28 ACE LAVANDO… YO DESCANSANDO

Fue en 1954 cuando en Iquitos escuchamos por primera vez la pegajosa tonadita en la radio del nuevo producto para lavar la ropa: Ace, y su slogan era

Ace lavando… yo descansando

            Tenía entonces 10 años, vivíamos en la cuadra 5 de la calle Tacna, entre la Ricardo Palma y la Brasil, y trabajaba llevando el almuerzo a un vecino, el señor Isidro Ibáñez, que trabajaba como Administrador del Hotel Malecón Palace, el mismo que después sería Cámara de Oficiales de la FAP y ahora es la sede de la Comandancia General del Ejército.

No vi a ninguna madre de familia interesada en el nuevo detergente, excepto a la esposa de mi cliente, quien como dama pudiente se aventuró a adquirir el dichoso Ace.

Póster de Ace

Lo puso en la bandeja con la ropa y no vio nada extraordinario, pienso que tal vez creía que la bandeja se iba a sacudir y la camisa se pondría a bailar como en la propaganda. Quizás aprendió amargamente que las propagandas no siempre son ciertas.

  • ¿Dónde pues está el Ace lavando y yo descansando? No voy a descansar nada

Pero yo, definitivamente encontré en el Ace un aliado para hacer más fácil el lavado de mi ropa, sobre todo cuando estuve de soldado en el cuartel y continué usándolo toda mi vida. No tenía más que remojar y al segundo o tercer día sobar la ropa y enjuagar para tener mis prendas limpias. Una maravilla.

Luego llegó la invasión de detergentes de toda clase, compraba entonces el que estaba de oferta, Ariel, Opal, Bolívar, etc.

En mi trabajo en la Cervecería Backus, todo mi material de vidrio del Laboratorio lo lavaba con el detergente que compraba la fábrica. El vidrio resultaba siempre reluciente.

Hasta que en 1984, 30 años usando detergentes a mano pelada, se me partió la uña del dedo índice de la mano derecha, de arriba abajo. Fue muy doloroso.

Jamás volví a usar detergentes a mano pelada. Uso guantes de látex especiales para lavar. No me descuido nunca. Uso guantes tanto para lavar mi ropa y el de mi esposa como para lavar la vajilla.

Guantes de Látex

Aún permanece en mi uña la señal del daño, una raya oscura donde se había partido de arriba abajo.

Es muy útil el uso del detergente, pero debemos cuidarnos y usar guantes para protegernos. Nuestros hijos nos necesitan y debemos estar siempre dispuestos para acudir a su llamado.

27 EL CELULAR

La telefonía móvil o telefonía celular es un medio de comunicación inalámbrico a través de ondas electromagnéticas. Como cliente de este tipo de redes, se utiliza un dispositivo denominado teléfono móvil o teléfono celular. En la mayor parte de Hispanoamérica se prefiere la denominación teléfono celular o simplemente celular, aunque en Cuba se dice de ambas formas, y mientras que en España es más común el término teléfono móvil o simplemente móvil.

Fuente: Wikipedia La enciclopedia inteligente

Bueno, en el Perú le decimos simplemente celular, o, más simple aún, cel.

Ha hecho que las distancias y oportunidades queden a sólo un clic de distancia y nos ayuda a mantenernos informados y, sobre todo, comunicados. Cuánta angustia tuvimos que pasar esperando que lleguen nuestros hijos a la casa, provenientes de la Universidad, en noches de apagones porque los terroristas volaron tal o cual torre. Cuántas veces tenía que esperar con una super linterna tipo Faro Pirata para alumbrar su camino hasta el Segundo Piso donde estaba nuestro Departamento.

Ahora nos comunicamos para avisar que estamos yendo en un Taxi modelo y número de placa, o para informar que ya llegamos, aun cuando nuestro familiar nos está siguiendo durante todo nuestro viaje en su propio celular.

Mi Celular

Mi nieta pequeñita se entretiene viendo su programa favorito en el cel de su mamá y lo maneja a la perfección.

Mi nieta juega con el celular de su mamá

De hecho, nos es muy útil y nos hace más fácil la vida y, por ello, a veces no comprendo por qué hacemos mal uso de él.

Muchas veces las personas están tan imbuidas del mensaje que están escribiendo mientras caminan sin fijarse por donde van. Tal como en el Número 9 de Mafalda se ve la Dedicatoria que hace Quino

A los lectores caídos en cumplimiento del deber

Muchas veces estuvimos a punto de ser atropellados por estos usuarios desubicados para quienes lo único importante es su mensaje.

Mafalda Nº 9

Parafraseando a Quino podríamos endilgarles esta dedicatoria

A los usuarios de celular caídos en cumplimiento del deber

Los hay también quienes se comunican en voz alta y nos hacen partícipes de su conversación y mi amada esposa, quien, como saben es discapacitada, sufre de Alzheimer, se mete en su conversación con voz clara como si fuera con ella la cuestión. Si no les agrada, allá ellos, deberán aprender a ser más discretos.

Los peores son quienes suben al bus llevando a un niño con su mochila escolar sin dejar su “conversación celular”, poniendo en grave riesgo la integridad física del menor. Fui testigo cuando una matrona entrada en años y en carnes subió al micro sin dejar ni un solo instante de conversar por el celular. Al arrancar el chofer del Micro, el niño salió disparado y se hubiera lastimado seriamente si no fuera porque un señor lo cogió fuertemente y lo sostuvo hasta que su cuidadora, su nana o su abuela, vino a tomar al niño, y al parecer, no notó nada, o, tal vez, no le importó nada. Una gran suerte.

Me encantan quienes cuando conversan dan indicaciones con la mano

  • Entras así – señala con la mano – das la vuelta por aquí – gira la mano – y allí está

Me hacen recordar a Pedrín Chispa en “Pastillas para el hígado” cuando una señora llama por teléfono a la ferretería para preguntar

  • ¿Tienen tornillos de este tamaño? – mostrando el tamaño con los dedos
  • ¿De qué tamaño, señora?
  • De este tamaño pues