370 HUMOR NAVAL 2

UNA VISITA AL BARCO

            El típico niño que visita el puente de un ferry y comienza a preguntar al oficial:

  • ¿Si se hunde el ferry, cómo saldríamos?
  • En los botes salvavidas.
  • ¿Y si no funcionan todos, cómo saldríamos?
  • Entonces usaríamos las balsas.
  • ¿Y si hay más gente que botes y balsas, por dónde se sale?
  • Por la televisión, hijo, por la televisión.

EL PIRATA

            En la barra de una Cantina caribeña se encuentra un mozo y un veterano pirata tomando unos cacharros, el joven observa que el pirata, es prácticamente un tullido, con su pata de palo, garfio en la mano y parche en el ojo. Impresionado, le pregunta donde perdió la pierna, el pirata le cuenta un feroz abordaje a un barco de su graciosa majestad donde un cañonazo se llevó por delante su pierna. Le pusieron una de palo.

            La curiosidad puede más que el mozo y vuelve a inquirir al viejo pirata sobre su mano, éste le cuenta que en otro abordaje, un español se la arrebató con un mandoble de espada cuando el barco estaba casi rendido. Por eso le colocaron un garfio donde tenía la mano.

            El mozo impresionado, no sale de su asombro y le pide que le cuente como perdió el ojo. El pirata hace un silencio, y dice:

  • Eso fue culpa de una mosca al día siguiente de perder la mano.

LOS PIRATAS

            Dos piratas consiguen huir de una prisión en un velero, y tras diversas vicisitudes, una impresionante tormenta los desarbola dejándolos a la deriva sin comida, ni agua, la situación es desesperada.

            Entonces uno ve un navío de guerra en el horizonte y exclama:

  • ¡Qué mala pata!


            Y el otro contesta indignado:

  • ¡Quémala tú!

EL EXAMEN NAVAL

             Cuentan las malas lenguas que lo relatado a continuación ocurrió en un examen oral de maniobra, donde el catedrático interactúa con un alumno:

  • Imagínese que está al pairo esperando para entrar en puerto, y se levanta un fuerte viento de la mar hacia tierra. ¿Qué haría usted si no puede arrancar la máquina?
  • Daría fondo.
  • ¿Y si el viento arrecia?
  • Fondearía con otra ancla.
  • ¿Y si continúa refrescando?
  • Mandaría fondear otra ancla.
  • ¿De dónde saca usted tantas anclas?
  • Del mismo sitio que usted saca los vientos.

CAPITÁN SOBRIO

            Dicen que esta historia sucedió en el Cabo Ibarra, durante un viaje a Brasil.


            Cierta noche entró el Capitán en el puente sorprendiendo al Primer oficial ligeramente embriagado y en buena compañía de visita por el puente, tras un breve intercambio de opiniones, el Capitán sale indignado y escribe en el Diario de navegación “el Primero estaba borracho hoy a la 01:15, testigos…”.

            Al día siguiente, el Primero se ha recuperado y le pide al Capitán que borre el asiento, tras otro intercambio de opiniones, el Capitán se niega. Entonces el Primero entra en el puente y escribe en el Diario “el Capitán estaba sobrio hoy”.

ES UN BARCO

            Dos engrasadores se suben a un autobús de regreso al barco, en el autobús viajaban también otros marinos. Uno dice al otro:

  • ¿Para dónde irá este bote?»
  • Esto es un bus – le replica el amigo.
  • No, que es un barco, mira el montón de marinos.
  • No seas bruto, que es un bus.
  • Un barco.
  • ¡Borracho, necio, que es un bus!
  • ¡Que es un barco, y te lo voy a demostrar!

            Entonces se lanza del bus, y al caer rebota y rueda por toda la carretera. Entonces le grita el otro:

  • ¡Ves es un bus!
  • No, es un barco. Pero si te lanzas, hazlo por el otro lado, que aquí está la playa y está llena de piedras.
Estaba bien seguro

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