87 ZAPATOS DE DESFILE

            La Cervecería Backus y Johnston tenía por costumbre, acuerdo sindical, entregar cada 6 meses un nuevo par de zapatos de color negro.

            Los zapatos se denominaban en el Catálogo del Almacén: Botín de Cuero Minero Tanque. Eran zapatos de seguridad con puntera de acero y acolchados en la boca. Muy suaves para andar y muy resistentes a la cerveza y a la soda cáustica.

            Estaban hechos para el trabajo y muy apropiados para el personal de Control de Calidad quienes teníamos que trabajar en el Salón de Embotellamiento, en las Bodegas de Cerveza y en el Sótano de soda.

            Resultaban de tan buena calidad que, de hecho, duraban mucho más allá de los seis meses reglamentarios. Pero la fábrica te exigía que uses siempre los implementos nuevos, zapatos, uniformes y casacas de cuero negro.

            A muchos familiares y amigos les regalé zapatos y casacas de cuero negro, las casacas nos entregaban cada dos años pero duran toda la vida.

            Bien lustrados no parecían viejos o usados los zapatos. Una vez hice durar un año y el zapato nuevo lo regalé a mi padre quien residía en la ciudad de Iquitos. Nunca se me ocurrió pensar en la importancia que significó para él este obsequio.

            Todo el tiempo le llevaba camisas y ropa interior nuevas para que siempre esté bien vestido ya que de joven vestía como un “Dandy”. La vecina Ada me decía todas las veces que mi padre anda siempre en BVD (palabra gringa que no tiene traducción porque no es una palabra sino las iniciales de los apellidos de los inventores, se pronuncia como los gringos: bividí). Hace referencia a la camiseta sin cuello y sin mangas usada como ropa interior, pero como en Iquitos hace mucho calor las personas suelen vestir solamente con el bividí.

            Y el bividí de mi padre siempre está deteriorado. Suele pasar con muchos padres que en la vejez les gusta más vestir con sus ropas viejitas porque le sienten más agradable.

            Hablaba con mi padre, la misma conversación que mi amada esposa tuvo con los suyos:

  • La gente no va a hablar mal de ti sino de mí. Van a decir que no sé cuidarte, que no me preocupo por ti, que nunca te compro ropa.
  • Ya hijito, voy a ponerme la ropa que me traes.

            Pero doña Ada me informa:

  • Ahora que estás aquí tu padre anda bien vestido, pero el resto del año es la misma historia.

            Los zapatos, en cambio, tuvieron un significado muy especial para mi padre, los denominó “Zapatos de Desfile”. Todos los años en Fiestas Patrias el Desfile Militar se iniciaba con el paso gallardo de los Excombatientes y mi padre se lucía como Comandante de Sección.

            Mi padre, don Pedro Suárez Soto, excombatiente de las Campañas de 1933 con Colombia y de 1941 con Ecuador, desfilaba orgulloso por su condición de haber peleado en esas lides y por el zapato que lucía. Nadie más tenía para desfilar Botines de Cuero Minero Tanque.

            Siempre mencionaba en sus cartas sobre sus Zapatos de Desfile, le gustaban mucho, y como ya dije, duraban bastante y más aún cuando solamente lo destinas a marchar en el Desfile Militar.

            Recuerdo con alegría cuando miro las fotos de nuestro Álbum Familiar y lo veo desfilar muy serio, como corresponde a un viejo militar con mando de Sección.

Mi padre don Pedro Suárez Sandoval desfilando en Iquitos

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