397 ATASHAY

            Término de uso inveterado que corresponde a nuestra infancia en Iquitos, y, en general, a toda la Amazonía.

            Al igual que muchas otras palabras ha ido cayendo en desuso por preferir expresiones más actuales que implican modernismos.

            Algunos autores lo consideran como vocablo propio de la lengua awajún. Novísimo nombre de un pueblo al que siempre hemos denominado aguaruna.

            Aguaruna es un nombre con personalidad y pertenece a la zona de la Amazonía cuya cultura ha resaltado siempre, al igual que sus instrumentos y armas, sobre todo en lo que respecta a su vestimenta típica.

            Dicen, pues, los autores, que en lenguaje aguaruna, atashay significa: No soy cobarde. Rara manera de expresar algo con una negación pudiendo haber dicho: Soy valiente.

            Pero el atrashay que conocemos mis contemporáneos tiene que ver más con el desafío cuando se le induce al amigo a que exprese su fuerza asumiendo una actitud radical. Es común usarlo como frase más que como palabra sola “Atashay hom”. El hom es simplemente apócope de hombre. Es decir, la expresión completa sería entonces: “atashay hombre”.

            No le permitas compadre, sería el significado de la frase mencionada. No te dejes.

            Es el significado que rescata nuestro poeta laureado Teddy Bendayán Díaz, ganador de los Juegos Florales de 1964 en la Universidad Nacional de la Amazonía Peruana (UNAP) en su poema “Atashay Compadrito” que fue publicada en su poemario “Humedad Ardiente”.

            Pero también es el reclamo cuando alguien no pudo cumplir con lo encomendado y está quedando mal con nosotros.

            Se entendería más cuando fuera usada con más frecuencia y resulta mucho más difícil rescatar su significado con solamente una explicación; algo así como intentar enseñar a sacar la raíz cuadrada a alguien que no sabe sumar, restar multiplicar ni dividir.

            Atashay permanece vívido en mis recuerdos y en letras de molde en el poemario de Teddy. Quizás con eso nos basta para escribir esta crónica de mis memorias. Atashay hom.

Imagen del poema en el libro «Humedad Ardiente»

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