16 LO QUE LOS AMANTES DEBEN APRENDER

            Es una película que vi en Iquitos en 1962, poco antes de viajar a Lima. La película trastornó a toda la población por su temática que nos agradó e impactó profundamente a todos.

            Una vez que la vimos supimos que era un nombre por demás inapropiado porque no trata de amantes sino del enamoramiento más puro.

            El nombre original es Rome Adventure, pero en el Perú se anunció como “Lo que los Amantes deben Aprender”, en España se exhibió como “Más allá del Amor”, inclusive vi un título para esta película que decía “L’amour à L’ITALIENNE”.

            Los actores quedaron grabados en mi memoria desde entonces y jamás olvidé a Troy Donahue y Suzanne Pleshette, quienes dan vida a esta historia romántica. Más aún si consideramos que no tenía ni la más mínima idea de lo que es estar enamorado o tener una enamorada.

            Cuando viajé a Lima, con mi papá, visitamos a toda la familia. La familia loretana afincada en El Callao y la familia de la Sierra en el resto de Lima. Cuando conocí a mi prima Isabel congeniamos de inmediato. Ella era bien habladora, comparamos nuestros cursos, ambos habíamos terminado la Secundaria el año anterior y estaban frescos nuestros recuerdos. Pero cuando conversamos sobre cine y hablamos sobre “Lo que los amantes deben aprender” fue la apoteosis. Por supuesto que había ido a verla en el cine Balta de Barranco con su mamá. Ella me dijo:

  • El cine estaba lleno pero seguían vendiendo entradas. Alguien le cedió a mi mamá una silla y yo feliz vi la película de pie. Fue una película encantadora que nos emocionó,

            Años después, cuando llegó la moda de las motocicletas en todos los sitios, recordé que Don Porter (Troy Donahue) siempre mencionaba a su motoneta como “La Vespa”. Recordemos que la película estaba ambientada en Roma, Italia.

            En Iquitos solamente vi dos motonetas, todas las demás eran motocicletas Honda o Suzuki. Las dos que tuve fueron Honda, la primera Honda 50 y la segunda Honda 125 CKD con dos pistones y encendido eléctrico.

            Ahora, luego de más de 50 años de matrimonio y el matrimonio de mis tres hijas, recuerdo con nostalgia esa excelente película que nos emocionó a toda una generación, mucho más que Flash Gordon o Dick Tracy.

Como nunca lo viste

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