341 CHARITO

            Su nombre es Rocío del Pilar pero la llamamos Charito porque intentando salir del paso cuando sus hermanas mayores me reclamaron por qué le había puesto ese nombre:

  • ¿Cómo la vamos a llamar?
  • Charito-  fue la respuesta que di, sin saber por qué.

            Lo cierto es que aun cuando todos sabemos que Charito es el apelativo de Rosario, y de Rocío es, más bien, Chío, todos la llamamos así, Charito.

            Siempre fue una niña muy especial. Jamás gateó. Caminaba erguida arrimándose en los sillones de la sala. De ese mismo modo aprendió a andar en los patines de sus hermanas antes de saber caminar.

            Como sus hermanas debían hacer “vacaciones útiles” en una academia en el Centro Comercial de la cuadra 15 de la Av. Arenales, a ellas las matriculamos en Aeróbicos y a Charito de seis años la pusimos en Disco. Su Profesora se entusiasmó tanto con ella que nos dijo que la lleváramos a la Academia de Ballet de su mamá donde va a preparar un número especial para la clausura. La clausura fue en el teatro AAA, en el Centro de Lima y Charito era el elemento central, delgada con las piernas largas, fue un espectáculo maravilloso.

            En la década de los 80 se pusieron de moda los equipos VHS (Video Home System). Todos los hogares tenían uno, cuando fuimos a la Feria del Hogar compramos uno por 40 dólares. Todos hicimos colecta, hasta Charito puso tres dólares. Llegados a la casa, Luisa, Claudia y yo nos pusimos a leer y tratar de interpretar el manual para encender y usar el VHS. Cuando nos dimos cuenta la película ya estaba en el televisor. Charito, como es muy intuitiva, no precisa de manuales, simplemente lo conectó y lo puso a funcionar.

            Cuando una vez se atascó la cinta de VHS, le quité la carcasa para poder retirar la cinta sin dañarla ni dañar el equipo. Cuando estuvo logrado llamé a Charito:

  • Charito, ven para que veas cómo funciona el VHS.
  • Ya lo sé.
  • ¿Has destapado el equipo?
  • Sí.

            Se me había adelantado. Una característica de ella.

            Como yo trabajaba en la Cervecería Backus, en casa siempre teníamos cerveza de ración. Todos tomábamos cerveza de manera cotidiana y sobre todo en las fiestas. Una característica de Charito es que cuando sentía que había llegado a su tope, dejaba de tomar y se ponía solamente a bailar.

            Lalo y Susana estudiaban Química en la Pontificia Universidad Católica y eran enamorados. Como era acostumbrado en Charito decir las cosas con segundas intenciones, a pesar de su corta edad y yo caía como un incauto todas las veces, esta vez preguntó:

  • ¿Lalo y Susana son Químicos?
  • Sí.
  • Van a chocar.
  • Pero no. Cuando tienen la misma profesión más bien se complementan…
  • Van a chocar porque los dos usan lentes.

            Qué le puedes decir a tu hija con una salida así, solamente sonreír.

            En Quinto de Secundaria fue a la Feria de Universidades, un lugar donde convergen todas las universidades para exponer la bondad de sus carreras profesionales y sus programas de estudios. Vino muy satisfecha.

  • Ahora sé lo que significa Ingeniería de Sistemas (Universidad de Lima) e Ingeniería Informática (Universidad Católica).
  • ¿Entonces ya has decidido qué carrera vas a estudiar?
  • Sí. Voy a estudiar Ingeniería Informática en la Universidad Católica.

            Se preparó en la Academia Trener e ingresó en los primeros puestos. Como siempre fue muy buena en matemáticas, aprobaba año tras año sus estudios. La casa se llenaba con sus compañeros que venían para que les explique en nuestra PC el tema de la clase.

            Aprobó el Tercer Año de Ingeniería Informática (Ciencias) y comunicó que va a dejar de estudiar esta carrera. Se va a pasar a Psicología (Letras).

            Empezó desde cero la carrera de Psicología Organizacional, con el añadido de que esta profesión lleva seis años en vez de los cinco de Ingeniería.

            En el Colegio de Ingenieros hay una tradición: Cuando se gradúa tu hijo, en el momento de la colegiación se intercambian pines el padre con su hijo en una emotiva ceremonia. Son los pines que te identifican como Ingeniero. Desde que ingresó a la Universidad estuve acariciando este sueño.

            Cuando todo se había calmado le pregunté a mi hija:

  • ¿Por qué decidiste cambiar de Profesión?
  • Porque entonces me di cuenta que iba a pasar toda mi vida sentada frente a una computadora y yo soy muy activa, no puedo estarme quieta mucho rato, prefiero ir de aquí para allá haciendo cosas que me llenan más.
  • Con mi profesión de Ingeniero compramos esta casa y nuestro carro ¿Has pensado en eso?
  • También los Psicólogos se compran carro y casa – me respondió sonriente.

            Ser muy inquieta es la característica que más destaca en su mamá y ella la heredó totalmente. La tía Lolita, hermana de su mamá, decía siempre: “Lo que se hereda no se hurta”.

            Definitivamente Charito es una gran profesional y está dejando huella en recursos Humanos. Bien por ella.

VHS

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