396 REGRESO SIN GLORIA

            Expresarse en términos de películas es un signo de cultura. Una manera de mostrar afinidad entre cinemeros y por tanto cuando mencionamos una película, de inmediato comprendemos lo que se quiere decir.

            Dije de cultura, sin retintín, salvo que haya alguno que nunca va al cine a ver buenas películas o que si fue al cine no se acuerda ni siquiera del título, menos aún del tema y peor si hablamos de los actores.

            Me pasó en la cervecería, donde trabajaba un ingeniero que era todo un ignorante, no solamente en cuestiones generales sino también en asuntos de la profesión; y de cultura ni se diga.

            En los años 80 acordamos  reunirnos para tratar de cosas de la guardia, de manera que escribí una nota en el exfoliador que terminaba  entre comillas «Abisa a los compañeros”.

            “Abisa a los compañeros” es el título de una película peruana de 1980 con Orlando Sacha y dirigida por Felipe Degregori.

            Cualquier persona medianamente culta hubiera comprendido que la expresión hacía referencia a la película, pero no el susodicho ingeniero, quien escribió debajo “so ignorante, avisa se escribe con v chica”. No nos dio risa, nos dio pena porque todos habíamos comprendido el aviso, además de comprender el bajo nivel cultural de dicho “colega”.

            Un colega llamado Eduardo se fue a Estados Unidos con su esposa para visitar al hijo de ambos, Eduardito, quien vivía y trabajaba allí. La esposa se llama Gloria y Gloria manejaba la vida de Eduardo. Cuando regresó nos contó, mientras nos cambiábamos la ropa por el uniforme de trabajo, lo lindo del paseo y nos dijo que su señora se quedó en Estados Unidos para pasar un tiempo con su hijo.

            Eso se llama, les dije a los compañeros, “Regreso sin Gloria”. Y todos nos reímos. Todos habíamos visto la película norteamericana de 1978 “Regreso sin gloria” con Jon Voight y Jane Fonda, y no estaba en ese momento el colega aguafiestas.

            En cierta oportunidad Eduardo vino al trabajo con botas, casaca de cuero negro con adornos de cadenas, y todos, de manera divertida, le dijimos a una voz “Rebelde sin causa”.

            “Rebelde sin causa” la famosa e icónica película norteamericana de 1955 con James Dean y Natalie Wood.

            Como dije al principio, expresarnos en términos de películas es un signo de cultura y educación.

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