15 NOTAS DE HUMOR 2

EL PERRO Y LA ZORRA

            Jaimito le pregunta a la maestra:

  • Profesora ¿el perro y la zorra pueden dar hijos?
  • No, Jaimito. No pueden.
  • Ah, pero mi mamá me dijo que el perro de mi papá tuvo un hijo con la zorra del frente.

DESCANSA EN PAZ

            Ella era una suegra tan mala, que cuando murió, pusieron en su tumba

«Aquí descansa ella, pero en la casa descansamos todos»

EL TIEMPO PERDIDO

            La profesora le pregunta al alumno:

  • A ver, Jaimito, en la frase «Yo busco novio», ¿qué tiempo es?
  • Tiempo perdido, señorita

RECOMENDACIÓN SALUDABLE

            Un hombre de unos 65 años le pregunta al entrenador en el gimnasio:

  • ¿Qué máquina debo usar para impresionar a una chica de 30?

            El entrenador lo mira de arriba abajo y le dice  con calma y seguridad:

  • Pruebe con el cajero automático.

EL DINERO O LA VIDA

            El asaltante encañona a un transeúnte y le dice tajantemente:

  • Esto es un asalto ¿El dinero o la vida?
  • Pedazo de idiota, soy casado ¿Cuál dinero? ¿Cuál vida?

EL TALADRO

  • ¿Qué hace un perro con un taladro?
  • Taladrando.

LA DEPRESIÓN

  • ¿Qué le dice una gallina deprimida a otra gallina deprimida?
  • Necesitamos apoyo.

BUENO COMO EL PAN

  • ¿Qué le dice una barra de pan a otra?
  • Te presento a una miga.

EL DJ

  • ¿Sabes por qué no se puede discutir con un DJ?
  • Porque siempre están cambiando de tema.

LA IMPRESORA

  • ¿Por qué le dio un paro cardiaco a la impresora?
  • Parece que tuvo una impresión muy fuerte.

EL MUDO BAILARÍN

  • ¿Qué hace un mudo bailando?
  • Una mudanza.

ADIVINANZA

  • ¿Por qué los adivinos no pueden tener hijos?
  • Porque tienen las bolas de cristal.

CARIÑOSOS

  • Hola muñeca.
  • Hola tobillo.

EL MAR

  • ¿Por qué el mar no se seca?
  • Porque no tiene toalla.
El mar no tiene toalla

10 NOTAS DE HUMOR 1

BUSCO TRABAJO

  • Buenos días. Busco trabajo.
  • ¿Le interesa de jardinero?
  • ¿Dejar dinero? ¡Si lo que busco es trabajo!

WINDOWS

  • Abuela, ¿por qué estás delante de la computadora con los ojos cerrados?
  • Es que Windows me ha dicho que cierre las pestañas.

LA SERPIENTE

  • ¡Me acaba de morder una serpiente!
  • ¿Cobra?
  • ¡No, idiota, me ha mordido gratis!

EL PEZ EN EL CINE

  • ¿Qué es un pez en un cine?
  • Un mero espectador.

AMOR DE PARAGUAYO

  • Hola, soy paraguayo y quiero pedirle la mano de su hija para casarme con ella.
  • ¿Para qué?
  • Paraguayo.

CAJA FUERTE

  • ¿Para qué va una caja al gimnasio?
  • Para hacerse caja fuerte.

PROBLEMAS

  • ¿Por qué se suicidó el libro de matemáticas?
  • Tenía muchos problemas.

DIÁLOGOS

  • ¿Qué le dice un huevo a una sartén?
  • Me tienes frito.

EL TELÉFONO

  • Aló ¿Conchita?
  • No, con Tarzán, imbécil.

LOS ESPAGUETIS

  • ¿Qué le dice un espagueti a otro?
  • ¡El cuerpo me pide salsa!

VEGANO

  • ¿Cómo se llama el primo vegano de Bruce Lee?
  • Broco Lee.

CIENTÍFICOS

  • ¿Qué son 50 físicos y 50 químicos juntos?
  • Pues 100tificos.

AGOTADOS

  • Hola, ¿tienen libros para el cansancio?
  • Sí, pero están agotados.

CELÍACO

  • Soy celíaca.
  • Encantado, yo Antoníaco.

QUÉ FORTUNA

  • ¡Qué fortuna ha hecho Henry Ford con los coches!
  • ¡Y su hermano Roque con los quesos!
Con las pestañas cerradas

05 EL INFIERNO HA CAMBIADO

            Un Médico, un Abogado  y un Ingeniero que salieron de este mundo con pasajes para el cielo solicitaron entrada los tres a un mismo tiempo.

            Los recibió en la puerta el encargado, San Pedro, que al escuchar la visita se caló los espejuelos.

            Tocó el turno al Abogado que hizo un discurso muy bueno, muy florido y convincente, con argumentos de peso, y al terminar entregó un extenso documento con mil y tantos por cuantos y un por tanto, que San Pedro sin más preguntas y encuestas le abrió las puertas del cielo.

            Y después del Abogado le tocó el turno al Galeno, que empezó de esta manera:

  • Yo soy el Doctor Veneno…

            No hizo más que comenzar y le interrumpió San Pedro:

  • Con eso basta, Doctor. A usted ya lo conocemos, me ha enviado mucha gente y es muy justo, desde luego, que su decidida ayuda reciba su justo premio.

            Y sin mediar más palabras entró también en el cielo.

            El Ingeniero, que estaba tercero en el turno se encontraba observando los detalles de la bóveda del cielo, fue interrumpido en su estudio cuando le llamó San Pedro:

  • Y a usted, ¿que se le ofrece?
  • He venido por aquí a ver si consigo empleo.
  • Aquí no hay trabajo amigo, vaya a buscarlo al infierno.

            Le sonó tan familiar la respuesta al Ingeniero que en seguida contestó:

  • Donde quiera que sea yo lo acepto, si he pasado en el mundo por sitios peores que esos.

            Ante tal contestación se quedó San Pedro lelo y le preguntó en seguida:

  • ¿Su profesión, caballero?
  • ¿Mi profesión?
  • Sí señor.
  • Pues yo soy un Ingeniero.
  • ¡Ah bueno! – San Pedro dijo – ahora si ya le comprendo ¿usted es de esos peritos?
  • No señor, mucho lo siento, Ingeniero simplemente, no soy perito ni experto.
  • Entonces, amigo mío, en verdad no le comprendo y. ¿Qué es lo que hace usted para llamarse Ingeniero?

            Y por fortuna en seguida recordó sin gran esfuerzo la definición que había aprendido en otros tiempos:

  • Los principios matemáticos aplico a los elementos para utilizar las fuerzas latentes del Universo.
  • ¡Pues vaya a aplicar sus cálculos a las pailas del infierno!
  • Bien, señor – fue la respuesta – en verdad se lo agradezco pues los trabajos difíciles son siempre los que prefiero.

            Y terminó pues el diálogo y el hombre se fue contento y el Santo quedó admirado, y más que admirado… lelo.

            Después de este incidente no transcurrió mucho tiempo sin que algo anormal pasara en el Reino de los Cielos.

            Los que estaban en la Gloria pedían pases a San Pedro para fijar residencia en terrenos del Infierno.

            Los que venían de la tierra después de ver ambos reinos se decidían casi siempre por el antro de los fuegos, de donde ya no salían los gritos de los internos.

            Tales rumores llegaron hasta oídos de San Pedro, que se sorprendió al notar que se le despoblaba el cielo.

            Ante tal anomalía comisionó a un mensajero para investigar el caso y dar un informe completo. El informe deseado llegó como al mes y medio, y éste se transcribe aquí directamente del pliego:

            Infierno, a veinte de Mayo del año dos  mil veintiuno

            A mi Buen Santo y Señor, con el debido respeto, procedo a rendir a Usted mi informe sobre el Infierno.

            Pues bien, le debo informar que llegó aquí, no hace tiempo, un hombre a quien todos llaman a secas… El Ingeniero.

            Este hombre, si no es el Diablo, está bien cerca de serlo, pues ha transformado todo por arte de encantamiento; en enormes artefactos ha acorralado los fuegos, y usa de ellos la energía en máquinas e instrumentos para crear luz y fuerza y convertir ésta en hielo.

            Ha hecho parajes fríos, templados, húmedos, secos, parajes de primavera y otros de constante invierno. Ha horadado las montañas, ha contenido los vientos, ha salvado los abismos con puentes de extremo a extremo. Ha construido ciudades y jardines y paseos, y es en fin, un Paraíso lo que antes era el Infierno.

            A tal punto que Señor: ya no vuelvo para el Cielo, le presento mi renuncia y en el Infierno me quedo.

NOTAS DE HUMOR

CHEQUEO MÉDICO

            Un gallego de unos 45 años va a Madrid y decide hacerse un chequeo médico general.

            La conversación entre el médico y el paciente es como sigue:

  • MÉDICO: ¿Qué tal come?
  • GALLEGO: Normal.
  • MÉDICO: ¿Qué es para usted normal?
  • GALLEGO: Como tres veces al día, alimentos equilibrados y sin muchas grasas.
  • MÉDICO: Muy bien ¿Y de ejercicio físico?
  • GALLEGO: Normal
  • MÉDICO: ¿Qué es para usted normal?
  • GALLEGO: Dos o tres veces por semana practico algún deporte o ando en bicicleta.
  • MÉDICO: Muy bien ¿Y de sexo?
  • GALLEGO: Normal.
  • MÉDICO: ¿Qué es para usted normal?
  • GALLEGO: Una o dos veces al mes.
  • MÉDICO: ¿Está loco? Eso no es normal. Lo normal a su edad sería una o dos veces por semana.
  • GALLEGO: Eso para usted que es médico en Madrid, pero no para mí que soy cura en Galicia.

DOS CUARENTONAS

            Una cuarentona se entera que una amiga suya, había quedado embarazada sólo con un Ave María en la iglesia de un pueblo vecino.

            Unos días después decide ir a esa iglesia con el deseo de quedar encinta al igual que su amiga. Al llegar saluda al padre:

  • Buenos días padre.
  • Buenos días hija, ¿en qué puedo ayudarte?
  • Fíjese padre que me enteré que una amiga vino aquí y quedó embarazada con un Ave María.
  • No hija, usted entendió mal, no fue con un Ave María, fue con un padre nuestro, pero ya lo despedimos.

EL VAGABUNDO

            Esta mañana, estaba sentado en un banco al lado de un vagabundo y me dijo:

  • La semana pasada aún tenía todo.
  • ¿?
  • Un cocinero me hacía la comida, mi habitación estaba limpia, mi ropa estaba lavada, planchada y tenía un techo sobre mi cabeza, la tele e Internet, una sala de deportes a mi disposición.

            Completamente intrigado le pregunté:

  • ¿Qué le ha pasado? ¿La droga? ¿El alcohol? ¿El juego?
  • No, No… El gobierno que me ha hecho salir de prisión.

ME HICE EL DORMIDO

            Anoche me hice el dormido y me quedé dormido. Hoy me voy a hacer el millonario, a ver qué pasa.

SUICIDIO

            La Tía Mildred era una mujer de 93 años que estaba particularmente afectada por la muerte reciente de su marido. Ella decidió suicidarse y unirse a él en el más allá.

            Pensando que lo mejor para ella sería acabar rápido con el asunto, buscó su vieja pistola del ejército y tomó la decisión de dispararse un tiro al corazón, ya que estaba partida por el dolor de su pérdida.

            No queriendo fallar el tiro al órgano vital y convertirse en un vegetal y una carga para sus familiares, llamó al consultorio de su  médico para preguntar dónde se encontraba exactamente su corazón. El Doctor le contestó:

  • Mildred, tu corazón está justo debajo de tu teta izquierda.

            Más tarde, esa misma noche, Mildred fue admitida en el hospital con un tiro… ¡en su rodilla!

La tía Mildred

ADIÓS MAMÁ

            Un hombre joven estaba de compras en el supermercado, cuando notó que una viejecita lo seguía por todos lados.

            Si él paraba, ella paraba, además de quedársele viendo.

            Al fin, camino a la Caja, ella se atrevió a hablarle y volteándose le dijo:

  • Espero que no lo haya hecho sentirse incómodo. Es solo que usted se parece mucho a mi hijo que recién falleció.

            El joven con un nudo en la garganta,  replicó que estaba bien, que no había problema.

  • Sé que lo que le voy a pedir es algo poco común, pero si usted me dijera “Adiós mamá» cuando me vaya del supermercado, me haría muy feliz.

            El joven sabiendo que sería un gesto que llenaría el corazón y espíritu de la viejecita, accedió.               

            Entonces, mientras la viejita pasaba por la caja registradora se volteó y sonriendo, agitando la mano le dijo:

  • ¡ADIÓS HIJO!

Y el joven lleno de amor y ternura le respondió efusivamente:     

  • ¡ADIOS MAMÁ!

            El hombre, contento y satisfecho porque seguramente había traído un poco de alegría a la viejecita, continuó a pagar sus abarrotes. Entonces la cajera le dijo:

  • Son 450 soles
  • ¿Por qué tanto si solo llevo cinco cosas?
  • Sí, pero su MAMA dijo que usted pagaría por sus cosas también.

            Moraleja: No confíes en ninguna viejecita.


¡LLEGA A LO MÁS PROFUNDO PERO DEL HIGADO! JAJAJA