ya era de por sí difícil, mucho más lo era ir a las otras ciudades.

Eran de por sí famosas la Universidad Nacional Mayor de San Marcos con sus facultades de Medicina, Odontología, Derecho y Letras, y la Universidad Nacional de Ingeniería con sus facultades de Ingeniería Civil, Ingeniería de Petróleo, Ingeniería Mecánica y Eléctrica y Arquitectura. Ni pensar en universidades privadas como la Pontificia Universidad Católica por su carácter oneroso y además porque la Educación Secundaria Nacional en los años cincuenta era enormemente superior a la educación privada  en tamaño y equipamiento.

El General Odría, Presidente del Perú, creó las Grandes Unidades Escolares en todo el país, uniendo colegios e institutos. En Iquitos, por ejemplo, en la GUE “Mariscal Oscar R. Benavides”, teníamos Secundaria Común que te permitía continuar estudios superiores en instituciones militares  y en universidades. Secundaria Industrial y Secundaria Comercial no te lo permitía, en cambio, egresabas con un diploma de tu especialidad: Mecánico, Carpintero, Electricista, Secretaria o Contadora Mercantil.

Nuestro Colegio tenía Laboratorio de Física, Laboratorio de Química, Laboratorio de Biología, Departamento de Educación Física y Biblioteca  y Banda de Músicos completamente equipados. Algo impensable en un colegio privado como el San Agustín, por el enorme gasto que demanda todo esto. Además, los colegios particulares no podían tomar examen final, tenían que venir profesores de colegios nacionales para tomar esta prueba.

En 1955 se creó la Universidad Nacional de Ica que albergó a muchos de los migrantes por su cercanía a Lima y por su examen de ingreso menos riguroso.

Fue recién en 1962 que dejamos de angustiarnos por tener que viajar para seguir estudios superiores pues se creó la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana (UNAP), con sus Facultades de Educación, Agronomía, Ingeniería Química Industrial que inició su funcionamiento en 1963 y al graduarnos en 1969 solamente se denominaba Ingeniería Química. También, la Ley de creación de la universidad mencionaba la Facultad de Mecánica y Electricidad, pero nunca se creó, en palabras de los profesores, era una facultad muy costosa. Aún hoy en día no existe esa facultad aunque sí muchas otras.

Requena se ufana de que allí se fundó la primera Escuela Normal en toda la Amazonía y por ello reclaman para sí el título de “Atenas del Ucayali”. Es cierto, era una Escuela Normal Rural manejada por las monjas del Sagrado Corazón. Se ingresaba con solo 2º Año de Secundaria y solamente podían trabajar en zonas rurales (por los ríos).

En Pucallpa también funcionaba por esa época una Escuela Normal. Mi compañero de colegio Leónidas Saavedra López estudió en ese centro.

En Iquitos teníamos la Escuela Normal del Sagrado Corazón. Una escuela urbana al que se ingresaba con 5º de Secundaria y los estudios duraban tres años. Egresaban como Profesores de Educación Primaria. Mi esposa María Judith Alva Rivera se graduó en esta prestigiosa institución. En algún lugar leí que “escuela normal” quiere decir escuela que imparte la norma a los enseñantes (maestros que van a enseñar).

Por esa época (fundacional) se creó la Escuela Normal Superior de Varones que funcionaba por el Jr. Trujillo, entre Iquitos y Punchana. También se creó la Escuela Normal Superior de Mujeres que funcionó en su propio local construido exprofeso en el antiguo aeropuerto de Morona Cocha. Ambas instituciones formaban también Profesores de Educación Secundaria, al igual que la Facultad de Educación de la Universidad.

Aumentó grandemente la oferta educativa post-colegio la creación de la Escuela Regional de Bellas Artes y la Escuela Regional de Música.

Además, la empresa privada amplió esta oferta educativa oficial con instituciones de gran prestigio, tanto en colegios, institutos y universidades, merced a su elevado precio pero que son preferidos por los padres de clase media y superior por su mecánica académica que incluye mejor equipamiento, tecnología de punta, mayor tiempo de clases y, sobre todo, porque sus docentes nunca interrumpen el dictado de clases por manifestaciones o reclamos de ninguna clase y un mayor control de la moralidad del educando.

Yo estudié en la Escuela Práctica, escuela particular de Primer Grado (1º, 2º y 3º de Primaria) cercana a mi casa y un vínculo que nos unía con su Directora y Propietaria, doña Juana Venegas de Herbozo. El Segundo Grado (4º y 5º de Primaria) lo hice en la Escuela Urbana Prevocacional “Sargento 2º Fernando Lores Tenazoa, colegio del estado. Secundaria en la GUE “Mariscal Oscar R, Benavides”, importantísimo colegio estatal heredero de la gloria del legendario CNI (Colegio Nacional de Iquitos “Serafín Filomeno”). Me gradué de Ingeniero Químico en la UNAP de Iquitos.

Pero mis hijas estudiaron en Lima en instituciones privadas, las mayores, Luisa Iliana y Claudia Inés, en el CEGECOOP “San Norberto” de Santa Catalina y la última, Charito en el Canonesas De la Cruz, merced a que nos mudamos a Pueblo Libre. Luisa Iliana se graduó de Cirujano Dentista en la Universidad Peruana Cayetano Heredia, Claudia se graduó de Diseñadora Gráfica en la Facultad de Artes Plásticas de la Pontificia Universidad Católica y Rocío del Pilar es graduada Psicóloga Organizacional en la Católica. Porque en mis tiempos era mejor una institución estatal, pero en los tiempos que corren estimé con convicción que es más apreciable la formación particular.

Esto solamente significa que si bien en mis tiempos, cuando yo era niño, la mejor educación lo daba el Estado por su enorme potencial económico y gran capacidad académica auxiliados por la Educación Cívica e Instrucción Premilitar que se impartían en las aulas con lo cual nos formaban con bastante disciplina y amor al estudio que logran ciudadanos útiles a la patria, cuando crecieron mis hijas las cosas ya no eran como antes y la mejor educación en el Perú lo dan las instituciones privadas.

Y no solamente yo. Mi nieta Andrea Sofía estudia en el San José de Cluny y mi nieta Rafaela Luciana está en el Sophianum. Falta ver lo que deciden Charito y Pedro para mi nieta Ainhoa que ya va a cumplir tres años.

 

106 UNA EMERGENCIA ELÉCTRICA

En la Quinta donde vivimos en Pueblo Libre, la empresa constructora dejó muchas cosas sin terminar o hechas al tuntún, sin criterio profesional.

Uno de ellos es el tendido eléctrico de los timbres. Una caja con diez botones, los cables en un tubo de plástico a metro y medio del suelo y pegado a la pared con alcayatas que desemboca en un cajón en la pared, como una hornacina, lleno de un enredijo de cables de todo color. De allí ya parten empotrados a cada chalet.

Mi esposa, Maria Judith, junto con la señora Ana y la señora Flor, tapó esa hornacina con un mueble decorativo, para evitar que los niños vayan a tocar los cables.

Llegaron otros vecinos desconsiderados que para hacer trabajos de soldadura eléctrica en sus departamentos tomaban la corriente de los medidores, se robaron el mueble que tapaba la hornacina, y finalmente “taparon” los cables con un pedazo de triplay viejo y feo.

Con el paso del tiempo – la continua gota labra la piedra – se desconectó una parte del tubo de plástico, la lluvia mojó los cables y se produjeron cortocircuitos con crepitación y destellos que se hacían más fuertes y echaban humo.

Todos los vecinos nos alarmamos y buscamos un electricista de emergencia que resolvió el problema y aseguró el tubo para que no volviera a ocurrir.

El doctor César Peche, vecino de la Quinta le dijo a mi hija Charito

  • El trabajo que hizo tu mamá para proteger los cables sí fue muy bueno y seguro. Fue un trabajo bien hecho.

Mi hija me lo contó con el pecho henchido de orgullo porque habían hablado muy bien de su mamá, con el agregado de que ella sabía hacer las cosas bien hechas.

Una verdadera pena que mi amada esposa desde hace 6 años no pueda ya participar de las “cosas de vecinos”.

Cortocircuito

 

100 EL NOMBRE DE MIS HIJAS

Siempre he pensado que el nombre de una persona puede significar la fortuna y el orgullo para esa persona.

Los padres buscamos un nombre que suene bonito junto a su apellido. Algunos padres no. O se rigen por el Santoral o como homenaje y recuerdo de un antepasado ilustre que hizo grandes cosas, y aun cuando solamente tuvo ese nombre y nada más.

Alguna vez leí que una persona explicaba en la televisión que los ricos y acomodados ponen a sus hijos nombres de Conquistadores, Francisco, Hernán, Pedro, etc., pero las personan comunes ponen a sus hijos nombre más bien extranjeros, como Piter, Llimmy, James (pronunciado como está escrito).

Ahora, definitivamente, como se sabe el sexo del bebé de manera anticipada, los padres tienen 4 o 5 meses para conversar y ponerse de acuerdo sobre el nombre de su hijo. Algunos, inclusive, hacen una encuesta entre familiares y amigos para que decidan su favorito entre una lista preparada por ellos.

Pero en mis tiempos, te enterabas del sexo de tu hijo cuando nacía, y no importaba si habías comprado una pelota de fútbol deseando que fuera varón y te nacía una mujercita, que a la postre resultaba ser como el premio mayor de la lotería.

Tu esposa dormida luego de la operación cesárea, no estaba en condiciones de ponerse a pensar en qué nombre ponerle a la bebé inesperada, más cuando se debe registrar un nombre en los documentos del recién nacido.

Es el nombre que va a llevar por siempre, aunque sé de algunos que se cambiaron judicialmente su nombre y hasta su apellido.

Toda la responsabilidad entonces para dotar de un nombre a tu bebé recae en el padre.

Por ello me llamó mucho la atención cuando mi ahijada Rosario Alcalá me gritó “machista” cuando le dije que yo había puesto nombre a mis hijas.

Aunque deseaba un hijo varón, nos enteramos una semana antes del parto que serían dos, de manera que esperábamos dos varones o por lo menos un varón y una mujercita, pero ante tal incertidumbre, nunca conversamos acerca de sus nombres.

Luego de 18 horas de trabajo de parto, las mellicitas nacieron por cesárea en la Clínica Marín de Iquitos, atendidas por el doctor Ángel Achával Silva (ginecólogo) y el doctor César Garayar García (pediatra).

Estaba de moda en el cine los nombres sonoros y consonados cuando se trataba de mellizas, como  Pili y Mili.

Busqué para ellas nombres cuyas siglas pudieran sonar bonito al agregarles SA, nuestros apellidos Suárez y Alva.

La primera fue Luisa Iliana Suárez Alva (LISA) y la segunda Claudia Inés Suárez Alva (CISA), de modo que mis hijas fueron Lisa y Cisa y así las llamábamos.

Mi esposa me comentó que una colega profesora le había dicho

  • Has puesto a tus hijitas nombres reales (de la realeza)

Lo cual ella me lo dijo llena de orgullo.

En el caso de nuestra tercera hija “jugábamos a ganador” que sería varón. El doctor Luis Muñante de la Clínica San Felipe de Jesús María nos aseguraba que dada la cantidad de pulsaciones, de todas maneras sería varón. Nació mujercita.

Mi esposa María Judith tuvo un hermano que era su “coteja”, solo le llevaba dos años, andaban todo el tiempo juntos y se querían mucho. Murió en la tragedia del Estadio Nacional el 24 de mayo de 1964, cirujano dentista recién graduado en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Su nombre, Noé Segundo Alva Rivera.

Como un homenaje al amor que se tenían decidimos ponerle a nuestro “varón” el nombre de Jorge Noé y las mellicitas estaban encantadas con el nombre y todos esperábamos la llegada de Jorge Noé. Las mayores aún recuerdan este nombre.

Pero quien nació fue Charito. Me quedé anonadado cuando el doctor me dijo nació mujercita.

No teníamos preparado ningún nombre de mujercita – ¿Y ahora, qué hago” – debo registrar un nombre. La mamá dormida luego de la operación cesárea. Estaba sólo.

Siempre me había gustado el nombre Rocío del Pilar, señorial y claramente en referencia a la Virgen del Pilar, catedral de España. Entré a la oficina y le pregunté a la señorita secretaria

  • ¿Qué nombre te gustaría para una mujercita?
  • Si yo tuviera una hija mujer le pondría Rocío del Pilar

Lo consideré una señal que viene de lo alto y registré a nuestra bebé como Rocío del Pilar Suárez Alva.

El problema fue al llegar a la casa y decirle a las mellizas el nombre que le había puesto. Se molestaron mucho.

  • ¿Por qué? ¿Cómo le vamos a llamar?
  • Charito

Todos saben que a las Rocío no se les dice Charito sino Chío, pero lo dije al tuntún y para salirme del paso, con el agregado que ella se quedó para siempre con el apelativo Charito.

Mi ahijada Rosario Alcalá debe comprender que si un hombre pone nombres a sus hijas es porque su esposa lo permite, puesto que el amor es así.

 

99 CONSTANTINO SULLCACCORI LAURA

En el año de 1962 llegamos a la gran Lima con mi papá, don Pedro Suárez Soto, excombatiente en las Campañas de 1933 contra Colombia y de 1941 contra Ecuador, devenido  en ese entonces en Empleado civil del Ministerio de Guerra (Ejército).

Va este preámbulo porque nuestro viaje fue en “Apoyo Aéreo”, lo cual quiere decir que volamos gratis en un avión de la Fuerza Aérea del Perú y en aquel entonces la FAP asignaba cupos a los funcionarios y tenían que solicitar y esperar que les toque su fecha de vuelo, con las maletas listas. Se sabe que algunas veces los viajantes fueron desembarcados porque un “alto jefe tenía que viajar urgentemente a Lima”.

Llegamos a la casa de mi tía Ángela Pino Chávez, hermana de mi mamá, María Luisa Sandoval Chávez. Quedaba en la calle Cochrane 240 en el Callao. Luego de conocer a mi abuelita Luisa Sandoval nos dedicamos a visitar y conocer a la familia de mi papá, muy numerosa.

El punto de encuentro fue siempre la casa del tío Faustino Suárez Soto, hermano de  mi padre, y su esposa, mi tía, Martha Moreano Barrientos. Eran muy amables y generosos y todos los familiares que venían de su tierra llegaban primero a la  casa de ellos. Venían de Mamara, Provincia de Grau, Departamento de Apurímac.

Siempre que llegaba a Lima iba a visitar a la tía Martha. Allí conocí a mi prima hermana Julia Huillca Suárez, una joven bonachona, risueña que te abrazaba muy fuerte.

Supe después que se había casado con Constantino Sullcaccori Laura. Lo conoció cuando él estaba en el Servicio Militar y al licenciarse se casaron. Me dijeron que trabajaban en Radio Central, en el jirón De la Unión, como guardianes y allí tenían un minidepartamento muy cómodo. Fui a visitarlos y conocí al primo Constantino, un hombre joven muy amable y bien amigable. Justo ese día estaban actuando “Los Caporales”, un dúo de cómicos chilenos y me invitó a ver el espectáculo. El salón estaba lleno.

Cuando terminó el show pude observar que estaban probando la grabación que se había realizado del espectáculo. Algunos días después salió a la venta el long play con esa grabación, con los aplausos genuinos.

Constantino me mostró un recorte de El Comercio que lo tenía enmarcado: allí se informaba de un accidente doméstico, Constantino manipulando su escopeta de balines con presión de aire, le había disparado en el pie a Julia. Todo no pasó de un susto y no hubo consecuencias.

Años después construyeron su casa propia en Zárate y él trabajaba como vigilante en una empresa. Junto con Antonio, hermano de Julia y Macario Enríquez esposo de Vidalina, hermana de Julia, salimos varias veces de juerga. Éramos un buen equipo de fiesteros.

Constantino se desplazaba en su bicicleta para llegar a su trabajo y una noche un ómnibus lo atropelló. Cayó hacia atrás de cabeza y se murió.

El “parte policial” decía que “el conductor del vehículo B (bicicleta) chocó al vehículo A (ómnibus)”. Es decir que el ciclista es el responsable del accidente. Y es que siempre ha habido policías indolentes.

Mi prima Julia me llamó para que la ayude con este problema, y era muy grande: El gerente de la empresa de transporte se había ofrecido a sufragar todos los gastos que demande el sepelio, pero la funeraria se negaba a enterrarlo si antes no le cancelaban el total acordado para un entierro de primera.

El gerente decía que no se opone a pagar todo pero primero teníamos que firmar un contrato en el que renunciábamos a realizar cualquier acción judicial o a reclamar indemnización civil.

Todos los familiares y conocidos presentes clamaban por el juicio para demandar a la empresa y que se hipoteque la casa para pagar los gastos. Menudo problema.

Me gané la crítica de todos ellos.

Busqué en las Páginas Amarillas y encontré un estudio de abogados cercano. Su consejo no podía ser más desalentador: Un juicio puede durar años y no hay nada que te garantice que puedas ganarlo. Peor  con ese parte policial culpando a Constantino del accidente. Y va a costar mucho dinero que nadie te va a resarcir. Admiré la sinceridad del doctor, era un abogado de verdad, enteramente honesto.

De regreso a la casa le expliqué a Julia la situación: es mejor firmar el contrato y logar que Constantino se entierre como exigía la empresa. La grita de los oyentes no se hizo esperar: ¡Al juicio!, ¡Al juicio!, ¡Que se hipoteque!, ¡Que se hipoteque!

Le dije a Julia

  • Hipotecar es pedir plata al banco poniendo de garantía tu casa y al banco le tienes que pagar, sino pagas te quitan la casa. ¿De dónde vas a pagar? Los que están aquí gritando no te van a dar ni un centavo. Lo mejor es firmar el contrato y conservar la casa para tus hijos.
  • Hagamos, pues, cómo tú estás diciendo hermano, tú entiendes mejor que yo estas cosas.

Julia es analfabeta y solamente puede poner una cruz en vez de firma y yo tuve que firmar al lado de su cruz para dar validez al contrato. Apenas se firmó el contrato, el gerente le dio el cheque a la funeraria y procedimos al sepelio, y así Constantino pudo descansar en paz.

El tío Domingo Quintanilla Soto me dijo que su apellido es quechua y quiere decir Sullca (el que busca) Ccori (oro). El que busca oro; y lo encontró en su familia.

Años después Ruth Sullcaccori Huillca, la hija mayor de Julia vino a mi casa para pedirnos que fuéramos sus padrinos de matrimonio. Era profesora y se había graduado en la Universidad Garcilazo. Me dijo que su mamá le había contado cómo yo había preservado su casa y estaban muy agradecidos.

Hermano Constantino Sullcaccori Laura, tienes una digna hija. Dios te bendiga y a nosotros también.