169 ¿QUIEN ES ANATOLE FRANCE?

Siempre me ha gustado sobresalir, sobre todo cuando era muchacho en nuestra tierra, Iquitos. De mayor ya prefería mantener mi perfil bajo.

Pero de joven hacía cosas que muy pocos o nadie podía hacer: Aprendí música y fui miembro de la Banda de Músicos del Colegio, fui también reclutado para tocar en las orquestas más notables de Iquitos, amén de tener mi propia Orquesta.

Me inicié en la Banda tocando Triángulo, ese mismo año se produjo una vacante para clarinete, el instrumento que me habían asignado al terminar el curso de música, a pesar que dije que quería tocar el instrumento más grande, el contrabajo. Pero el maestro Beny Soto insistió que el clarinete era el instrumento más apropiado para mí por mi talla de niño y porque se necesita saber bastante música para tocarlo. El año siguiente cogí el saxofón alto que estaba vacante. Fue entonces que me reclutaron, pero nunca dejé el clarinete.

Los días jueves de todas las semanas participábamos en “La Hora de la Gran Unidad Escolar”, a las 8 de la noche, que se realizaba en el Salón de actos de la Municipalidad de Iquitos, ubicada en la Plaza de Armas y se propalaba por Radio Nacional del Perú que tenía allí sus estudios. Ejecutaba un solo de clarinete acompañado al piano por el maestro Beny Soto, con arpegios de fondo. Los temas los escogía él y me entregaba las partituras de su muy amplia colección de clásicos: O Sole mío, Torna a Sorrento, Sobre las olas, Esa flor, Only You, Bajo el sol de Loreto, Claro de luna, Ondas del Danubio. Etc.

Participé en el Equipo de Gimnasia en aparatos de la Gran Unidad Escolar “Mariscal Oscar R. Benavides” de Iquitos, como el atleta que realizaba saltos extraordinarios en el taburete y me agradaba lucir el uniforme y el buzo oficiales que nos prestaba el Colegio para estos eventos. Era muy orgulloso, algunos dirían “muy creído”, quizás habrían dicho “panudo”, que tira pana, o tal vez “bacán” y ahora dirían “cool”.

Cuando desfilábamos por Fiestas Patrias en la Plaza de Armas haciendo marchar a nuestros compañeros, nos emplazábamos frente a la Tribuna Oficial y el maestro Beny Soto siempre me permitía cambiar posición para yo estar adelante y así podía ver todo el desfile además que todo el mundo me veía a mí.

No debe entonces extrañarles que en la Universidad entregara la tarea en un formato especial. Mi enamorada, la profesora Maria Judith Alva Rivera tenía una máquina de escribir Singer portátil con cinta bicolor, en la que yo escribía  mis tareas en medio formato, es decir la hoja de tamaño oficio doblada en dos y ribeteada. Esto requería esencia de artista y conocimiento de mecanografía. Aprendí mecanografía al tacto leyendo un folletito que me dio mi papá. Y la decoración interior lo hacía con Rápido Graph con tinta china y utilizando los pistoletes del Dibujo Técnico.

Pero el asunto no quedaba allí, sino que en la primera página ponía una “cita célebre” de algún personaje famoso. Entonces andaba coleccionando frases célebres.

Pero un día entregué mi tarea al Ingeniero Agustín Ponce Carranza, quien tal vez motivado por lo inusual del formato y la elegancia del trabajo, sorprendido abrió la primera página y leyó la frase célebre de Anatole France. De atrás se escuchaban voces tales como: “Siempre hace eso”, “es su costumbre”, “siempre quiere impresionar”…, “es un creído”…

Pero el profesor  preguntó simplemente: “¿Quién es Anatole France?

En esos días estaba leyendo “Los Dioses tienen sed” de dicho autor. De modo que le respondí:

  • Ingeniero, Anatole France es un escritor francés autor de Los Dioses tienen sed”.
  • Muy bien alumno Suárez. Está muy bien el trabajo”.

Y me puso buena nota porque ya sabía que todo lo hago siempre bien, y, en este caso, muy elegante, amén de que supe quién era el autor de la cita célebre.

Pero me curó para siempre de andar juntando citas a diestra y siniestra. Si no lo tomo del libro que estoy leyendo mejor no lo tomo. Esta ha sido mi regla desde entonces.   Claro exceptuando las citas  ampliamente difundidas en la historia, tales como Eureka, Alea jacta est, Sangre, sudor y lágrimas, Los que aquí entráis, abandonad toda esperanza, etc.

Un famoso coleccionista pero muy descuidado en su colección ha sido el Alcalde de Lima Ricardo Belmont Cassinelli, quien nos hizo llegar un libro con citas célebres   que constituye un ejemplo de la peor edición tipográfica y descuido en su realización: más de 100 citas repetidas. Citas no de personajes importantes sino de cualquiera. Un pésimo trabajo y ejemplo malísimo de dispendio. Sólo porque hay plata y es su hobby.

 

168 NOTAS DE HUMOR 8

CUERPO PORNO

            Me miré en el espejo y descubrí que tengo un cuerpo porno:

  • Por- no hacer ejercicios.
  • Por- no hacer dieta.
  • Por- no dejar de tragar.

CIELO, MAR Y TIERRA

  • Cruzaría cielo, mar y tierra; caminaría descalzo entre espinas con tal de verte.
  • Ay que lindo mi amor. ¿Vienes hoy?
  • No puedo, está lloviendo.

EL TRAFICANTE

  • ¿A qué te dedicas?
  • Soy traficantes de órganos.
  • Miserable ¿No tienes corazón?
  • No, pero me llegan el viernes.

EL BEBÉ

            La esposa le dice al marido:

  • Cariño, dame el bebé.
  • Espera a que llore.
  • ¿A que llore? ¿Por qué?
  • Porque no lo encuentro.

EL ARROZ

  • 911 ¿Dígame?
  • ¡Mi esposa estaba cocinando y se cayó!
  • ¿Cuál es su emergencia?
  • ¿A qué hora quito el arroz para que no se pegue?

EN EL CIELO

  • Doctor ¿Cómo salí de la operación?
  • Hijo, soy Jesús.
  • ¿O sea que me morí?
  • No hombre, soy Jesús, el que barre el Hospital.

PRUEBA DE INGLÉS

            En una entrevista de trabajo:

  • ¿Nivel de Inglés?
  • Alto
  • Traduzca “fiesta”.
  • Party
  • Úselo en una oración.
  • Ayer me party el hocico en la bicicleta.
  • Get out, donkey.

EL PREFERIDO

  • Papá ¿Tienes preferencias entre mi hermano y yo?
  • ¿Estás loco, hijo? Para mí son absolutamente iguales tú y mi campeón.

EL LADO OSCURO

  • ¿Qué guarda Darth Vader en su refrigeradora?
  • Helado oscuro.

APP

  • Amiga ¿Cómo se llama esa aplicación que te envejece?
  • Marido, amiga.

LA HORA

            En tu cama, son las 6:00 am, cierras los ojos por 5 minutos y son las 7:45 am.

En el trabajo, son la 1:30 pm, cierras los ojos por 5 minutos y son la 1: 31 pm.

LA VENGANZA

  • ¡Mamá, mamá, en el colegio me estaban pegando una paliza!
  • ¿Y te has vengado, hijo?
  • Mamá, si no me vengo a la casa me matan.

Jesús, el que barre el hospital

 

167 EL SíNDROME DEL QUE TODO LO SABE

                                                           El Síndrome de Hubris

El «Síndrome de Hubris» es un trastorno que se caracteriza por generar un ego desmedido, un enfoque personal exagerado, aparición de excentricidades y deprecio hacia las opiniones de los demás. Aunque el síndrome responde más a una denominación sociológica que propiamente médica.

Fuente: Federación de Enseñanza

Existen personas que creen que con solo mirarte te pueden catalogar en determinados rubros. Las más de las veces están equivocadas porque no dejaron que la razón les inspire una mejor opinión.

Los hay en todas partes y en todos los campos y muchos de estos aspectos han sido estudiados por los siquiatras: desde el encargado de la presidencia del Perú que cerró el congreso aduciendo una situación completamente falsa y, además, traída de los cabellos. La negación fáctica, que no existe en la Constitución y no existe ni siquiera en ningún contexto jurídico. En suma, ha realizado un acto ilegal, por más que se desgañite gritando que su acto fue legal. Es decir que no conoce la ley ni por el forro de los botones.

A la vuelta de mi casa había un Blockbuster y cada fin de semana acudíamos con mis tres hijas para escoger la película en VHS que queríamos alquilar para pasar el fin de semana en familia con “crunch crunch” incluido. Apenas hacía mi entrada, el dueño japonés, dándose de gran conocedor psicológico, me señalaba con el dedo índice y me decía: “Ya sé, Bajos instintos”. Jamás se me hubiera ocurrido alquilar esa película porno y menos en presencia de mis tres hijas señoritas, aparte de que no es apta para ver en familia.     Yo solamente sonreía y me olvidaba de él. Eran mis hijas quienes escogían las películas que veríamos el fin de semana. Pero nunca me pude explicar qué es lo que el japonés veía en mí para pensar que precisamente era esa la película que yo deseaba ver.    ¿Tenía yo acaso aspecto lascivo?

Pero las palmas se las lleva una señora dueña de una tienda en Miraflores donde podíamos conseguir materiales de importación para las clases de Diseño Gráfico de mi hija Claudia. No había en otras partes, solamente allí encontrábamos tales aditamentos.           Apuntando con el dedo índice a mi hija Claudia le dijo a bocajarro con aspecto de sabelotodo: “Pre Tolousse”.

Mi hija era de cuerpo menudo, más tenía un carácter que felizmente no lo sacó a relucir. Prefirió darle una lección a la señora sabelotodo. Le respondió con una gran calma en la voz: “Tercer Año en la Facultad de Artes Plásticas de la Pontificia Universidad Católica. (Chúpate esa). La mujer quedó muda y no volvió a emitir más juicios de valor pues ya estaba desvalorizada y se puso mejor a atender lo que mi hija deseaba comprar.

Útiles para el diseño gráfico

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166 EL SHOCK DE CHARITO

En tiempos en que la informática estaba a nivel de Sinclair Zx81 (blanco y negro) o Laser (colores y sonido)  se tenía que conectar la computadora al televisor.

Cada vez que se quería jugar o trabajar en la computadora se debía realizar la conexión para ver el programa en la pantalla del televisor. Para hacerlo más fácil instalé una conexión eléctrica adicional por la que solamente se tenía que enchufar el plug a un tomacorriente colocado sobre el televisor. No existía en los años 80s. muchas facilidades para la tecnología en el Perú.

Ya les había explicado a mis hijas que esa conexión es solamente para los 5 voltios de la computadora y no se debía conectar este enchufe al tomacorrientes de la pared que es de 220 voltios. Podría “volar” la computadora y los fusibles de la corriente.

Todos contentos, era fácil conectarse y desconectarse para ver televisión o para usar la computadora.

Pero Charito, de tres años, siempre fue muy adelantada a su edad y tenía pensamientos que nos superaban. Un día conectó el  enchufe de la computadora a la pared.

Se produjo una explosión fuerte, voló el fusible y ella estaba paralogizada. Su hermana Luisa la encontró pasmada, sus largos cabellos ondulados estaban de punta, tenía la cara negra tiznada de hollín y la manita estaba quemada las yemas índice y pulgar, y ella no podía decir nada. Estaba en shock.

Cuando regresé del trabajo me informaron sobre la situación, las mayores ya la habían atendido. Solamente tuve que cambiar los fusibles del interruptor principal de la casa y todo volvió a la normalidad.

Después compramos el Atari que las llenó de satisfacción a las tres, siempre conectado al televisor pero nunca volvió a ocurrir percances. Habían “aprendido” la lección.

Me gustaba más la informática y por eso trabajaba en la computadora Laser creando programas en lenguaje Basic. Desarrollé programas de sumas y restas para Charito con calificación y felicitaciones, adivinanzas. También desarrollé mi propia versión de Hanged Man, desde siempre el juego más apasionante de la época. En realidad una adaptación al lenguaje Basic de la computadora Laser de un libro de juegos  en Basic para cuatro marcas de computadoras en las que no estaba Laser.

El ahorcado (The hanged man) es el clásico juego de palabras introducidas por la computadora. Deben averiguar de qué palabra se trata diciendo letras al azar. Cuando se producen demasiados fallos, se dibujará poco a poco una figura con el hombre ahorcado y perderán cuando se completa la imagen del ahorcado.

Su mecánica consiste en ir adivinando letras en Inglés de una palabra oculta y conseguir averiguar su contenido en el menor número de intentos posible.

Con este juego enriquecerás tú vocabulario y seguro que aprendes nuevas palabras.

Estaba especialmente pensado para niños y así estimular sus reflejos mentales. Pero también puede ser usado por personas mayores como un pasatiempo.

Las imágenes

165 UN CHOQUE ELÉCTRICO

            Un choque eléctrico ocurre cuando el cuerpo se convierte en parte del circuito eléctrico; la corriente entra al cuerpo por un punto y sale por otro. Por lo general, el choque eléctrico ocurre cuando una persona entra en contacto con:

  • Ambos cables de un circuito activado.
  • Un cable de un circuito activado y la tierra.
  • Una parte metálica en  contacto con un cable activado mientras la persona también está en contacto con la tierra.

Fuente: Electrifor.es

Tenía 8 años de edad y caminábamos con mi hermano mayor Raúl y varios amigos vecinos, algunos ya mayores, por el malecón Tarapacá de Iquitos, Provincia de Maynas, Departamento de Loreto, Perú.

Desde tiempos de la guerra existía en el Malecón Tarapacá una baranda de cemento con fines decorativos para engañar al enemigo pues debajo estaban las trincheras desde donde las tropas podían guarecerse y defender a la ciudad. Se le ocurrió entonces al Alcalde de la ciudad iluminar el malecón, para este fin cortaron tramos de la baranda cada 10 metros para erigir postes ornamentales de cemento con luminarias en la parte alta.

Picaron la parte superior de la baranda para empotrar tubos de plomo en cuyo interior estaban instalados los cables eléctricos. Antes de completar el encementado se dio inicio a la iluminación y esa era la razón de nuestro paseo.

Mientras todos ellos se limitaban a caminar yo iba cogiéndome con ambas manos de los tubos de plomo que eran visibles en cada tramo, estaba jugando, me cogía a manera de ejercicio físico, cuando al llegar al quinto poste me pasó la electricidad, quizás un cable pelado. Me puse a gritar desesperadamente, el tubo me tenía cogido fuertemente las dos manos y no podía soltarlo. Afortunadamente los mayores siempre escuchan a los adultos sobre todo cuando ocurren accidentes con electricidad y sabían cómo actuar. Si me cogían ellos también quedarían pegados a la corriente. Lo que hizo mi salvador fue arrimarse en la baranda y me dio un empujón con la planta del zapato, tan fuerte que me logró despegar del tubo electrificado. Es bueno ser salvado, sobre todo con inteligencia y conocimiento.

Toda mi formación sobre la electricidad es autodidacta ya que en el colegio, en Secundaria Común, no te enseñan ningún curso técnico, solamente trabajos manuales: el profesor Oscar Angulo nos enseñó a construir una lámpara que semejaba a una pecera con los animales marinos nadando. Pura ilusión óptica. El profesor Febre nos enseñó a construir un cofre, mismo joyero, acolchado  en el interior y con tallas decorativas en el exterior, sustentado sobre cuatro patas que semejaban garras de león.

Cuando hice la conexión eléctrica a la lámpara del profesor Angulo, volé el fusible de la casa. Cuando vino el electricista, quiso revisar mi aparato y se dio cuenta que un filamento del cable estaba haciendo tierra y por eso el corto circuito. Aprendí entonces a ser cuidadoso con los alambres que conducen la electricidad.

Como era el único hombre en la familia, todos los trabajos en la casa son de mi responsabilidad: cambiar la empaquetadura del caño, cambiar caños y trampas de los lavatorios, colocar alcayatas en la pared para colgar cuadros, amén de cambiar los tomacorrientes e interruptores eléctricos.

De visita en casa de mis suegros en Iquitos, tuve que cambiar el tubo fluorescente. Fue el trabajo más arduo que me tocó en toda mi vida. El cielo raso de las casas antiguas de Iquitos tiene 6 metros de alto. No tenía escalera de tijera de tamaña extensión, de manera que sobre la mesa del comedor puse otra más chica, un velador y finalmente una silla para poder llegar al dichoso fluorescente.

Al cambiar el tubo me percaté que un cable estaba suelto y quise arreglarlo antes que ocurra algún accidente pues mi visita solamente dura un mes. Estaba tan entusiasmado que sin darme cuenta toqué el alambre pelado antes de cubrirlo con gutapercha. Me pasó corriente, la segunda vez en mi vida, y pegué involuntariamente un grito horroroso que asustó a todos, pero rápidamente quité la mano. De todas maneras estaba perfectamente aislado de la tierra, de modo que no hubo consecuencias, excepto el susto de los demás.

Por si no lo sabían, cuando te pasa corriente pierdes el control de tu voluntad y el grito es automático, además que te sacude todo el cuerpo. Si no recuperas tu propio control, la caída desde tal altura si puede ser de graves consecuencias. Pero felizmente estoy acostumbrado a trabajar bajo presión.

Siempre he recomendado a todos en la casa que nunca manipulen descalzos un artefacto eléctrico (plancha eléctrica, refrigeradora, sandwichera, etc.) porque si hay una falla en el sistema eléctrico del aparato van a recibir una descarga que no será, para  nada, agradable. Aun así mi hija Luisa bajó a prepararse un sándwich, descalza. Las primeras sandwicheras eléctricas eran todas de metal y el piso de la cocina es de cemento. Luisa enchufó el artefacto y al levantar la tapa recibió una descarga que hizo que el aparato cayera al suelo con lo que se destruyó.

Fue oportuna su destrucción porque nos permitió adquirir otra más moderna y de plástico. No hay mal que por bien no venga, pero sirve de ejemplo para que nadie lo olvide.

Sean cuidadosos con todo lo que se refiere a los trabajos con electricidad. A estas alturas ya todos los interruptores de la casa deben ser termomagnéticos porque son más seguros que los interruptores de cuchilla y pueden ser manipulados aun en la oscuridad total.

Un choque eléctrico

 

164 EL QUE GANA PIERDE

No bien habíamos aprendido a jugar “Damas” cuando Arturo Chumbe Mori, un chico de nuestro barrio nos vino con:

  • Jugamos Damas, el que gana pierde y el que pierde gana”.

            Las damas es un juego de mesa para dos personas en un tablero de 64 cuadros. El juego consiste en mover las fichas en diagonal sobre los cuadros negros con el objetivo de comer las piezas del contrario saltando sobre ellas.

            Cada jugador dispone de 12 fichas de un mismo color situadas en las casillas negras más próximas a éste. El objetivo del juego es capturar las fichas del oponente o acorralarlas para que no puedan realizar movimientos.

Fuente: Mini Damas, disponible en https://www.minidamas.com/

El nuevo juego consistía en colocar nuestras fichas delante de las del contrario para hacer que el contrincante se “coma” nuestras fichas. Es obligatorio comer una ficha delante del nuestro. De manera que nuestra fácil entrega le hacía ganar a nuestro adversario, con lo cual perdía la partida. Un juego zonzo pero muy divertido y cuánto más trataba de zafarse más fácil le poníamos nuestras fichas.

Esto viene a colación pues es el motivo perfecto para contar una historia de nuestra niñez.

Allá, en la lejana ciudad de Iquitos, capital del Departamento de Loreto, los sábados por la noche, el Mercado del Sacha Chorro se convertía en un Coliseo de Box. Retiraban todas las mesas del Mercado y ponían en el centro un ring de box.

Mi papá solía llevarme para espectar estas impresionantes peleas. Había algunos boxeadores ya conocidos y algunas veces llegaban de la Capital boxeadores famosos.

Había un boxeador Néstor Luna a quien siempre le sangraba la nariz. Los mayores decían que se debía a que era narizón y para ser boxeador debes ser “ñato”.

Recuerdo vivamente una oportunidad en que faltó a la cita un boxeador importante para el último preliminar (antes del match de fondo). Era un verdadero problema y no habían previsto ningún suplente, de manera que se pusieron a buscar entre los asistentes quien quisiera pelear por una propina con un boxeador ya cuajado.

Encontraron a un joven delgado, parecía que venía de la chacra. El cholito cayó simpático a los asistentes y estábamos a la expectativa sobre qué papel iba a hacer el novato.

El cholito, posiblemente chacarero y probablemente cazador, se calzó los guantes y de entrada le encajó al boxeador profesional un “machetazo” en la región costal que fue sancionado de inmediato por ser un golpe anti reglamentario, por el árbitro, el popular “Shiruy”.

Shiruy era un ex jugador de fútbol de Primera División hasta que le rompieron la pierna, tibia y peroné, por lo cual devino en árbitro de fútbol y árbitro de box. Era famoso don Hermógenes Arévalo, más conocido como Shiruy.

El shiruy es un pez de cocha, parecido a la carachama. Conocemos la diferencia entre pez de mar y pez de río, pero en la Selva hay una significativa diferencia entre pez de río y pez de cocha. La cocha es una laguna pequeña, muchas veces temporal. Algunos peces sólo habitan en cochas, no en ríos.

Toda la pelea fue una seguidilla de machetazos con la izquierda y con la derecha que el cholito era ambidiestro, y también una seguidilla de pitazos del árbitro que sancionaba cada golpe por “ilegal”.

Terminada la pelea los cuatro jueces le dieron la victoria al profesional que terminó vapuleado y nunca pudo soltar un solo golpe. Ganó solamente por límite de faltas del novato quien definitivamente ganó la pelea: el que gana, pierde, y el que pierde, gana.

Apenas se supo el resultado el público ovacionó al joven chacarero y lanzaron monedas al ring y algunos importantes pusieron billetes en la trusa del joven, lo cual me entusiasmó sobre manera porque había visto una pelea excepcional, donde el público eligió a su propio ganador. A mi manera de ver, el cholito sabía pelear, no boxear. Posiblemente nunca ha rehuido ni perdido una pelea, es lo que ocurre cuando peleas por tu vida.

El juego de damas