Encontré esta historia por ahí y me pareció muy apropiado para contarlo en mi blog pues ilustra claramente que ser bueno tiene un costo y te lo van a cobrar, aunque no lo creas.
Había una viejita que vendía pan en la calle, cada bolsa de pan costaba cinco soles. Siempre pasaba un joven que le dejaba cinco soles y se iba sin coger nunca una bolsa de pan, y así todos los días.
Ocurrió que un día la viejita lo detuvo, por lo cual el joven le dijo, a manera de explicación de su actitud:
- Sí, ya sé que quiere saber por qué siempre le dejo los cinco soles y me voy.
Pero la viejita le respondió:
- No es eso joven.
- ¿Entonces?
- Solo quería decirle que ya cuestan diez soles.
Son muchas las veces que te van a ocurrir situaciones parecidas que te van a desconcertar pero al final solamente te quedará sonreír.
Dicen los entendidos que un día sin sonreír es un día perdido.
Que un refrán antiguo dice haz el bien sin mirar a quien, que también tiene la connotación de que el bien se hace siempre de forma desinteresada, pero que te va a costar.
