387 POR QUIÉN VAMOS A VOTAR

            Cuando era niño, en Iquitos, escuchaba la conversación de mis padres sobre el candidato por quién van a votar. Eran las elecciones de 1956.

            El 07 de setiembre de 1955 el Presidente Manuel A. Odría promulgó la ley que “permitía” a las mujeres mayores de edad y alfabetizadas, elegir y ser elegidas.

            Era entonces la primera vez que mi mamá iba a participar en una elección que se realizaría el 17 de abril de 1956 y por ello el nerviosismo por la responsabilidad que estaba asumiendo.

            Mi papá le explicó que debían votar por la señora Emilia Barcia Boniffatti, gestora y fundadora del Jardín de la Infancia de Versalles que, justamente, lleva su nombre.

            Ellos no sabían nada de partidos políticos, con la sola mención del partido aprista, vetado por las fuerzas armadas y no participaba en estos comicios. Mi padre trabajaba como empleado civil en el ejército.

            En palabras de mi padre “la viejita hizo mucho por Loreto”, entonces le correspondía ser elegida diputada por Loreto.

            Siempre la Plaza 28 de Julio fue el “Ágora” donde se realizan los mítines políticos y cívicos. En un tabladillo armado sobre la base del monumento escuchaba a la profesora de avanzada edad gritar Fuuuul, interrumpiendo al orador, una y otra vez. Gritaba las siglas de su grupo político Frente Unitario Loretano (FUL).

            Escuché también a otras personas comentar sobre a quién darían su voto, un señor les decía a sus amigos: vamos a votar por Prado, porque él con sus millones va a respaldar al Perú. Un análisis bastante ingenuo a mi modo de ver puesto que los candidatos vienen a llevar no a dejar. Y Prado, con sus millones jamás va a respaldar a nadie.

            Es así que de común acuerdo, fueron mis padres a participar en las elecciones y dar su voto a la candidata que su corazón les decía.

            Pero la política no funciona con el corazón sino con la cabeza que es donde se realizan los cálculos que a veces traicionan la conciencia.

            No ganó su candidata ni ninguno de su agrupación, el Frente Unitario Loretano, por lo que supe fue una agrupación muy localista y se necesitaba ser conocido a nivel nacional.

            En las elecciones del 17 de abril de 1956 ganaron: el Movimiento Democrático Pradista (MDP) y el Frente Nacional de Juventudes Democráticas (FNJD).

            Fue elegido Presidente del Perú el señor Manuel Prado Ugarteche y los congresistas por el departamento de Loreto fueron:

Senadores:

Guillermo Orbegoso Sarmiento         (MDP)

Pedro del Águila Hidalgo                  (MDP)

Diputados:

Manuel Arce Zagaceta                       (FNJD)

José Ayllón Chumbe                          (FNJD)

Gilberto Bartens Llerena                   (FNJD)

Jorge Alegría del Águila                    (FNJD)

Luis Delgado Alvarado                     (FNJD)

Manuel Vergara del Águila               (MDP)

Juana Ubillús de Palacios                  (MDP)

José Muñoz Paredes                          (MDP)

            Mis padres sintieron mucha pena que no hubiera ganado la señora Barcia, les dio pena que nadie supiera reconocer lo mucho que la señora había realizado en nuestra tierra.

            Muchas veces  una elección no se gana por lo mucho que hayas hecho o lo mucho que supieras hacer sino de cómo te promocionas en los medios de comunicación, es decir cómo te vendes cual objeto del mercado. Es una pena pero es la realidad.

            El FNJD fue la base de lo que, después, sería Acción Popular cuyo líder fue Fernando Belaunde Terry, quién llegaría a ser Presidente del Perú en dos ocasiones.

            Pero la conversación que tuvieron mis padres lo recordé siempre y es la manera cómo decidíamos con mi amada esposa, Maria Judith Alva Rivera, el candidato de nuestra preferencia en cuanta elección hemos participado.

Emilia Barcia Boniffatti

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