27 EL CELULAR

La telefonía móvil o telefonía celular es un medio de comunicación inalámbrico a través de ondas electromagnéticas. Como cliente de este tipo de redes, se utiliza un dispositivo denominado teléfono móvil o teléfono celular. En la mayor parte de Hispanoamérica se prefiere la denominación teléfono celular o simplemente celular, aunque en Cuba se dice de ambas formas, y mientras que en España es más común el término teléfono móvil o simplemente móvil.

Fuente: Wikipedia La enciclopedia inteligente

Bueno, en el Perú le decimos simplemente celular, o, más simple aún, cel.

Ha hecho que las distancias y oportunidades queden a sólo un clic de distancia y nos ayuda a mantenernos informados y, sobre todo, comunicados. Cuánta angustia tuvimos que pasar esperando que lleguen nuestros hijos a la casa, provenientes de la Universidad, en noches de apagones porque los terroristas volaron tal o cual torre. Cuántas veces tenía que esperar con una super linterna tipo Faro Pirata para alumbrar su camino hasta el Segundo Piso donde estaba nuestro Departamento.

Ahora nos comunicamos para avisar que estamos yendo en un Taxi modelo y número de placa, o para informar que ya llegamos, aun cuando nuestro familiar nos está siguiendo durante todo nuestro viaje en su propio celular.

Mi Celular

Mi nieta pequeñita se entretiene viendo su programa favorito en el cel de su mamá y lo maneja a la perfección.

Mi nieta juega con el celular de su mamá

De hecho, nos es muy útil y nos hace más fácil la vida y, por ello, a veces no comprendo por qué hacemos mal uso de él.

Muchas veces las personas están tan imbuidas del mensaje que están escribiendo mientras caminan sin fijarse por donde van. Tal como en el Número 9 de Mafalda se ve la Dedicatoria que hace Quino

A los lectores caídos en cumplimiento del deber

Muchas veces estuvimos a punto de ser atropellados por estos usuarios desubicados para quienes lo único importante es su mensaje.

Mafalda Nº 9

Parafraseando a Quino podríamos endilgarles esta dedicatoria

A los usuarios de celular caídos en cumplimiento del deber

Los hay también quienes se comunican en voz alta y nos hacen partícipes de su conversación y mi amada esposa, quien, como saben es discapacitada, sufre de Alzheimer, se mete en su conversación con voz clara como si fuera con ella la cuestión. Si no les agrada, allá ellos, deberán aprender a ser más discretos.

Los peores son quienes suben al bus llevando a un niño con su mochila escolar sin dejar su “conversación celular”, poniendo en grave riesgo la integridad física del menor. Fui testigo cuando una matrona entrada en años y en carnes subió al micro sin dejar ni un solo instante de conversar por el celular. Al arrancar el chofer del Micro, el niño salió disparado y se hubiera lastimado seriamente si no fuera porque un señor lo cogió fuertemente y lo sostuvo hasta que su cuidadora, su nana o su abuela, vino a tomar al niño, y al parecer, no notó nada, o, tal vez, no le importó nada. Una gran suerte.

Me encantan quienes cuando conversan dan indicaciones con la mano

  • Entras así – señala con la mano – das la vuelta por aquí – gira la mano – y allí está

Me hacen recordar a Pedrín Chispa en “Pastillas para el hígado” cuando una señora llama por teléfono a la ferretería para preguntar

  • ¿Tienen tornillos de este tamaño? – mostrando el tamaño con los dedos
  • ¿De qué tamaño, señora?
  • De este tamaño pues

26 LA SILLA DE RUEDAS

Cuando se enfermó gravemente mi amada esposa Maria Judith con el Mal de Alzheimer, experimentamos una serie de situaciones que no esperábamos, pero, que fuimos asimilando conforme iba avanzando el mal.

El    médico Neurólogo, Dr. Roberto Ramírez Ruiz, que la atendía en el Ancije (Hospital de Essalud para Maestros jubilados en la Asociación Nacional de Cesantes y Jubilados)nos dijo que le diéramos 5 gotas de la medicina, pero que si se ponía “brava” le diéramos más. No sabíamos el efecto que estábamos produciendo, llegamos a darle 60 gotas al día y sus piernas se pusieron rígidas, tanto que ya casi no podía caminar.

Cuando le informamos al doctor de la situación, cambió la medicación y nos dijo que solamente le diéramos las gotas  en las mañanas y la pastilla en las noches, para dormir.

De esta manera aprendimos a dosificar su medicación conforme veíamos su situación. Desde entonces se mantiene sin alteraciones pero, de todas maneras, el efecto colateral de este buen estado de salud, resultó en que sus extremidades inferiores están un tanto rígidas y no es capaz de caminar normalmente. Tampoco es capaz de doblar las rodillas para sentarse, se desploma en la silla. La llevaba a pasear por las mañanas, a las 11, al Parque El Carmen y por las tardes, a las 5,  al Parque Candamo, cogidos de la mano como cuando éramos enamorados.

Conversé con nuestras hijas sobre su situación y pensamos que una silla de ruedas sería bueno para llevarla a pasear cada día.

Comenzamos entonces a buscar información en el Internet sobre modelos y precios y, sobre todo, las utilidades de cada modelo.

En eso estábamos cuando vi en el Facebook de la Municipalidad de Pueblo libre que habían adquirido 150 sillas de ruedas para donarlas a las personas discapacitadas residentes en el distrito. Nos inscribimos y no tardamos en recibir una flamante silla de ruedas.

Paseando con mi esposa

El señor Alcalde Jhonel Leguía Lamis, personalmente se acercó a nuestra casa para hacernos entrega de la silla de ruedas. Desde entonces se resolvieron nuestros problemas y, como se verá más adelante, se resolvieron muchos más problemas de los que hubiéramos podido imaginar.

Con nuestra hija Charito

Cuando se tiene en casa una persona discapacitada con un mal degenerativo como es el Mal de Alzheimer, se gasta una fortuna en pañales y eso lo sufragamos con la participación de nuestros hijos pues el Seguro Social no contribuye en eso.

En el principio la silla de ruedas era usada solamente para salir a pasear o para llevarla al mercado o a la panadería, puesto que ella no se puede quedar sola en la casa.

Para tomar los alimentos la sentábamos a la mesa del comedor, un mueble de madera de los años 80, con 8 sillas forradas en terciopelo rojo granate. Sillas muy pesadas. Mi esposa al principio comía bien, pero luego dio en empujarse con las manos apoyadas en la mesa que nos asustaba pues podía voltearse y hacerse daño. Probamos a sentarla pegada a la pared pero  la que se movía era la mesa con todas las viandas, y era una situación sumamente difícil pues a medida que avanza la enfermedad va disminuyendo su edad mental y está a nivel de un bebé.

Hasta que Charito dijo que mejor la sentábamos en la silla de ruedas para que pudiera comer ella y nosotros también. Desde entonces tenemos la solución, ella come sentada en su silla de ruedas en la casa o en cualquier restaurante a donde vamos para celebrar algún acontecimiento.

Chicharrones don Lucho

 

22 LAS ANDANZAS DE MI AMADA ESPOSA

Como es de dominio público, mi amada esposa Maria Judith Alva Rivera, Profesora con dos Títulos Académicos, es víctima del terrible Mal de Alzheimer.

Este es un mal degenerativo y no tiene cura, no existe en el Perú nada que pudiera paliar de alguna manera su mal.

Mi amada esposa, antes

Hace ya 5 años que sufre el daño cerebral pero siempre nos desconcierta sus reacciones y sus acciones que se producen cuando menos lo esperamos y no dejan de llamarnos la atención.

Cuando la inscribimos en el Padomi de Essalud (Programa de atención domiciliaria) vino el Psiquiatra para evaluarla. En ese entonces ella todavía parecía que daba razón aunque no por entero.

Cuando el doctor le preguntó cómo se llama, ella respondió como una “lección aprendida”

  • ¿Yo? Yo me llamo Maria Judith Alva Rivera de Suárez

Muy sorprendido el doctor por tal grado de lucidez, le preguntó entonces

  • ¿Y ese señor que está ahí? – señalándome

Ella me miró de arriba abajo y muy suelta de huesos le dijo

  • Él es el que siempre está ahí.

Ella ahora no sabe decir su nombre ni que es una mamá y que tiene hijas y nietas. No sabe qué es una hija o una nieta o un esposo.

Mi amada esposa, ahora

Cuando la última de nuestras nietas, Ainhoa, estaba más pequeñita, la sentaban en su silla comedor con todas sus correas de sujeción. Mi esposa caminando se acercó a ella y quiso sacarla con una mano (no tiene mucho equilibrio). Me di cuenta y lo evité, pero avisé a mi hija y a su esposo que tuvieran cuidado con la pequeña, pues, la abuelita la quiere levantar.

Estaba Pedro con la nena en sus brazos y mi esposa quiso arrebatarle a la bebita. Pedro se volteó para impedirlo y mi esposa dijo con voz muy clara y molesta

  • Yo le quiero amarcar, pues.

Nos llamó mucho la atención el uso correcto de este vocablo propio del runa simi (quechua) que se usa en forma extendida en toda la Amazonía. Ella no sabe qué es la selva, ni que nosotros somos de la selva pero lo dijo en forma muy clara y correcta. Amarcar es cargar en brazos a un bebé.

Recuerdo que Nuestro amigo Jorge Barreyro  recibió a Mañuco como ayudante en su Taller de Reparación de Motos, allá en Iquitos. Mañuco era viejo y nulo en cuestiones de mecánica fina y Jorge estaba molesto. Un día que le gritó porque no sabía cuál es la herramienta que le estaba pidiendo. Mañuco le dijo entonces

  • No me estés gritando don Jorge, mira que yo te he amarcado cuando eras llullo

Jorge pues se tragó su cólera porque era cierto.

Ahora que está muy de moda el uso del celular, muchas personas hablan con voz fuerte sus conversaciones, de manera que quieras o no, te enteras de lo que están tratando. Estábamos paseando por el Boulevard de la calle Andalucía en Pueblo Libre llevándola en su silla de ruedas cuando alcanzamos a escuchar

  • Ya te he dicho…

Y mi esposa se volteó y le respondió al punto

  • A mí no me has dicho nada – agitando su mano en señal de negación

Seguí caminando esperando que el fulano no se hubiera dado cuenta de la intromisión aunque pensando que se lo tuvo bien merecido por hablar en voz alta.

Y siempre en el boulevard se dan esos casos de conversaciones por celular en voz alta. En esta ocasión el hombre parlante decía

  • Ha habido una fiesta. ¿Ella ha ido?
  • No – respondió mi esposa, y mientras nos alejábamos y volteándose hacia esa persona y agitando la mano en señal de negación, continuó – No ha venido nadie

Bueno, son cosas de la vida pero no deja de sorprendernos la oportunidad con la que capta la conversación ajena y sus respuestas precisas, vengan o no al caso.

Se despierta bien temprano y me cuenta cosas o me hace preguntas, las más de las veces no le entiendo pero trato de contestarle de modo que la calmen y la hagan sentirse bien.

Una mañana se suscitó el siguiente diálogo

  • ¿Papi, vas a ir?
  • No creo, Bebe – No sabía de qué me estaba hablando y contesté al azar
  • Mejor así Papi, ellos van a caer por su propio peso. Mejor no vayas
  • Ya, Bebe. No voy a ir

Nunca supe de qué se trató, y aunque digan que las personas con ese mal no pueden sostener un diálogo, me sentí muy contento de haber podido tener un diálogo con mi esposa.

Pasa las horas echada en la cama viendo TV, los dibujos animados. Siempre pensé que, a pesar de mirar con atención, no captaba la historia. Pero al parecer yo estaba equivocado.

Estábamos viendo “Campanilla y el Gran Rescate”, una película de Disney. Campanilla queda atrapada en una casita para hadas que una niña humana, Lizzy, había construido. Comenzó una lluvia torrencial y todo el mundo sabe que cuando llueve, las hadas no pueden volar, y, por tanto, no salen. La niña intenta hacerse amiga de Campanilla y para demostrarle que no está  prisionera y que puede irse cuando quiera, abre la ventana. Afuera se veía la fuerte lluvia y mi esposa gritó

  • ¡Noo! – Muy sorprendido por lo que acababa de escuchar le pregunté
  • ¿No debe salir, verdad?
  • Uhum – me respondió ella, es decir sí, que no debe salir la hada

Jamás se me ocurrió pensar que mi esposa seguía la ilación de la película, pero esto me hace comprender que sí. Quizás se olvide de todo pero capta la historia mientras la está viendo.

Alguna vez le dije en tono de complicidad “Bebe”  y ella me respondió de inmediato “¿Qué papi?” Es la manera como siempre la he llamado y es la manera como ella siempre me ha respondido durante toda nuestra vida matrimonial. ¿Cómo no voy a amar a esta mujer? Ella es todo para mí y aunque me digan que ella no me reconoce y no me entiende cuando le hablo, para mí es, ha sido y siempre será mi Amada Esposa y aquí estaré para cuidarla hasta que yo me vaya con Dios nuestro Señor.

 

18 ES MI MURO Y PUEDO PONER LO QUE QUIERO

Esta frase parece encerrar mucho de verdad, es su muro, pero no es cierto que pueda poner lo que quiera.

Las personas en el mundo civilizado nos regimos por normas que regulan nuestro comportamiento y, con ello, el uso debido del lenguaje que indica que somos personas de bien, que apreciamos a los demás y, sobre todo que nos respetamos y respetamos a todos los demás.

El Internet ha favorecido la fácil relación entre personas amigas sin importar la distancia y también con personas que no conocemos y a quienes nos asociamos observando su círculo de amigos y podemos así llegar a ser grandes amigos con muy grande aprecio.

En muros de Facebook como el mío participan mis hijas, nietas, sobrinos, hermanos, amistades de todos ellos, muchos de ellos menores y en formación educacional. Es por ello la observación casi rigurosa del lenguaje utilizado y las imágenes convenientes.

No tolero, entonces, el uso de palabras vulgares, lisuras, ni groserías de ninguna clase. Tampoco el uso de imágenes inapropiadas.

Por ello la frase del título deviene en falacia. Si están enlazados con mi muro deben primero aprender a respetarse a sí mismos y de esta manera poder respetarnos.

Si persisten en su egoísta creencia deberán entonces retirarse de mi amistad en salvaguarda de la buena formación de las personas que pueblan mi muro.

NO PUEDES PONER LO QUE QUIERAS

Si eres de profesión docente porque, lo quieras o no, eres formador de opinión y tus alumnos harán lo que ven a su profesor hacer o decir y desearían tener un buen modelo para imitar.

En tiempos no muy lejanos se decía

El Profesor es el espejo del alumno

En los tiempos actuales parecen más bien decir

Haz lo que bien digo, no lo que mal hago

Esta frase es el emblema de los hipócritas, de los que tienen un doble discurso, distinto para los demás pero no para ellos mismos.

Si eres miembro importante de una Comunidad de la Parroquia, donde sirves esforzadamente, estás obligado a ser ejemplo a seguir para que las demás personas puedan decir: Ser Cristiano significa ser un modelo de comportamiento en el buen decir y el mejor hacer porque practica lo que predica.

O Simplemente eres una persona que se sabe buena gente, sea de la profesión o rubro de trabajo que sea. Si eres buena persona eres honesto, sincero, cabal, íntegro, capaz de dar de sí todo el esfuerzo posible para ayudar a los demás porque esto es como las bendiciones: Si bendices a los demás te estás bendiciendo a ti mismo, si ayudas a los demás te estás ayudando a ti mismo, te estás superando a ti mismo.

Entonces, si eres docente, si eres santo de la Parroquia o si simplemente eres santo del pueblo NO puedes poner en tu muro vulgaridades, groserías ni atacar a los pobres migrantes que han venido a nuestro país a buscar una manera de sobrevivir.

Aunque sepas de memoria

No debes aprovechar la alegría que nos proporciona el fútbol para lanzar arengas tipo “Que viva el Perú”, adicionándole un adjetivo indecente.

El Papa Santo Juan Pablo II decía

  • Más convence el que da testimonio que el que enseña

El padre Juan Cuña Calavia dijo refiriéndose a este mensaje

  • Es cierto, necesitamos más testigos que teólogos

Es decir, necesitamos más personas buena gente que amen a su prójimo como a sí mismo y sean capaces de ser modelos para el resto del mundo.

Muchos de mis familiares y amigos están viviendo en otros países porque también el Perú estuvo en crisis y ellos migraron para labrarse un mejor futuro. Jamás se han quejado de maltrato en esos países. Algunos de ellos todavía viven en Venezuela.

¿Qué nos quitan puestos de trabajo?

Cuando estudié para postular a un puesto de maestro, el profesor del curso, dirigiéndose a los maestros de profesión, dij

Señores Profesores nadie les quita su puesto de trabajo, los Ingenieros, ganan los concursos porque están mejor preparados. En vez de estar lamentándose prepárense ustedes también.

12 AUTOESTIMA

El 11 de setiembre de 2018, mi buen amigo Alberto Luis Chevarría Kershbaumer subió a su Facebook este meme

Y se suscitó el siguiente diálogo, porque no todos los memes son verdades absolutas y muchos no resisten el menor análisis:

Yo: Es inevitable, en el colegio me decían cofla, en La Cerro (La Oroya) me decían dogor. Nunca me molestó pues era consciente de lo que era, flaco o gordo.

Alberto: Pero podemos cambiar, porque casi todos lo hacemos y hacemos daño y además quienes somos nosotros para juzgar la vida de los demás.

Yo: Te repito que nunca me sentí mal y creo que nadie se debe sentir mal, a menos que a una dama le digas fea lo cual sería imperdonable y el idiota se merece una patada, mejor no te digo donde.

Alberto: Jorge Suárez Sandoval,  aunque te parezca mentira la gente busca la aprobación de los demás, así forma su autoestima, es un error, pero más del 90% está en esa situación, tu actitud ha sido la correcta, has tenido una buena salud mental pero no es la historia de la mayoría, la gente cuando se equivoca o es criticado(a) sufre, realmente no sabe quién es y todo el sistema coadyuva a eso, los vemos todos los días en la TV que no muestran el ideal de una persona exitosa o bella, ¿Qué nos dice la TV?, es mi punto de vista. Saludos estimado amigo.

En realidad la cosa iba más allá, tenía un amigo en el Colegio que cada vez que nos encontrábamos, ya sea en el colegio o en la calle, me reñía

  • Ya te vas a volver tuberculoso, deja la Banda de una buena vez.

Yo sonreía nada más, pero nunca le contestaba, sólo lo saludaba porque sabía que lo hacía por la amistad y el afecto que nos teníamos, pues en efecto, desde el Primero de Secundaria fui miembro de la Banda de Músicos del Colegio, Gran Unidad Escolar “Mariscal Oscar R. Benavides” de Iquitos. Tocaba primero clarinete y después saxofón, lo cual me permitió ser músico profesional y trabajar en varias de las mejores orquestas de la localidad.

También es cierto que me alimentaba bien, tanto mi mamá como después mi esposa, decían que era “tragoncito”. O sea que por allí no era la cosa, no me iba a volver tuberculoso por más que “soplara” el saxofón.

También era deportista, todos los sábados salíamos de clases a las 10 am e invariablemente íbamos al campo de fútbol del Club Deportivo Dos de Mayo y disputábamos ardorosamente un buen partido. Como era negado para el dribling, en mi tierra se decía “cabrear”, me autocolocaba como back izquierdo, posición que nadie quería porque todos eran diestros y me obligaba a mí mismo a patear con el pie izquierdo para despejar la bola. De esa manera participaba en todos los partidos de fútbol de los sábados. Estaba  fijo en mi puesto de back izquierdo

Era igualmente miembro importante del Equipo de Gimnasia en Aparatos del Colegio y había “saltos” en el taburete que solamente yo lo podía hacer, porque era flaco, ágil y le había encontrado el quid del trampolín, y, por eso, saltaba más alto.

Músico reconocido, atleta consumado, además de bien parecido, mi autoestima era bien alta y no me afectaba que me dijeran flaco.

Tampoco me afectaba que me dijeran “dogor” cuando subí de peso   porque en La Oroya también jugaba fútbol. La Oroya está a 3,750 msnm. Aquí sí jugaba de Centro forward porque tenía más dribling que los demás, Ya saben “En el país de los ciegos, el tuerto es rey”.

8 ARROZ CON HUEVO FRITO

Nora Sugobono, en su blog Sobremesa, dijo “Gastón Acurio alguna vez dijo que era su favorito”. Lo es también de muchas, muchas personas.

Tengo entendido que cuando alguien famoso dice algo, se vuelve tendencia. Y, al parecer, ahora todo el mundo lo pide.

Lo que muchos no saben es que en nuestra tierra, Iquitos, es una costumbre ancestral.

Hace algunos años, cuando anualmente íbamos a Iquitos toda la familia por vacaciones para visitar a la madre de mi esposa, doña Natividad Rivera de Alva, nos nutríamos con manjares propios de la Selva amazónica.

Mi esposa es Profesora y tenía, entonces, dos meses de vacaciones, enero y febrero, y como nuestras hijas estaban también de vacaciones, el 2 de enero viajaban ellas a Iquitos y yo les daba el alcance el 01 de febrero, mes de mis vacaciones. El último día de febrero volvíamos todos a Lima con las baterías recargadas por el descanso y listos para afrontar nuestras obligaciones correspondientes, mi esposa a enseñar, mis hijas a estudiar y yo a controlar la calidad de la cerveza Cristal.

Uno de aquellos días fui a visitar a mi padre, Pedro Suárez Soto, don Pedrito, y mi sobrino David Suárez Rodríguez, entonces de 8 años, me dijo, en tono de queja

 

  • Estamos “misios” tío, por la tarde solamente comemos arrocito con huevito frito y madurito frito.
  • Entonces están de suerte – le dije – porque ese es el manjar que más aprecian mis hijas.

 

David abrió tamaños ojos como si no entendiera lo que acababa de decirle, le miré sonriente y también sonrió. La verdad es que en casa de mi padre jamás faltó la comida, y éramos 7 hijos, es decir 9 a la mesa. Como mi padre trabajaba en el Ejército sacábamos los víveres de la Proveeduría del Ejército una vez al mes y cada día,  medio kilo de carne de res y 1 kilo de pan consistente en cuatro moldes  bien nutridos.

Quizás deba aclarar que “misio” era la palabra que se usaba entonces para significar que estamos sin plata. Expresión que con el paso del tiempo mudó a “estar aguja” y últimamente a “estar  chihuán”.

Acerca del manjar que más aprecian mis hijas, es enteramente cierto. Teníamos una empleada, Sara, quien era una experta cocinera y se desvivía por preparar platos de su repertorio especial, tales como Pollo a la Reina, Gallina rellena o Pavo relleno, Bistec en salsa de champiñones, etc., que mis hijas lo comían con tranquilidad; parecía que nada que les preparara Sara les alteraba en absoluto. Y eran de “buen diente”.

Pero un día en que Sara no tenía muchas ganas de cocinar, o quizás, porque se le hizo tarde, les presentó un plato inusual para ella: Arroz con huevo frito y maduro frito.

Las mellicitas Lisa y Cisa lo comieron con fruición, emitiendo como con sordina sonidos de mucho agrado, hum, hum. Al terminar el almuerzo le dijeron a Sara

 

  • Sarita, ¡Qué rico has cocinado¡ Gracias Sarita.
  • Bah – dijo Sara, bajito – Bah, el día que no tengo ganas de cocinar me agradecen, qué curioso.

El maduro es el plátano “Bellaco” en estado de madurez que es extraordinariamente dulce y se lo come crudo o cocinado o frito o asado al carbón; y también se prepara una bebida muy apreciada llamada “chapo”, muy propio de la culinaria loretana.

De tal modo que lo que Nora Sugobono resalta como fuera de serie al reseñar lo que Gastón dijo, no es realmente un gran descubrimiento. En nuestra tierra es normal.