100 EL NOMBRE DE MIS HIJAS

Siempre he pensado que el nombre de una persona puede significar la fortuna y el orgullo para esa persona.

Los padres buscamos un nombre que suene bonito junto a su apellido. Algunos padres no. O se rigen por el Santoral o como homenaje y recuerdo de un antepasado ilustre que hizo grandes cosas, y aun cuando solamente tuvo ese nombre y nada más.

Alguna vez leí que una persona explicaba en la televisión que los ricos y acomodados ponen a sus hijos nombres de Conquistadores, Francisco, Hernán, Pedro, etc., pero las personan comunes ponen a sus hijos nombre más bien extranjeros, como Piter, Llimmy, James (pronunciado como está escrito).

Ahora, definitivamente, como se sabe el sexo del bebé de manera anticipada, los padres tienen 4 o 5 meses para conversar y ponerse de acuerdo sobre el nombre de su hijo. Algunos, inclusive, hacen una encuesta entre familiares y amigos para que decidan su favorito entre una lista preparada por ellos.

Pero en mis tiempos, te enterabas del sexo de tu hijo cuando nacía, y no importaba si habías comprado una pelota de fútbol deseando que fuera varón y te nacía una mujercita, que a la postre resultaba ser como el premio mayor de la lotería.

Tu esposa dormida luego de la operación cesárea, no estaba en condiciones de ponerse a pensar en qué nombre ponerle a la bebé inesperada, más cuando se debe registrar un nombre en los documentos del recién nacido.

Es el nombre que va a llevar por siempre, aunque sé de algunos que se cambiaron judicialmente su nombre y hasta su apellido.

Toda la responsabilidad entonces para dotar de un nombre a tu bebé recae en el padre.

Por ello me llamó mucho la atención cuando mi ahijada Rosario Alcalá me gritó “machista” cuando le dije que yo había puesto nombre a mis hijas.

Aunque deseaba un hijo varón, nos enteramos una semana antes del parto que serían dos, de manera que esperábamos dos varones o por lo menos un varón y una mujercita, pero ante tal incertidumbre, nunca conversamos acerca de sus nombres.

Luego de 18 horas de trabajo de parto, las mellicitas nacieron por cesárea en la Clínica Marín de Iquitos, atendidas por el doctor Ángel Achával Silva (ginecólogo) y el doctor César Garayar García (pediatra).

Estaba de moda en el cine los nombres sonoros y consonados cuando se trataba de mellizas, como  Pili y Mili.

Busqué para ellas nombres cuyas siglas pudieran sonar bonito al agregarles SA, nuestros apellidos Suárez y Alva.

La primera fue Luisa Iliana Suárez Alva (LISA) y la segunda Claudia Inés Suárez Alva (CISA), de modo que mis hijas fueron Lisa y Cisa y así las llamábamos.

Mi esposa me comentó que una colega profesora le había dicho

  • Has puesto a tus hijitas nombres reales (de la realeza)

Lo cual ella me lo dijo llena de orgullo.

En el caso de nuestra tercera hija “jugábamos a ganador” que sería varón. El doctor Luis Muñante de la Clínica San Felipe de Jesús María nos aseguraba que dada la cantidad de pulsaciones, de todas maneras sería varón. Nació mujercita.

Mi esposa María Judith tuvo un hermano que era su “coteja”, solo le llevaba dos años, andaban todo el tiempo juntos y se querían mucho. Murió en la tragedia del Estadio Nacional el 24 de mayo de 1964, cirujano dentista recién graduado en la Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Su nombre, Noé Segundo Alva Rivera.

Como un homenaje al amor que se tenían decidimos ponerle a nuestro “varón” el nombre de Jorge Noé y las mellicitas estaban encantadas con el nombre y todos esperábamos la llegada de Jorge Noé. Las mayores aún recuerdan este nombre.

Pero quien nació fue Charito. Me quedé anonadado cuando el doctor me dijo nació mujercita.

No teníamos preparado ningún nombre de mujercita – ¿Y ahora, qué hago” – debo registrar un nombre. La mamá dormida luego de la operación cesárea. Estaba sólo.

Siempre me había gustado el nombre Rocío del Pilar, señorial y claramente en referencia a la Virgen del Pilar, catedral de España. Entré a la oficina y le pregunté a la señorita secretaria

  • ¿Qué nombre te gustaría para una mujercita?
  • Si yo tuviera una hija mujer le pondría Rocío del Pilar

Lo consideré una señal que viene de lo alto y registré a nuestra bebé como Rocío del Pilar Suárez Alva.

El problema fue al llegar a la casa y decirle a las mellizas el nombre que le había puesto. Se molestaron mucho.

  • ¿Por qué? ¿Cómo le vamos a llamar?
  • Charito

Todos saben que a las Rocío no se les dice Charito sino Chío, pero lo dije al tuntún y para salirme del paso, con el agregado que ella se quedó para siempre con el apelativo Charito.

Mi ahijada Rosario Alcalá debe comprender que si un hombre pone nombres a sus hijas es porque su esposa lo permite, puesto que el amor es así.

 

99 CONSTANTINO SULLCACCORI LAURA

En el año de 1962 llegamos a la gran Lima con mi papá, don Pedro Suárez Soto, excombatiente en las Campañas de 1933 contra Colombia y de 1941 contra Ecuador, devenido  en ese entonces en Empleado civil del Ministerio de Guerra (Ejército).

Va este preámbulo porque nuestro viaje fue en “Apoyo Aéreo”, lo cual quiere decir que volamos gratis en un avión de la Fuerza Aérea del Perú y en aquel entonces la FAP asignaba cupos a los funcionarios y tenían que solicitar y esperar que les toque su fecha de vuelo, con las maletas listas. Se sabe que algunas veces los viajantes fueron desembarcados porque un “alto jefe tenía que viajar urgentemente a Lima”.

Llegamos a la casa de mi tía Ángela Pino Chávez, hermana de mi mamá, María Luisa Sandoval Chávez. Quedaba en la calle Cochrane 240 en el Callao. Luego de conocer a mi abuelita Luisa Sandoval nos dedicamos a visitar y conocer a la familia de mi papá, muy numerosa.

El punto de encuentro fue siempre la casa del tío Faustino Suárez Soto, hermano de  mi padre, y su esposa, mi tía, Martha Moreano Barrientos. Eran muy amables y generosos y todos los familiares que venían de su tierra llegaban primero a la  casa de ellos. Venían de Mamara, Provincia de Grau, Departamento de Apurímac.

Siempre que llegaba a Lima iba a visitar a la tía Martha. Allí conocí a mi prima hermana Julia Huillca Suárez, una joven bonachona, risueña que te abrazaba muy fuerte.

Supe después que se había casado con Constantino Sullcaccori Laura. Lo conoció cuando él estaba en el Servicio Militar y al licenciarse se casaron. Me dijeron que trabajaban en Radio Central, en el jirón De la Unión, como guardianes y allí tenían un minidepartamento muy cómodo. Fui a visitarlos y conocí al primo Constantino, un hombre joven muy amable y bien amigable. Justo ese día estaban actuando “Los Caporales”, un dúo de cómicos chilenos y me invitó a ver el espectáculo. El salón estaba lleno.

Cuando terminó el show pude observar que estaban probando la grabación que se había realizado del espectáculo. Algunos días después salió a la venta el long play con esa grabación, con los aplausos genuinos.

Constantino me mostró un recorte de El Comercio que lo tenía enmarcado: allí se informaba de un accidente doméstico, Constantino manipulando su escopeta de balines con presión de aire, le había disparado en el pie a Julia. Todo no pasó de un susto y no hubo consecuencias.

Años después construyeron su casa propia en Zárate y él trabajaba como vigilante en una empresa. Junto con Antonio, hermano de Julia y Macario Enríquez esposo de Vidalina, hermana de Julia, salimos varias veces de juerga. Éramos un buen equipo de fiesteros.

Constantino se desplazaba en su bicicleta para llegar a su trabajo y una noche un ómnibus lo atropelló. Cayó hacia atrás de cabeza y se murió.

El “parte policial” decía que “el conductor del vehículo B (bicicleta) chocó al vehículo A (ómnibus)”. Es decir que el ciclista es el responsable del accidente. Y es que siempre ha habido policías indolentes.

Mi prima Julia me llamó para que la ayude con este problema, y era muy grande: El gerente de la empresa de transporte se había ofrecido a sufragar todos los gastos que demande el sepelio, pero la funeraria se negaba a enterrarlo si antes no le cancelaban el total acordado para un entierro de primera.

El gerente decía que no se opone a pagar todo pero primero teníamos que firmar un contrato en el que renunciábamos a realizar cualquier acción judicial o a reclamar indemnización civil.

Todos los familiares y conocidos presentes clamaban por el juicio para demandar a la empresa y que se hipoteque la casa para pagar los gastos. Menudo problema.

Me gané la crítica de todos ellos.

Busqué en las Páginas Amarillas y encontré un estudio de abogados cercano. Su consejo no podía ser más desalentador: Un juicio puede durar años y no hay nada que te garantice que puedas ganarlo. Peor  con ese parte policial culpando a Constantino del accidente. Y va a costar mucho dinero que nadie te va a resarcir. Admiré la sinceridad del doctor, era un abogado de verdad, enteramente honesto.

De regreso a la casa le expliqué a Julia la situación: es mejor firmar el contrato y logar que Constantino se entierre como exigía la empresa. La grita de los oyentes no se hizo esperar: ¡Al juicio!, ¡Al juicio!, ¡Que se hipoteque!, ¡Que se hipoteque!

Le dije a Julia

  • Hipotecar es pedir plata al banco poniendo de garantía tu casa y al banco le tienes que pagar, sino pagas te quitan la casa. ¿De dónde vas a pagar? Los que están aquí gritando no te van a dar ni un centavo. Lo mejor es firmar el contrato y conservar la casa para tus hijos.
  • Hagamos, pues, cómo tú estás diciendo hermano, tú entiendes mejor que yo estas cosas.

Julia es analfabeta y solamente puede poner una cruz en vez de firma y yo tuve que firmar al lado de su cruz para dar validez al contrato. Apenas se firmó el contrato, el gerente le dio el cheque a la funeraria y procedimos al sepelio, y así Constantino pudo descansar en paz.

El tío Domingo Quintanilla Soto me dijo que su apellido es quechua y quiere decir Sullca (el que busca) Ccori (oro). El que busca oro; y lo encontró en su familia.

Años después Ruth Sullcaccori Huillca, la hija mayor de Julia vino a mi casa para pedirnos que fuéramos sus padrinos de matrimonio. Era profesora y se había graduado en la Universidad Garcilazo. Me dijo que su mamá le había contado cómo yo había preservado su casa y estaban muy agradecidos.

Hermano Constantino Sullcaccori Laura, tienes una digna hija. Dios te bendiga y a nosotros también.

 

97 LA BUENA EDUCACIÓN

Muchas veces decimos que la educación está venida a menos, que los jóvenes no respetan a los mayores, que los conductores no ceden el paso, etc. Y un etcétera largo de enumerar, pero lo cierto es que muchas veces, también, vemos que hay personas de toda edad que nos alegran la vida porque no hacen caso a las estadísticas y nos brindan un auténtico ejemplo de amor al prójimo.

Las damas me ceden el asiento en el ómnibus, sobre todo las jóvenes, nunca los varones, me tratan con amabilidad en sus oficinas y están prestas a sonreírme cuando me acerco a ellas, mostrando a ojos vistos que en su casa sus padres se preocuparon de inculcarles valores que fueron reforzados en sus colegios, y esto es muy agradable de notar.

El Día de la Madre, que en nuestro país se celebra el segundo domingo de mayo, en este caso fue el 14 de mayo del año 2017, paseaba con mi esposa discapacitada en su silla de ruedas por el interior del Centro Comercial Vía – A, de Pueblo Libre, como lo hacemos todos los días a las 5 de la tarde. De pronto escuché un llamado

  • ¡Señor!, ¡Señor!

Me detuve sorprendido cuando una joven sonriendo se acercó y me entregó un corazón de chocolate con su palito y recubierto en oropel rojo.

  • Para usted y su esposa, señor. ¡Feliz Día de la Madre!

Más sorprendido aun quedé cuando sonriendo se dio la vuelta y se alejó al paso ligero. El chocolate estuvo muy bueno, lo compartimos con mi esposa en el Boulevard donde nos sentamos siempre a comer un dulce.

Busqué a la joven por el centro comercial, día tras día, pero no la he vuelto a ver, pienso que fue un ángel que vino a alegrarnos el día.

A la semana siguiente, también paseando por el centro comercial, cuando íbamos a voltear por un pasadizo, nos encontramos con una niña de unos 5 a 6 años que venía por este pasadizo jalando con la mano derecha una mochila con ruedas, de Barbie, creo, y comiendo un caramelo o tal vez un chicle y al encontrarnos desplegó de inmediato el brazo izquierdo a su costado y hacia abajo en clara indicación muda de

  • Pase usted, Señor

Sin dejar de masticar y quizás por eso no habló, pero no era necesario pues la señal era bien clara, en una auténtica muestra de buena educación nos estaba cediendo el paso.

Qué hermoso gesto el de estas dos personas, una joven y una niña, que viene a ser el súmmum de la buena educación y nos hace pensar que el mundo todavía se puede salvar.

Un corazón de chocolate

 

91 ¿POR QUÉ LE PAGA LA CERRO DE PASCO A UN INGENIERO?

Mayo de 1970, a escasos días de producido el nacimiento de mis hijas mellizas, viajé a La Oroya para hacerme cargo de mi primer trabajo como Ingeniero Químico.

Atrás quedaban mi ciudad natal, Iquitos, mi universidad, Universidad Nacional de la Amazonía Peruana (UNAP), mi esposa, Maria Judith, y mis hijas Luisa Iliana y Claudia Inés. Ir de la selva a la Sierra Central es ya, de por sí, un cambio enorme de clima, ambiente e idiosincrasia.

Había ingresado al selecto y muy disputado Plan Cerro para Ingenieros Químicos Metalurgistas, donde nos entrenarían durante 12 meses en el manejo de todas las Plantas de una División: División de Plomo, División de Cobre, División de Zinc y División de Refinerías de cobre y plomo. Cada división cuenta con un mínimo de cuatro Plantas.

Durante el primero y el último mes del programa nos prepararon en las aulas de la Oficina de Entrenamiento, a cargo del Ingeniero Alcides Meléndez. Llevábamos cursos tales como Cómo enseñar, Cómo enseñar en el trabajo, Seguridad industrial, Primeros Auxilios, Fortran IV, etc.

Allí el Ingeniero Meléndez nos soltó la frase del título

  • “¿POR QUÉ LE PAGA LA CERRO DE PASCO A UN INGENIERO?”

Hubo respuestas de todo tipo, rimbombantes,  político-sociales, demagógicas, etc., y hasta se cuenta de la graciosa respuesta de un Ingeniero de un programa anterior:

  •             “Para ganar en dollares” (pronunciado como está escrito)

Pero ninguna respuesta le satisfacía al Ingeniero Meléndez y las rechazaba todas haciendo gestos negativos con la mano, como diciendo “nada que ver”. Y la respuesta era bastante simple:

  • “LA CERRO DE PASCO LE PAGA A UN INGENIERO POR DOS COSAS:
  • PARA APRECIAR SITUACIONES Y TOMAR DECISIONES”.

Agregó, si creen que se les paga para ayudar al obrero a desatorar un chute dando golpes a las tolvas, están equivocados. No se necesita eso. El Ingeniero de Guardia debe estar siempre atento a todo lo que ocurre a su alrededor y decidir de inmediato para dar órdenes al instante a fin de que no se detenga el proceso productivo.

Es bien simple, el Ingeniero de Guardia es El Jefe y es, por tanto el responsable directo de lo que suceda con la Planta y con el personal. No está para ayudar a los trabajadores en el desempeño de sus tareas. Para eso está el Reglamento Interno de Trabajo, un manual de más de 500 hojas.

Cuando veo a la Jefa de la Farmacia del Padomi (Essalud) llevar y traer los recipientes de plástico con los medicamentos para atender a quienes tenemos que ir a recibirlos, mirando su cara de satisfacción, pienso que a lo mejor ella cree que eso es ser buen jefe. Puedo ver que se esfuerza hasta el agotamiento con el intenso trajín.

Mientras tanto, observamos que no se ha dado cuenta que los empleados que reciben las recetas para procesarlas en su computadora no le hacen firmar su respectiva receta a la persona que viene a la farmacia a recibirlas. Y en consecuencia, la persona que entrega las medicinas tiene que hacerles firmar las recetas en ese momento, ocasionando demoras en el procedimiento.

Por años nos hemos atendido en el Policlínico geriátrico Ancije, hospital de Essalud para maestros jubilados, y en la ventanilla donde se entregan las recetas para procesarlas, hay un letrero que dice claramente que los usuarios deben firmar su receta y, además, anotar su número de DNI y teléfono. Que no se aceptará una receta que no cumpla con ese requerimiento.

Pero en el Padomi, la Jefa de la Farmacia se agota “ayudando” a sus subalternos y descuida su trabajo, que es organizar el sistema para que funcione mejor.

No le han dado el entrenamiento que todo jefe debe recibir: Que está allí para dirigir y recomendar la mejor manera de atender a los asegurados ancianos y discapacitados, no para ser uno más de los empleados subalternos que están allí para cumplir sus funciones. Parece que los ejecutivos del Seguro Social no se han preocupado de entrenar a los jefes en gestión humana y están allí sin saber por qué o para qué están.

Es una lástima que el Seguro Social nombre jefes y jamás los supervise para ver si están a la altura de las funciones encomendadas o decidir su reemplazo. Una lástima.

El entrenamiento recibido en la Cerro nos ha servido para desempeñarnos en otros lugares, distintos en ambiente y en naturaleza del trabajo, como el Instituto Nacional de Salud Ocupacional y la Cervecería Backus y Johnston, y por siempre recordamos la famosa frase del Ingeniero Químico Alcides Meléndez.

Trabajando en La Oroya

 

89 MICROBE ET GASOIL

Sobre la película

El oscarizado director de «Olvídate de mí» presenta una inolvidable historia de amistad entre dos adolescentes, uno apodado Microbio (por su tamaño) y otro Gasolina (por su afición al motor) que deciden construir un coche, suerte de casa rodante, que les permite huir de los horrores del instituto. Un canto a la amistad por el que resuenan desde «Zazie en el metro» a «Cuenta conmigo».

Microbio y Gasolina. Con semejantes motes, está claro que no se puede estar en la cima de la popularidad. Cuando al instituto de Daniel, a quien llaman Microbio por su pequeño tamaño (y cuya melena hace que le confundan con una chica) llega un alumno nuevo de duro aspecto, apodado Gasolina por su afición al motor, la unión hace la fuerza y ambos deciden construir un coche –que termina siendo una especie de casa rodante– para escapar de los horrores del instituto y de sus casas.

Fuente: Filmin

Los personajes son Theòphile, Theo, llamado Gasolina y Daniel a quien le dicen Microbio. Película francesa del 2015.

Estos dos chicos, quizás realizan lo que todos, alguna vez, en nuestra vida ha querido hacer. Una suerte de Tom Sawyer, quien para huir de su casa se junta con sus amigos Joe Harper y Huckleberry Finn y se van a vivir en una isla desierta.

En mi casa solamente mi hermano Pedro Ángel, QEPD, tuvo el valor para huir de la casa con su vieja guitarra para ir a correr aventuras musicales en Tarapoto con su entrañable amigo el “Oso”.

Volviendo a la historia, mientras trataban de dormir la primera noche de la fuga, Gasolina le cuenta a Microbio una historia

  • Se trata de la Mujer del brazo de oro
  • ¿Es para reír?
  • Es de terror
  • Ah, bueno. Porque las historias para reír no las entiendo y por eso me pegan.

  » La historia trata de un hombre con su mujer y se querían mucho. Pero la mujer se enferma de cáncer y le tienen que amputar el brazo. Para que no se vea mal el hombre le manda a hacer un brazo de oro para su esposa, pero la dama continúa enfermando y muere.

               Luego de un tiempo, el hombre que había gastado toda su fortuna en el brazo de oro, se quedó pobre. Fue a recuperar el brazo de oro para poder vivir y esa noche, se le apareció un esqueleto con un solo brazo y le decía

  • ¿Dónde está mi brazo? ¿Quién agarró mi brazo? Devuélveme mi brazo»

La historia se interrumpe en este punto porque el dueño de la casa donde habían estacionado su casamóvil les lleva a su casa.

Esta historia es un tema recurrente en todas partes del mundo, solamente que en algunas historias, la mujer es una bruja que al morir el esposo le corta ciertas partes del cuerpo antes de enterrarlo y luego vienen las apariciones y reclamos.

No encontré referencias en el Internet acerca de la mujer del brazo de oro, pero sí encontré lo de “El Hombre del brazo de oro”, una película estadounidense de 1955 dirigida por Otto Preminger, con Frank Sinatra, llamado así porque era croupier en un casino. En la cervecería a un trabajador del departamento de Seguridad e Higiene Industrial, encargado de desatorar los W.C., también le llamaban así, pero por razones, obviamente, totalmente diferentes.

En suma, es una buena película que vale la pena ver, admirando de paso los extraordinarios paisajes de esta parte de Francia. Y el modelo de casamóvil es tan ingeniosamente construido que tiene una especie de mandil que al bajarlo tapa las ruedas y solamente parece un chalecito al borde del camino. Lo usaban cuando se les aparecía un patrullero: lo estacionaban al borde de la carretera, bajaban el mandil y se quedaban quietos. Tan curiosa es su apariencia que dos policías se toman una selfie porque les parecía tan curiosa una pequeña casita al borde del camino.

El póster de la película

 

 

86 MONTALVO

El 15 de mayo de este año mi hija Luisa publicó en su cuenta de Facebook:

“Disfrutamos mucho de nuestro tiempo mamá e hija así que hoy decidimos hacernos las uñas juntitas, Rafi feliz y yo aproveché también para cortarme el cabello. Todo perfecto en Marco Aldany 2 De Mayo”.

Esto me hizo recordar un mal momento ocurrido años atrás.

El día 09 de enero del año de 2018 mi hija Luisa escribió en su cuenta de Facebook que estaba disfrutando del “Corte para el verano mamá e hija” en el Spa Montalvo de Magdalena.

Le dije

  • Espero que les vaya bien, porque cuando Charito obsequió a tu mamá, por el Día de la Madre, un paquete de atención en el local de Montalvo de Jesús María, la atendieron tan mal y mezquinándole los servicios del paquete, que al regresar a la casa muy molesta, mamá le dijo a Charito que jamás le vuelva a dar un regalo así.

El hecho ocurrió el viernes 10 de mayo del año de 2013. Acompañé a mi esposa esa tarde y ya desde el inicio se produjo una muy mala atención: La recepcionista ni nos miró, ocupada como estaba conversando por celular. Bajamos al interior donde nos informaron que debíamos mostrar la “carta de atención” en la recepción de arriba. Cuando terminó su “importantísima” conversación telefónica la tal recepcionista nos dijo que ya podíamos bajar para que nos atiendan. Nunca hubo un “Buenas tardes”.

Al llegar abajo mi esposa, acostumbrada a ser atendida en Salones de belleza importantes, me dijo que podía retirarme, que ella se las iba a arreglar sola. Nunca lo hubiera hecho.

Regresó a la casa muy fastidiada por la pésima atención. No cumplieron casi ninguno de los ítems que contenía el paquete de oferta por el Día de la Madre. Lo peor fue que ninguna de las chicas le quiso cepillar el cabello. Un joven peinador lo hizo.

Una dama acostumbrada a ser atendida como una reina fue pésimamente tratada en este local. El Paquete por el Día de la Madre era por Ciento Ochenta Soles.

Mi hija Luisa contestó mi mensaje

  • Montalvo es una franquicia, cada local es diferente, Rafaela siempre va al de Escobedo, ahí le cortan el cabello muy bien y con mucho esmero. Yo aproveché que la tenía que llevar para cortarme también, todo bien, buena atención.
  • Quien da la franquicia es el responsable, en este caso todos los locales están en el mismo saco. Ten cuidado. En nuestra casa ese nombre es mala palabra y jamás la mencionamos. Cariños.

Mi hija Charito, quien había comprado el paquete para halagar a mamá dijo

  • Sí, es cierto. A veces es tema de suerte. Yo he ido a todos los Montalvos de Magdalena, Jesus Maria, San Miguel, San Isidro y Miraflores y en todos ha sido variable la atención, lo que no lo hace muy confiable. Igual es bonito ir a la pelu 🙂

Buscando en Internet encontré información pertinente a la franquicia:

¿QUÉ ES REALMENTE UNA FRANQUICIA?

La franquicia consiste en un modelo de negocio en el que una persona física o jurídica otorga el derecho a un tercero de utilizar su marca y trabajar bajo su mismo sistema comercial.

¿CÓMO FUNCIONA UNA FRANQUICIA?

Cuando se realiza un contrato de franquicia, existen dos partes que pueden distinguirse claramente: el franquiciante (la empresa que cede los derechos de comercializar su producto) y el franquiciado (el inversor que adquiere los derechos). Mediante este contrato, se establecen tanto obligaciones como derechos para ambas partes.

Al franquiciante le corresponde recibir pagos correspondientes al derecho de entrada y una regalía periódica pactada. Asimismo cuenta con la potestad de controlar el manejo de las marcas y otros signos distintivos, de exigir el cumplimiento de las instrucciones para la operación del negocio, y de acceder a la documentación necesaria para llevar un control adecuado sobre las ventas y el stock del franquiciado. A cambio deberá proporcionar el know-how, patentes, insumos y todos los elementos necesarios para la operación del negocio.

Por otro lado, el franquiciado tiene el derecho de recibir la preparación y capacitación técnica requerida para manejar las operaciones de la empresa. Sus obligaciones son efectuar el pago del derecho y las regalías, mantener una coordinación constante con el franquiciante y respetar las políticas establecidas respecto a la calidad, precio, atención al cliente, entre otras.

Fuente

Conexiônesan – Apuntes empresariales

Pienso que el señor Montalvo debe prestar más atención a quién le vende la franquicia so pena de echar por los suelos su “buen” nombre. Nunca debe olvidar que “El ojo del amo engorda al caballo”